Los españoles y la eyaculación precoz: cómo afrontar esta disfunción sexual
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UNO DE TANTOS TABÚES SEXUALES

Los españoles y la eyaculación precoz: cómo afrontar esta disfunción sexual

Sigue siendo la más frecuente entre los hombres españoles, pero menos de un 9% está dispuesto a reconocerla: hablan las sexólogas

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Uno de los problemas sexuales masculinos más frecuentes, sino el que más junto con la disfunción eréctil, es el de la eyaculación precoz. Según las últimas encuestas, un 3,3 de millones de hombres en España la padecen en la actualidad. El 80% de la población española masculina la ha sufrido o la sufrirá en un futuro. Sin embargo, solo un 9% de ellos acudirán al urólogo para intentar solucionarla, así como tan solo un ínfimo 4,2% acudirá a terapia sexual. Por todo ello, se trata de un tabú que a muchos les cuesta reconocer y que sin duda supone un auténtico quebradero de cabeza en caso de comportar gravedad o no vislumbrar fácilmente una solución.

A pesar de todo, los expertos atribuyen causas psicológicas y no fisiológicas a la mayoría de los casos, de ahí que la eyaculación precoz pase a ser una disfunción sexual, y no una enfermedad (como muchas personas tienden a creer), que alude a unas razones socioculturales bastante complejas, como viene a ser la obcecación del hombre por potenciar al máximo su rendimiento sexual frente al de la mujer. En otras palabras: ¿está reñida la calidad con la cantidad de tiempo en el sexo? Básicamente, no; para tener una vida sexual sana y satisfactoria lo más importante siempre viene a ser la calidad de las relaciones íntimas, no la duración.

El hombre no debería intentar reducir la excitación de cualquier forma, ya que importa el placer de ambos, no su constricción

"A mi consulta acuden muchísimos hombres que parece que tienen un cronómetro bajo el brazo cada vez que hacen el amor con su pareja", observa Lara Ferreiro, psicóloga y terapeuta sexual, a El Confidencial. "No es nada sano obsesionarse con el tiempo que tardas en llegar al clímax y en gran medida se debe a la cantidad de prejuicios que rodean al género masculino a la hora de hacer el amor". Ferreiro sostiene que el principal problema reside en el absoluto "coitocentrismo" que rodea al acto sexual. Y por otro lado, "a una mala educación sexual en la que ambas partes de la pareja solo conciben el sexo con penetración, sin conceder apenas importancia a los preliminares".

Lo más llamativo de la eyaculación precoz es que muchos de los que la padecen acaban desarrollando disfunción eréctil en el futuro, lo que podría resultar paradójico, ya que la primera es debida a un alto grado de excitación mientras que la segunda todo lo contrario. Ferreiro incide en la comorbilidad de ambas disfunciones, como resultado de esa frustración continuada de no poder 'estar a la altura', generando una sensación de rechazo y aversión hacia el propio acto sexual que se manifiesta en esa falta de erección.

Más acuciante en el confinamiento

Uno de los más recientes estudios que se han realizado sobre eyaculación precoz en España es el del Instituto Sexológico Murciano, presentado hace unos meses. En él, se refleja que la pasada cuarentena hizo mermar muchísimo la calidad de las relaciones íntimas de los españoles, hasta el punto de dar pie a disfunciones como la eyaculación precoz. Esto, de alguna manera, corrobora que se trata de un problema más psicológico que fisiológico, ya que las causas que se le atribuyeron resultaron ser episodios de ansiedad y estrés originados por el hecho de estar encerrados.

Lo que de verdad (no) funciona

Al tratarse de un problema que no se suele tratar (menos de un 10% de los hombres lo reconocen abiertamente), la forma de gestionarlo pasa por lo más común cuando algo nos inquieta o preocupa: buscar en internet. Si 'googleamos' "eyaculación precoz" nos saldrá una larga lista de remedios caseros, consejos y tratamientos con productos que nos aseguran erradicar la eyaculación precoz de raíz. Incluso en el boca a boca masculino, es habitual oír consejos para reducir la excitación, como por ejemplo presionar el tronco del pene o en la zona inferior del escroto.

Pero las expertas coinciden en señalar la que es la solución más eficaz: salir del paradigma mental y sexual de que la penetración tiene que durar cuanto más, mejor. En sexología, existe lo que se conoce como la curva de la respuesta sexual humana, patentada por los sexólogos Masters y Johnson. En ella, podemos ver que el deseo y la excitación evolucionan hasta un estado de meseta que en el hombre rápidamente irrume en el orgasmo para luego bajar a un estado de refracción, mientras que en el caso de la mujer el período de meseta es mucho más largo y deriva en la posibilidad de obtener orgasmos múltiples hasta llegar a ese estado de refracción.

Gráfico de la respuesta sexual humana de Masters y Johnson.
Gráfico de la respuesta sexual humana de Masters y Johnson.

"La media de tiempo que tarda un hombre en 'correrse' no sobrepasa los ocho minutos", apunta Paula Álvarez, sexóloga en Sexología con Pedagogía, a este diario. "Todo lo que vemos en el porno es mentira y ha hecho mucho daño. Para solucionarlo, es común que el hombre intente reducir la excitación de cualquier forma, cuando no debería ser así, ya que para que la relación sexual resulte satisfactoria tiene que primar eso mismo, el placer de ambos, y no su constricción. Si de verdad crees que tardas demasiado poco, concede más importancia y tiempo a los preliminares o, en todo caso, que cuando acabes tú no pongas el punto final. Muchas parejas se sienten muy mal por la eyaculación precoz porque carecen de recursos y herramientas para concebir la relación sexual sin penetración".

El tribadismo

Álvarez postula que la mejor forma de poner remedio a este problema sexual pasa por "hacer el amor como si fuérais lesbianas". En otras palabras, que a la hora de concebir una relación sexual satisfactoria, la pareja no piense inmediatamente en el acto de penetrar, sino más bien el de frotar. el tribadismo (del griego "tríbō", "frotar") es una práctica que consiste en colocar muy cerca ambos cuerpos, y sus respectivas zonas erógenas, para a continuación generar fricción entre ellos. "Lo importante es no caer en tu propia trampa y escenificar una relación sexual normativa en la que parece que solo existe el recurso de la penetración", explica la sexóloga.

En los últimos años, se han puesto muy de moda tendencias como el sexo tántrico, el cual proviene de la cultura hindú y concede suma importancia a los gestos, las caricias o tomar una gran conciencia del cuerpo y del placer del otro. Más allá de la connotación espiritualista que tiene, "resulta positivo ver cómo muchas personas están saliéndose de los cánones sobre cómo debe ser una relación sexual", concluye Álvarez. Por tanto, si te preocupa la eyaculación precoz y no encuentras un remedio efectivo, lo mejor será que busques formas alternativas de expresar amor o deseo sexual. Para ello, necesitarás tener un alto grado de compenetración y comunicación con tu pareja, de lo contrario seguirá siendo un problema para ambos. Pero, ¿qué es el sexo, si no una mera comunicación entre dos cuerpos que va más allá de las palabras y ahonda en lo más íntimo y profundo de nuestro placer?

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