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La guía para evitar las muertes de los bebés mientras duermen

El síndrome de muerte súbita o fallecimiento repentino e imprevisto de un niño menor de un año aparentemente sano ocurre en 1 de cada 1.000 lactantes en nuestro país

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España tiene una tasa de mortalidad infantil entre las más bajas de Europa. Desde 2006 ha ido disminuyendo y el año pasado se situó en un 2,6% manteniéndose igual que en el 2016, según el informe que elabora el Instituno Nacional de Estadística (INE). A pesar de ello, ocurre y, en la mayoría de los casos, inesperadamente.

El síndrome de muerte súbita del lactante se define como la muerte repentina e imprevista de un bebé menor de un año aparentemente sano. Generalmente se encuentra muerto al pequeño después de haberlo puesto a dormir, no mostrando signos de sufrimiento. Entre los factores de riesgo destacan la exposición al humo de tabaco, una temperatura demasiado elevada en la habitación, el exceso de ropa de cama y una postura inadecuada a la hora de acostarlo, entre otros. El riesgo es ligeramente superior en el caso de los varones.

Según datos publicados por la Asociación Española de Pediatría en el año 2000, el síndrome afectaba en este país a uno de cada 1.000 lactantes.También se le conoce como 'muerte en cuna' o 'muerte blanca' y cada caso es desgarrador, sobre todo para los padres que se despiertan y descubren que su hijo no tiene vida.

"La semana pasada leí un artículo sobre un bebé que murió mientras dormía con un padre. Soy un radiólogo pediátrico, y en los casos en que un niño ha fallecido inesperadamente, a menudo realizamos un escáner de rayos X para asegurarnos de que no tenga fracturas esqueléticas u otros signos de lesión que puedan sugerir que fue víctima de abuso infantil. La mayoría de las veces no encontramos tal evidencia", asegura Richard Gunderman.

Hay que educar a los padres sobre cómo deben acostar a sus hijos en la cuna

Cuando un bebé muere, se lleva a cabo una investigación exhaustiva para determinar la causa del fallecimiento y recopilar información que pueda ayudar a evitar otros casos de síndrome de muerte súbita del lactante en el futuro. Esta investigación es un procedimiento estándar en todos los casos y no implica ningún tipo de sospecha ni búsqueda de culpables en relación con la muerte del pequeño.

Cómo prevenirlo

Si bien no todas las muertes infantiles son prevenibles, muchas sí. Una investigación realizada en 2010 sobre cientos de muertes en Carolina del Norte mostró que hasta dos tercios pueden haber sido atribuibles a prácticas de sueño poco recomendables como el uso de camas inseguras y el hecho de acostarse con adultos. Se cree que muchos se deben a la asfixia, cuando la vía aérea del bebé se bloquea o cuando una persona más grande se da vuelta y evita que el pecho del niño se expanda durante la respiración.

Los esfuerzos para prevenir este tipo de muertes han llevado a la Academia Americana de Pediatría a formular una política sobre el sueño infantil seguro, cuyos puntos clave se pueden resumir como la guía del sueño:

1 - Que duerma solo. Esto no significa que los bebés deban estar en una habitación separada de los padres, sino que no deben descansar en la misma cama. La razón es que los padres pueden moverse durante su sueño de maneras que interfieran con la respiración de los pequeños o incluso los aplasten. Quedarse dormido inadvertidamente mientras amamanta o lo acurruca es tan peligroso como hacerlo de forma intencionada.

El síndrome de muerte súbita del lactante se define como la muerte repentina e imprevista de un bebé menor de un año aparentemente sano

2 - Boca arriba. Siempre deben dormir sobre sus espaldas. No hay nada de malo en colocarlos boca abajo para jugar, pero sobre sus espaldas parece ser la posición más segura. Una posible explicación es el hecho de que hacia abajo son más propensos a volver a respirar el aire que exhalan, lo que hace que los niveles de dióxido de carbono en la sangre aumenten a medida que desciende el oxígeno. Esta recomendación se aplica durante el primer año, pero es especialmente importante en los primeros seis meses después del nacimiento.

3 - En la cuna. Vigila que cumplan con las normas de seguridad actuales. Son los mejores lugares para que duerman mientras que las sillas y los sofás deben evitarse. Una superficie firme evita que la cara del bebé quede atrapada en un pliegue o hendidura. Del mismo modo, la cuna debe estar vacía de ropa de cama, almohadas, protectores y juguetes, cualquiera de los cuales podría causar atrapamiento y asfixia. Demasiados recubrimientos también pueden aumentar el riesgo de que el bebé se sobrecaliente, una consideración importante porque la regulación de la temperatura no está completamente desarrollada.

Otras medidas

Por supuesto, hay otros pasos que los padres pueden tomar para garantizar que sus pequeños descansan de manera segura. Una es prevenir la exposición al humo del tabaco porque parece aumentar el riesgo de muerte súbita del lactante. Como es de esperar, la intoxicación de los padres y el uso de drogas ilícitas también parecen ponerlos en mayor riesgo. Otro factor clave es asegurarse de que las personas que vayan a cuidarlo, como familiares y trabajadores de la guardería, entiendan la importancia de conocer estas pautas del sueño.

"Es importante evitar estigmatizar a los padres que han perdido un bebé. En muchos casos, como en la mayoría de radiografías que veo, nunca sabemos con certeza qué causó la muerte. Sin embargo, estos sencillos pasos pueden ayudar porque todo comienza con la educación. Mis compañeros y yo creemos que al educar a los padres con esta guía del sueño, podamos prevenir cientos, quizá incluso miles, de muertes infantiles cada año", concluye Gunderman.

Alma, Corazón, Vida

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