Es noticia
Menú
Qué hay detrás de la altura: los factores que determinan cuánto mides
  1. Alma, Corazón, Vida
Desarrollo infantil

Qué hay detrás de la altura: los factores que determinan cuánto mides

La pregunta de por qué diferentes poblaciones de antecedentes genéticos similares pueden tener una heredabilidad diferente también encuentra su respuesta en aspectos del entorno

Foto: Fuente: iStock
Fuente: iStock

La tarea del crecimiento nos persigue desde que tenemos uso de razón hasta que se convierte en un recuerdo de infancia del que, en realidad, no nos desprendemos nunca: tu madre o tu padre marcando una raya a la altura de tu cabeza en la pared, insistiendo en que te subas a la báscula de la farmacia, buscando aquello o lo otro que parece ayudar a crecer. Igual que tu madre o tu padre se encargan de ello, otros agentes lo hacen, dejando claro que la labor no depende de ti. Desde la alimentación hasta la misma heredabilidad (padres del mundo, tenedlo en cuenta), pasando por otras menos reconocidas.

Estudios pasados ya revelaron que entre el 60 y el 80% de la diferencia de altura entre individuos está determinada por factores genéticos. Mientras que entre el 20 y el 40% se puede atribuir a efectos ambientales, pero estos son más de los que crees.

Foto: Fuente: iStock.

Por supuesto, la alimentación es clave en este proceso: En los países enriquecidos la nutrición para el desarrollo infantil es sólida debido, a su vez, a otros factores como el sobreabastecimiento, la economía, etc. Esto maximiza el potencial genético que interviene en la estatura, mientras que en los países empobrecidos sucede lo contrario: la falta de abastecimiento por la extracción y el mercado ralentizan los mecanismos biológicos y detienen, en este caso, el crecimiento.

Los más altos y los más bajos

En poblaciones del continente africano, la heredabilidad de la altura se torna un factor menor: Según un estudio de 1978 realizado por D. F. Roberts, de la Universidad de Newcastle en Inglaterra, esta incide en un 65% para la población de África Occidental. También sucede en poblaciones asiáticas donde resulta inferior al 80%. Estas diferencias se deben principalmente a los diferentes antecedentes genéticos de los grupos étnicos pero también a las condiciones de los distintos entornos (climas, hábitos dietéticos y estilo de vida).

Un nuevo análisis publicado en la revista 'The Lancet' ha concluido que, a fecha de 2019, los jóvenes de 19 años más altos del mundo, según la media, se encontraban en los Países Bajos con 183,3 cm de media, mientras que los más bajos en Timor Oriental (160,1 cm).

placeholder Fuente: iStock
Fuente: iStock

El equipo de científicos analizó datos de más 65 millones de niños y adolescentes entre 5 y 19 años recabados de entre más de 2000 estudios llevados a cabo entre 1985 y 2019. El resultado revela también aspectos similares en el caso de las jóvenes de 19 años, siendo también las más altas la de los Países Bajos, con 170,4 cm de media, mientras que las de menor estatura se encuentran en Guatemala (150,9 cm).

Mejorar el crecimiento

"Nuestros hallazgos deberían motivar (la implementación) de políticas que aumenten la disponibilidad y reduzcan los costos de los alimentos nutritivos, ya que esto ayudará a los niños a crecer en altura sin ganar exceso de peso", apuntó al respecto Andrea Rodríguez Martínez, investigadora el Imperial College en Londres y una de las líderes el estudio.

placeholder Fuente: iStock
Fuente: iStock

Los datos inciden en las diferencias entre áreas del mundo privilegiadas y las que carecen de los mismos privilegios, lo que demuestra que crecer no es solo una cuestión genética: según el mismo estudio, la alimentación deficiente en los niños de edad escolar puede contribuir a una diferencia de 20 cm de media en la altura entre los individuos de diferentes países.

Por tanto, a la pregunta de por qué diferentes poblaciones de antecedentes genéticos similares pueden tener una heredabilidad diferente también encuentra su respuesta en los efectos ambientales. Esto quiere decir que cuando un entorno específico maximiza el potencial genético de una población para un rasgo peculiar, esta población tiende a tener una mayor heredabilidad para ese rasgo, y viceversa.

Entre el estado social y el emocional

José Miguel Martínez, pionero en este campo de estudio en España, lleva más de 25 años analizando datos antropométricos, y ha observado una relación "bastante significativa" entre la caída de la mortalidad infantil y el incremento de la altura, en mayor medida en un contexto de notable aumento de la renta per cápita.

Otro estudio reciente publicado en 'American Journal of Human Biology' muestra cómo el retraso del crecimiento es la condición natural en todo tipo de poblaciones, incluso en estratos sociales más ricos que cuentan con los cuidados básicos necesarios. Christiane Scheffler, investigadora de biología humana en la Universidad de Potsdam, y una de las autoras de dicho estudio, defiende que lo que determina la altura radica en factores como el estado social, político y emocional del entorno, ya que esto marcará la alimentación, pero también todo lo que lleva a ella y surge de ella, desde el ánimo hasta el clima.

placeholder Fuente: iStock
Fuente: iStock

Una situación similar se ha dado en España, donde "los niveles de desarrollo económico y atraso relativo del país han hecho que la altura sea inferior con respecto a patrones de individuos de la Europa del norte", señala José Miguel Martínez Carrión, directos del grupo de investigadores de Historia Económica de la Universidad de Murcia (UMU), quienes demostraron en un estudio publicado en 2013 que además de la genética, los factores ambientales como la dieta, el esfuerzo físico o la intensidad del trabajo, la enfermedad y los cambios del clima, son determinantes en la estatura.

Este dato se enmarca en otra realidad comparativa, la las poblaciones europeas, que según este experto han protagonizado un gran despegue de crecimiento teniendo en cuenta las observaciones realizadas entre mediados del XIX y finales del siglo XX.

La tarea del crecimiento nos persigue desde que tenemos uso de razón hasta que se convierte en un recuerdo de infancia del que, en realidad, no nos desprendemos nunca: tu madre o tu padre marcando una raya a la altura de tu cabeza en la pared, insistiendo en que te subas a la báscula de la farmacia, buscando aquello o lo otro que parece ayudar a crecer. Igual que tu madre o tu padre se encargan de ello, otros agentes lo hacen, dejando claro que la labor no depende de ti. Desde la alimentación hasta la misma heredabilidad (padres del mundo, tenedlo en cuenta), pasando por otras menos reconocidas.

Social Noticias Curiosas Estilo de vida
El redactor recomienda