medicina de vanguardia

La nueva técnica para curarte la rodilla con tu propio cartílago

Científicos de Estados Unidos desarrollan un implante que permitirá reparar este tejido de forma rápida y apenas invasiva (pero nada barata)

Foto: Foto: iStock.
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El cartílago es un tejido conectivo específico que recubre las superficies articulares. Microscópicamente, está compuesto de agua, colágeno y una amplia variedad de proteínas de matriz y lípidos. Sirve de protección para evitar que ambos huesos se rocen al moverse entre sí. Esta cubierta puede alterarse por golpes, giros bruscos o sobrecargas continuas, en caso de los deportistas, y suele reportar un gran dolor de mayor a menor intensidad dependiendo del tipo de lesión.

Este recubrimiento sufre diversos tipos de lesiones, desde reblandecerse a romperse, lo que puede afectar al hueso que se halla por debajo. Además, el cartílago articular no tiene la capacidad de autorreparar este daño. Por ello, los síntomas de las lesiones no pueden hacerse evidentes hasta etapas avanzadas de la vida. Son muchos los factores que influyen en las lesiones condrales de la rodilla: el nivel de actividad física, el peso o la presencia de daños en los ligamentos. Muchas veces es necesaria una lesión súbita para que los síntomas aparezcan. En el caso de que no ocurra, aparecerá después de muchos años debido al desgaste entre hueso y hueso, lo que podría llevar al paciente a desarrollar artrosis.

A partir de una membrana de colágeno, se toman células del cartílago para multiplicarlas en una placa Petri e insertarlas en la rodilla dañada

Muchas de estas lesiones de cartílago reportan daños demasiado graves como para ser tratados con corticoides y analgésicos de venta libre, pero no lo suficientemente severos como para justificar una cirugía, un procedimiento reservado para pacientes con artrosis avanzada. Ahora, un equipo de científicos de la empresa de biotecnología especializada en ingeniería de tejidos Vericel ha desarrollado una intervención intermedia entre estos dos tratamientos que, a partir de una membrana médica de colágeno, toma algunas células del cartílago y las multiplica en una placa de Petri para insertar la nueva cosecha en la rodilla dañada.

El procedimiento de Vericel puede parecer un poco extraño. En primer lugar, los médicos realizan una biopsia para extraer una pieza diminuta del cartílago de la rodilla sana del paciente, según informa Bloomberg. Después, los técnicos en el laboratorio extraen células del cartílago llamadas condrocitos y las bañan en proteínas y nutrientes para que crezcan más durante aproximadamente una semana y media. A los dos días, los médicos siembran millones de condrocitos en una hoja de colágeno biodegradable, creando una membrana de malla viviente de poco más de 2,5 centímetros de ancho y cinco de alto.

Las células crecen en la membrana de colágeno para luego emigrar del cartílago dañado al hueso

El médico corta la malla en base a las medidas que reporta el daño en la rodilla del paciente y a través de una pequeña incisión lo inserta de nuevo en la rodilla para cubrir la zona dañada. Los puntos de sutura son innecesarios, ya que se pega de forma natural. El proceso completo ha recibido el nombre de 'implantación de condrocitos autólogos inducida por matriz'. Las células crecen lentamente en la membrana de colágeno, la cual se disuelve por sí misma, para luego emigrar del cartílago dañado al hueso. Se adhieren a él y estimulan la producción de cartílago, llenando gradualmente los huecos y dando como resultado menos dolor en la parte dañada y, sobre todo, una mejor función de la rodilla. "Es como tapar un bache del camino", asegura el director ejecutivo de Vericel, Nick Colangelo, en Bloomberg.

Aunque pueda parecer complicado, es relativamente fácil en comparación con otras operaciones tradicionales mucho más invasivas y complejas. Además, para muchos pacientes suele ser más eficaz que la solución habitual a base de pastillas y cortisona. Aprobada por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) en diciembre de 2016, es una alternativa quirúrgica para la creciente población de atletas que sufren de esta clase de daños. Vericel asegura que la cifra de cirujanos estadounidenses entrenados en este procedimiento superará los 900 para finales de este año, algo que de funcionar correctamente, se importará también a Europa.

Este procedimiento no es nada barato. Solamente la membrana de colágeno ya cuesta 34.000 euros

Esta técnica es parte de un auge mucho más amplio en la ingeniería de tejidos y en el uso de terapias celulares avanzadas para hacer crecer partes de órganos. El enfoque ya se ha utlizado para reconstruir la tráquea y los vasos sanguíneos dañados. Además, los investigadores ya lo están desarrollando para reparar heridas crónicas y tratar lesiones de la médula espinal.

Hay que tener en cuenta una cosa importante: esta técnica de implantes no es nada barata. La membrana de colágeno ya solo cuesta 40.000 dólares (unos 34.000 euros aproximadamente). Tampoco sirve en todas las lesiones de cartílago, ya que los pacientes con artrosis o osteoartritis deben seguir los tratamientos habituales. Sin embargo, los menores de 55 años que no quieren pensar en una futura operación quirúrgica de rodilla serán los grandes beneficiarios de este innovador proyecto médico con sede en Estados Unidos.

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