Unidad Editorial vale un 65% menos que hace dos años, según sus dueños italianos
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VEN ESFUMARSE 725 MILLONES ENTRE 2011 Y 2012

Unidad Editorial vale un 65% menos que hace dos años, según sus dueños italianos

Corría mediados de abril de 2007. Unidad Editorial, propiedad del gigante italiano RCS Mediagroup, culminaba la compra del Grupo Recoletos (Expansión y Marca) por 1.100 millones

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Unidad Editorial vale un 65% menos que hace dos años, según sus dueños italianos

Corría mediados de abril de 2007. Unidad Editorial, propiedad del gigante italiano RCS Mediagroup, culminaba la compra del Grupo Recoletos (Expansión y Marca) por 1.100 millones de euros. Seis años justos después, en plena debacle de la publicidad y con el sector embarcado en una impredecible revolución tecnológica, la editora de Il Corriere della Sera se ha visto obligada a rehacer de sus números. Y ha rebajado el valor del fondo de comercio atribuido a su filial en España en 402,9 millones de euros en 2012, una cifra que se une a los 321,8 millones ya reconocidos en 2011. En total, casi 725 millones de ajuste en apenas dos años, el equivalente al 65% de la inversión.

“El ebit[beneficio operativo] resultó negativo en 524,9 millones de euros, comparado con el resultado negativo de 304,3 millones a 31 de diciembre de 2011, reflejando principalmente (…) los 435,1 millones en ajustes de activos, de los cuales 402,9 millones se deben a los test de deterioro en activos intangibles del grupo Unidad Editorial”, subraya la empresa italiana. En su conjunto y tras esa operación, la editora de El Mundo acumuló el año pasado unos números rojos de 470,1 millones de euros, que se suman a los 330,8 ya registrados en el ejercicio precedente. "Al final, lo que refleja es el deterioro del mercado. Las capitalizaciones de los grupos cotizados han caído en dos tercios y es lo que asume RCS", explican fuentes del sector.

Una evolución que ya se prolonga en el tiempo y que ha obligado a la matriz a tomar medidas drásticas. Las buenas noticias para el grupo es que el Consejo de Administración celebrado el pasado domingo no sólo sirvió para aprobar las cuentas, sino que dio luz verde a la inyección financiera que permitirá la puesta en marcha del Plan 2013-2015 al que la firma ha confiado su futuro. Según explica la propia compañía, sus principales accionistas –Mediobanca, Fiat, Fondiaria Sai, Pirelli, Mittel y Edison- han acordado cubrir un 44% de la ampliación de capital de 400 millones puesta en marcha por la sociedad. Podría no ser el último desembolso y necesitar otros 200 millones de aquí a 2015.

Del mismo modo, la suscripción de la ampliación de capital permitirá refinanciar un crédito pendiente de 575 millones de euros, lo que dará cierto aire al conglomerado empresarial. La compañía se ha comprometido a que parte de ese préstamo se afronte mediante la venta de activos no estratégicos por valor de 250 millones en los dos próximos años. Como único pero, el proceso de recapitalización sale adelante con la oposición de alguno de los principales accionistas de la compañía. Por ejemplo, Diego Della Valle, dueño de Tod’s y propietario de un 8,7% de la firma, anunciaba ayer que recurriría a la vía legal por el conflicto de intereses que supone la presencia en el accionariado de bancos que también son acreedores de la casa.

Según publicaba el diario financiero italiano Il Sole 24 Ore, tras las críticas de Della Valle se esconde el temor a una dilución que podría alcanzar el 46%. El dueño de Tod’s estima que la transacción busca esencialmente salvar la cara de los bancos “por los problemas heredados por la adquisición de la española Recoletos”. A la espera de si accionistas como Della Valle terminan por acudir o no la ampliación, el grupo ha cortejado en las últimas fechas la posibilidad de incorporar al accionariado a un socio industrial internacional, con el gigante alemán Axel Springer –dueño del diario Bild- como una de las opciones más sólidas. La ampliación de capital en Italia y la solución de sus problemas financieros por parte de RCS es clave para el desarrollo del negocio en España y el futuro de Unidad Editorial.

Los deberes para España

La hoja de ruta que se plantea RCS para los próximos tres años incluye objetivos para su filial española. Con tres frentes básicos: acotar la caída de la publicidad a un dígito en 2013, anotarse una tasa de crecimiento anual del 3% y lograr que el ebitda alcance el 10% de los ingresos. Todo dentro del plan multimedia marcado por la matriz, que considera imprescindible que Unidad Editorial “refuerce la oferta digital con la evolución y desarrollo de productos editoriales digitales”, así como su “presencia en los mercados de pago para móviles y tabletas”. Igualmente, que apueste por la expansión en Sudámerica y América Central, el negocio deportivo y el e-learning.

En línea con todo el grupo, la filial española tampoco puede sacar demasiado pecho en 2012. Y es que sin tener en cuenta la distorsión en la última línea que provoca el test de deterioro, Unidad Editorial registró el año pasado un beneficio bruto de explotación (ebitda) de apenas tres millones de euros, muy lejos de los 36 registrados en 2011. “El contexto macroeconómico italiano y español está caracterizado por una persistente recesión, que continuó en la segunda mitad de 2012 y en el primer trimestre de 2013”, zanja la compañía, que prevé un nuevo descenso de la facturación publicitaria en el conjunto del año. Todo un tour de force.

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