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Las Sinsombrero, el desahucio del olvido
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Luz en la oscuridad

Las Sinsombrero, el desahucio del olvido

Las mujeres que compartieron el momento dorado de la Generación del 27 habían sido barridas por la ferocidad de un viento huracanado cuando estaban intentando liberarse de un corsé centenario

Foto: La escritora, poeta, concertista y actriz española Josefina de la Torre
La escritora, poeta, concertista y actriz española Josefina de la Torre

El tiempo nos define y nos desgasta con su paso hasta dejarnos atrás en una eterna carrera en la que siempre nos saca ventaja… Qué vacío se queda el tiempo cuando no sabes con quién compartirlo.

Pablo del Águila (Poeta)

Una generación de mujeres dignas de encomio, llenas de creatividad, sobradas de facultades y obra reconocida en cualquiera de los ámbitos de expresión en los que se proyectaran en el plano artístico, desaparecieron del mapa de los reconocimientos y de la presencia necesaria de la visión femenina ante los acontecimientos. Sin radicalidad, discursos ignífugos con turbo o innecesarias cabriolas políticas para llamar la atención del respetable, conseguirían un espacio de representación y reconocimiento merecido entre sus pares masculinos de una generación de literatos, poetas, pintores y dramaturgos de castigada memoria, exilio, represión o desapariciones forzosas.

La noche más larga de España había hecho acto de presencia en medio de una ferocidad inusitada. El pensamiento binario, cainita, el odio larvado en temas añejos, el blanco o negro habitual del pensamiento de este país, minucias, menudencias, envidias, choques por lindes, viejos rencores, hacían acto de presencia con unas credenciales amparadas en el terror.

placeholder Imagen del cartel del Documental 'Las Sinsombrero 2'
Imagen del cartel del Documental 'Las Sinsombrero 2'

Las mujeres que compartieron el momento dorado de la Generación del 27 habían sido barridas por la ferocidad de un viento huracanado cuando estaban intentando liberarse de un corsé centenario, el del escarnio de un machismo trasnochado y la consiguiente condena a la amnesia que llevaba pareja la autocensura.

Aquel saurio que periódicamente asalta las frágiles bases de la democracia, sea ora de un color o de otro, borró a una elite locomotora que podría haber configurado una constelación de brillantes luminarias. La aparición en la escena patria de tiempos sombríos, con un nuevo catecismo de conductas ininteligible por contradictorias entre la teoría política sujeta a una represión indiscriminada contra la intelectualidad y los librepensadores, apoyada en una teología subyacente que sustentaba sus privilegios sin apelar a la compasión predicada por su mentor, hicieron el resto. Los del compás moral invertido se comieron todo el pastel mientras la población buscaba con desesperación algo que llevarse a la boca en los lugares donde la basura se amontona.

Foto:  William Randolph Hearst (Fuente: Wikimedia)

A partir de ese momento, se instaló un reciclaje acelerado de supervivencia en la maquinaria cultural y social, convirtiendo a la ciudadanía en gentes grises y silenciosas. Fue el principio del fin de una generación fértil en imaginación, conocimientos y recursos, aunque sin duda con muchas limitaciones y corsés. Habrá quien piense que los otros habrían hecho lo mismo; tal vez. Los totalitarismos es lo que tienen, no es lo mismo un engrudo de arroz que una paella como Dios manda. Lo decía el ubicuo e indescifrable Borges: “Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Eso es tan incomprensible como decir que no ser católico es como ser mormón...“.

Pero... ¿Quiénes eran las Sinsombrero? La verdad de lo que fueron ya está apisonada por la desmemoria y el transcurrir de generaciones cultivadas en el olvido.

Maruja Mallo, María Teresa León, Ernestina Champourcin, María Zambrano, Rosa Chacel, iconos de las vanguardias españolas en el segundo decenio del siglo XX, como tantas otras que sucumbieron al silencio posterior al golpe de estado, dejaron de ser vanguardia de una nueva generación modélica y de referencia para otras mujeres por venir. Las catacumbas volvían a ser su hábitat y su condena por significarse.

placeholder Cartel de 'Las Sinsombrero'
Cartel de 'Las Sinsombrero'

Lamentablemente, en los libros de texto no figura su herencia y su lucha (como le ocurrió a Hatshpesut a manos de Tutmosis III en todas las estelas egipcias de aquel tiempo con la Damnatio Memoriae), pero su aportación a la cultura de nuestro país está a la altura de quienes si forman parte de la historia de ella. Y es una pena y grande que, aunque el paso del tiempo y el ominoso silencio las traicionara, toda una generación de mujeres, pensadoras de elite y artistas con reconocimiento internacional contribuyeran a un cambio notable en nuestro país, un país desheredado de justicia en tiempos que auguraban turbulencias impensables. Su valentía sería fundamental para entender la historia oculta tras el fratricidio que nunca las reivindicó.

La Generación del 14, Margarita Nelken, María de Maeztu, Victoria Kent, María Lejárraga, María Goyri, Clara Campoamor, Carmen Baroja, etc. fueron el precedente de este movimiento de mujeres de un nivel de alzada impresionante y sin duda un modelo impulsor.

El famoso pensador Kierkegaard solía decir que existen dos maneras de ser engañados, una es creer lo que no es verdad, la otra es negarse a aceptar lo que si es verdad. De esta manera, angustia y desesperación son la referencia primera para acceder a una vida alejada de estos dos conceptos. ¿Era el filósofo danés un budista precoz? ¿Por qué España es el país en el que menos se lee de Europa? Podríamos hacer una reflexión profunda sobre este particular y nos daríamos cuenta de que nos falta un hervor y de memoria. Andamos fatal, no, lo siguiente. La tiniebla moral late sobre una línea incandescente entre los buenos y los malos, ambos eligen con absoluta impunidad con quien acabar y del resultado cabe deducir quienes detentaran los resortes de la verdad.

Era el poeta canadiense Leonard Cohen el que dijo en una ocasión algo así como “A veces, uno sabe de qué lado estar viendo a los que están al otro lado”.

El tiempo nos define y nos desgasta con su paso hasta dejarnos atrás en una eterna carrera en la que siempre nos saca ventaja… Qué vacío se queda el tiempo cuando no sabes con quién compartirlo.

Machismo Terror Generación del 27