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¿Sirven los tatuajes para sobrellevar o superar un duelo?
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PSICOLOGÍA

¿Sirven los tatuajes para sobrellevar o superar un duelo?

Dos psicólogas analizan la particularidad de enfrentar el dolor y el sufrimiento ocasionado por la pérdida de un ser querido a partir de la tinta y los dibujos en la piel

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Cuando nos enfrentamos a un duelo por la pérdida inevitable de un ser querido, una de las mayores luchas internas surge al no encontrar un sentido a ese final. Tanto si has perdido a un ser querido como si lo has dejado con la pareja de la que estabas enamorado, lo que más alarga y agrieta la herida es el hecho de no dar un significado a su partida. Sin un por qué, las intenciones de proseguir con nuestra vida se antojan imposibles y difíciles, pues no podemos continuar con nuestro camino si no damos una explicación a ese gran 'shock' que acaba de suceder.

Así lo reconocen muchos estudios que atribuyen una mayor angustia en las fases del duelo cuando no se puede comprender ni llegar a una conclusión sobre los motivos, las razones o el sentido de la partida. No poder darle un significado puede amplificar el dolor y la duración de este proceso por el que todos, tarde o temprano, tenemos que pasar. Algo que, evidentemente, no es fácil de sobrellevar, pues la gestión psicológica de la pérdida puede tomar muchas formas en el individuo, dependiendo su situación concreta, su personalidad o el tipo de unión que tenía con la persona que ya no está.

"Estos tatuajes eran expresiones visuales y tangibles del proceso mediante el cual las personas intentan dar un sentido a su pérdida"

Esta necesidad de intentar llegar a un porqué puede soliviantarse de varias maneras: bien puede ser escribiendo, leyendo, viajando o hacer un ejercicio interno de apaciguar por apaciguar el dolor gracias a la meditación o la creación artística. Una de las formas más curiosas que quizá no se te había ocurrido pasa por hacerse un tatuaje que sintetice a la perfección la ausencia de esa persona, así como todo lo que os unía juntos. Esta es la idea de Jennifer L. Buckle y Sonya Corbin Dwyer, profesoras de psicología en la Universidad de Newfoundland, en Canadá, quienes han publicado un estudio en el que analizan los beneficios de tintarse la piel para dar significado a una pérdida cercana.

Buscando un sentido al final

"Los tatuajes conmemorativos pueden ayudar a iniciar las conversaciones sobre una pérdida, reportan cambios en la propia identidad como resultado de esa pérdida, proporcionan una representación permanente del amor por alguien que ya no está o ayudan a mantener el vínculo con esa persona", aseguran en un artículo de 'Aeon'. Evidentemente, si acabas de dejarlo con tu pareja, lo que menos te apetecería sería tatuarte su rostro en algún punto del cuerpo. Las investigadoras hablan sobre todo en casos de seres queridos difuntos, aunque también es aplicable a pérdidas amorosas (no, no hace falta tatuarte la cara pero tal vez algún símbolo de lo que significó esa relación para ti).

Foto: Una joven cambia su mancha de nacimiento por un tatuaje y deja atrás años de complejos (TikTok @feel.and.heal.with.me)

Para demostrarlo, Buckle y Dwyer entrevistaron a 22 personas (21 mujeres y un hombre) con edades comprendidas entre los 18 y los 49 años que se habían hecho tatuajes conmemorativos por la muerte de amigos, hermanos, padres, suegros, abuelos, padrinos, tíos y hasta mascotas. "Cuando analizamos las entrevistas, detectamos un tema central que se repetía y al que llamamos 'creación de significado encarnado'", aducen. "Estos tatuajes eran expresiones visuales y tangibles del proceso mediante el cual las personas intentan dar un sentido a su pérdida. Una de las participantes describió su tatuaje conmemorativo como 'una cicatriz externa que representa una cicatriz interna', por ejemplo".

Quizás lo más recurrente sea tatuarse la fecha del inicio de la relación que terminó o del día que murió el fallecido. Tal vez unas alas de ángel o una última postal enviada desde un lugar remoto. "Su tatuaje reflejaba su propia experiencia del duelo, el dolor de la pérdida, una imagen o unas pocas palabras para expresar su angustia", prosiguen las investigadoras. "Para otras, reflejaba aspectos de su familiar, amigo o mascota: su pasatiempo favorito, cosas que amaban o su nombre, a veces en forma de firma. Las diversas formas en que estos representaban la pérdida de las personas, su dolor y sufrimiento, eran poderosos símbolos encarnados de su proceso de creación de significado al adaptarse al duelo".

Una huella indeleble en la piel

Por su puesto, había un sentido de permanencia: "una reafirmación de la vida en medio de la cruda realidad de la muerte". Al ser un dibujo que queda inmanente toda la vida, es como llevar a la otra persona contigo, plasmada en tu cuerpo, hasta que tú mismo mueras y te reúnas con él. "El tatuaje, siempre presente, representa la conexión siempre presente que alguien tiene con su ser querido fallecido", remarcaron las psicólogas. "Está en su propio cuerpo, ningún otro tipo de recuerdo es tan íntimo o está tan incrustado en la piel".

Foto: Tatuaje con una tirita superpuesta tras la vacuna contra el covid. (EFE) Opinión

"Los tatuajes conmemorativos brindan un medio para mantener un sentido de conexión con el que ya no está", concluyen Buckle y Dwyer. "Representan y facilitan un vínculo continuo, que fue roto por la muerte, pero que, sin embargo, perdura. De esta forma, ofrecen una entrada visual a la experiencia de duelo individualizada, revelando algunas de las estrategias mediante las cuales las personas facilitan su proceso de adaptación".

Cuando nos enfrentamos a un duelo por la pérdida inevitable de un ser querido, una de las mayores luchas internas surge al no encontrar un sentido a ese final. Tanto si has perdido a un ser querido como si lo has dejado con la pareja de la que estabas enamorado, lo que más alarga y agrieta la herida es el hecho de no dar un significado a su partida. Sin un por qué, las intenciones de proseguir con nuestra vida se antojan imposibles y difíciles, pues no podemos continuar con nuestro camino si no damos una explicación a ese gran 'shock' que acaba de suceder.

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