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Si un perro te chupa la cara... ¿es porque te quiere dar un beso?
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COMPORTAMIENTO DE MASCOTAS

Si un perro te chupa la cara... ¿es porque te quiere dar un beso?

Es un error intentar extrapolar las actitudes humanas a los animales. Un psicólogo experto en canes aclara por qué intentan mandar otro tipo de mensajes con este gesto

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Dentro del comportamiento canino, hay un gesto muy típico: el hecho de lamer distintas partes del cuerpo como muestra de cariño, devoción o simplemente fidelidad al amo. Sea como sea, la intención es lo que cuenta, y en ningún caso es mala. Nadie te va a querer como te quiere un perro, puedes hacerle el mayor feo que él nunca te lo tendrá en cuenta. Ojalá los seres humanos aprendiésemos más de estos animales, siempre tan fieles, leales y cariñosos.

¿Alguna vez tu can te ha lamido la boca? Puede parecer asqueroso, visto desde fuera, pues no hace falta decir que en su saliva hay presentes muchos gérmenes que pueden causar algún problema de salud. Pero, ¿qué significa en realidad este gesto? ¿Es porque en verdad quiere emular el típico beso de amor que nos damos los humanos? Todo depende del contexto, y en este caso, los lametones perrunos no pueden interpretarse únicamente desde el punto de vista humano.

"Lamer puede comunicar información sobre su estado de ánimo, pero con mayor frecuencia representa un comportamiento pacificador"

"En las culturas occidentales, asumimos que los besos se dan con mayor frecuencia en la cara directamente, y a veces en las manos con el contacto social formal", asevera Stanley Coren, profesor emérito en el departamento de Psicología de la Universidad de la Columbia Británica, en un reciente artículo de 'Psychology Today' en el que se hace esta pregunta. "Los perros te lamerán la cara si tienen la oportunidad, pero también las manos, los pies, las rodillas o cualquier cosa que esté lo suficientemente cerca para sacar la lengua".

Curiosamente, la mayor parte de los besos que implican cierto amor o romanticismo no se dan en los labios ni en la cara. Un gran análisis transcultural de los besos en 168 sociedades diferentes descubrió que menos de la mitad de las personas (un 46%) se besan en la cara o en los labios. Aquí hay un factor socioeconómico bastante notable: las personas que viven en tribus tienen 3 veces menos de probabilidad de darse un 'morreo' frente a aquellas que viven en el mundo económicamente desarrollado. Lo esencial es que, sea donde sea, si das un beso a alguien es porque le quieres y le guardas afecto. O, como mínimo, un respeto.

Sus primeros años de vida

"Para los perros, lamer puede comunicar información sobre su estado de ánimo e intenciones, pero con mayor frecuencia representa un comportamiento pacificador", asegura Coren, quien cita al zoólogo Frans del Waal, quien observó una actitud muy parecida en chimpancés, los cuales justo después de pelearse solían besarse para transmitir un perdón o sus ganas de reconciliación. Concretamente, en los perros, lamer es un gesto que les remite a sus primeros años de vida, de ahí que se tome por una actitud de pacificación en los conflictos. "Tales comportamientos suelen suavizar el estado de ánimo del otro animal y evitará cualquier tipo de ataque físico", explica el psicólogo por su parte.

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Al fin y al cabo, el primer lamido que recibe un perro es el de su madre, nada más nacer, para limpiarle y cuidarle, ya que estimula su respiración. Esta es otra de las razones por las que no deberíamos extrapolar este comportamiento al de un beso de humano a humano, pues nosotros no recibimos besos nada más nacer por una necesidad biológica, mientras que ellos necesitan de los lamidos para que puedan empezar a hacerse al entorno y a desarrollar sus funciones fisiológicas; de ahí que estos lamidos por parte de la madre se centren en la región anal y genital para fomentar la micción y la defecación.

"Básicamente está diciendo: 'Mira, soy un cachorro que depende de los adultos grandes como tú'"

Todo cambia cuando crecen. Es cuando empiezan a lamerse entre ellos para limpiarse y acicalarse mutuamente, por lo que el lamido adquiere una función social. "Ayuda a mantener limpios a los cachorros, pero mientras tanto también fortalece los lazos que hay entre ellos", observa Soren. Por tanto, "un cachorro puede tener compañeros que llegan a esos lugares difíciles de alcanzar por sí mismos, como las orejas, la espalda o la cara". De esta forma, "lamer pasa de ser un acto meramente utilitario a un gesto ritualizado de afecto".

Entonces, ¿qué quiere expresar un perro cuando te lame la cara? Entre ellos, puede ser una señal de respeto o de deferencia hacia un perro más dominante, como concluye el psicólogo. Aquí, se establecen sus roles: el que es lamido muestra su estatus superior respecto al que lame. Por tanto, "cuando un perro intenta lamerte la cara, puede que simplemente tenga hambre y quiera pedirte algo". Y, a la par, mostrar sumisión y sentimiento de pacificación, buscando tu aceptación y respeto. "Básicamente está diciendo: 'Mira, soy un cachorro que depende de los adultos grandes como tú, necesito de tu protección y ayuda', lo que muestra respeto al demostrar que tú controlas los recursos de los que depende".

Dentro del comportamiento canino, hay un gesto muy típico: el hecho de lamer distintas partes del cuerpo como muestra de cariño, devoción o simplemente fidelidad al amo. Sea como sea, la intención es lo que cuenta, y en ningún caso es mala. Nadie te va a querer como te quiere un perro, puedes hacerle el mayor feo que él nunca te lo tendrá en cuenta. Ojalá los seres humanos aprendiésemos más de estos animales, siempre tan fieles, leales y cariñosos.

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