El #MeToo llega a China: Zhou Xiaoxuan, la mujer que se ha convertido en su icono
  1. Alma, Corazón, Vida
PRESUNTO ACOSO SEXUAL

El #MeToo llega a China: Zhou Xiaoxuan, la mujer que se ha convertido en su icono

La joven denunció en 2018 que había sido víctima de acoso sexual por parte de un famoso presentador de la televisión china. Esta misma semana se ha celebrado el juicio

Foto: Zhou Xiaoxuan, más conocida como Xianzi, entra al juicio celebrado el pasado miércoles 2 de diciembre en Pekín. (Reuters)
Zhou Xiaoxuan, más conocida como Xianzi, entra al juicio celebrado el pasado miércoles 2 de diciembre en Pekín. (Reuters)

"Incluso si no ganamos de manera legal, deberíamos verlo como una especie de victoria, siempre y cuando sirva para que la gente sea consciente de que hay víctimas de acoso sexual como yo". Estas fueron las palabras de Zhou Xiaoxuan (más conocida como Xianzi) a la salida del juicio celebrado el pasado miércoles por el presunto caso de abuso sexual que denunció hace dos años públicamente. La declaración, recogida por el 'South China Morning Post', uno de los medios más críticos con el gobierno de Xi Jin Ping, sientan un precedente histórico en el país asiático, que siempre se ha esforzado para silenciar cualquier tipo de reivindicación feminista de este tipo.

El acusado fue un famoso presentador de televisión de la emisora estatal de China, llamado Zhu Jun, quien supuestamente acosó sexualmente de ella en 2014, cuando tenía 25 años y trabajaba en la cadena como becaria. En aquel momento, Xianzi lo denunció a la policía, pero estos le encomendaron no hacerlo, alegando que no serviría para nada teniendo en cuenta el respaldo y reputación social del señor Zhu dentro de la sociedad china. Dos años después, el juicio se ha celebrado, y a la espera de sentencia, la joven se siente orgullosa de haber contribuido a visibilizar un tipo de delito que hasta ahora apenas trascendía, ni a la opinión pública, ni en los tribunales del país asiático.

"No solo es un símbolo para mujeres que han sufrido violencia de género, sino también para las personas de la comunidad LGTB"

A la salida del juicio celebrado esta misma semana, una multitud de manifestantes se agolparon a las puertas para mostrar su apoyo a Xianzi. "Su lucha para que se haga justicia y por la igualdad ha influido mucho en los jóvenes", declaró Xiaomi, directora de la ONG China SOGIE Youth Network, al medio oriental anteriormente citado. "No solo es un símbolo para mujeres que han sufrido violencia de género, sino también para las personas de la comunidad LGTB".

"Me hizo mucho daño"

Era el verano de 2018 y Xianzi decidió publicar en primera persona las situaciones de abuso a través de su cuenta de WeChat después de que un amigo de la infancia se lo pidiera al haber sido víctima de una violación en el pasado, según relata en un reportaje la 'BBC'. En ese escrito de 3.000 palabras, la joven de 25 años relató una experiencia de acoso sexual en 2014, cuando trabajaba codo con codo con Zhu Jun, el famoso presentador de televisión. Pronto dicha publicación se hizo viral después de que una amiga suya, llamada Xu Chao, trabajadora de una ONG, la republicara en su cuenta de la red social Weibo. En aquel entonces, la sociedad china tan solo había oído hablar de 'acoso sexual' en los medios a raíz de las acusaciones contra Harvey Weinstein en Estados Unidos y una serie pequeña de casos que ya estaban empezando a resolverse.

Foto: Allen, en el Festival de Cannes 2016. (EFE)

En enero de ese mismo año, una universidad de la capital, Pekín, despidió a un profesor tras haber sido acusado de abusar sexualmente a un exalumno. Unos meses más tarde, un conocido fundador de una organización benéfica tambíen renunció al cargo después de haber sido demandado por acosar a una joven voluntaria durante un evento de recaudación de fondos celebrado en 2015. Pero nunca ninguna denuncia había tenido tanto eco mediático como el caso de Xianzi. La noticia tuvo mucho impacto en las redes sociales del país. Muchas mujeres y hombres apoyaron a Xianzi, sobre todo porque la censura mediática china intentó frenar la denuncia. Una semana después, la joven becaria y su amiga Xu Chao fueron demandadas por Zhu por atentar contra su honor, reputación y bienestar mental.

Los manifestantes, a las puertas del juicio contra Zhu Jun. (Reuters)
Los manifestantes, a las puertas del juicio contra Zhu Jun. (Reuters)

Fue en ese punto cuando la noticia captó la atención de los grandes medios, tanto del país oriental como internacionales. "Me hizo mucho daño", aseguró Xianzi a la 'BBC' antes de acudir al juicio. "Él me acusó de que tenía un trastorno mental y tuve que demostrar que tan solo soy una persona normal. En el proceso de recopilación de pruebas, que se remontan a 2014, tuve que volver a revivir la experiencia una y otra vez, lo que para mí supuso una tortura y humillación". Zhu, por su parte, sigue negando todas las acusaciones y no ha querido mostrar declaración a la prensa británica.

Una ley poco específica

En China, existe una ley que prohíbe las conducatas sexuales inapropiadas en los entornos laborales, pero hasta ahora no habido una definición legal firme y clara sobre lo que se constituye como acoso sexual y lo que no, según asegura Darius Longarino, experto en derecho legal chino de la Facultad de Derecho de Yale, al medio británico. "Hasta la fecha, solo ha habido una pequeña cantidad de casos que han llegado a lso tribunales. Y con frecuencia cuando aparece un escándalo de estas características el presunto responsable suele demandar a la empresa o al denunciante por dañar su reputación".

"Ahora es un momento crucial para comprobar si los tribunales chinos pueden ofrecer un juicio justo y riguroso"

Según una ONG local que atiende estos casos, solo 34 de los más de 50 millones de sentencias judiciales entre 2010 y 2017 entran dentro de la clasificación de acoso sexual. De todos ellos, solo dos fueron presentadas por víctimas que denunciaron a presuntos acosadores, siendo desestimados por "falta de pruebas". Sin embargo, las cosas parecen estar cambiando, sobre todo a raíz de un caso tan mediático como el de Xianzi.

El 81% de las empresas no tienen bien definidas las medidas legales contra el acoso sexual en sus estatus, según recoge una encuesta de 2018 realizada a más de 100 compañías. El 12% sí que tenía, pero no las aplicaba nunca, mientras que solo un 7% aseguraban que en caso de detectar un caso se abría inmediatamente una investigación. "Ahora vivimos un momento crucial para comprobar si los tribunales chinos pueden ofrecer un juicio justo y riguroso", asegura Longarino. "Solo entonces, la ley podrá brindar una buena protección a las víctimas de acoso sexual en el país".

Social Abuso sexual Acoso sexual ONG Xiaomi We Chat Delincuencia Móviles chinos Violencia de género Harvey Weinstein