NUESTRO CUERPO LIBERA MILLONES DE BACTERIAS

La cama de un chimpancé en medio de la selva está más limpia que la tuya

Un estudio revela que nuestros colchones albergan a millones de bacterias procedentes de nuestro propio cuerpo, muchas más que las camas o los nidos de los primates de la selva

Foto: Un chimpancé, a punto de darse un festín gastronómico (EFE/Manuel Bruque)
Un chimpancé, a punto de darse un festín gastronómico (EFE/Manuel Bruque)

El ambiente interior que se crea en nuestro hogar es muy diferente al de nuestro vecino, al de un amigo o al de un familiar porque está compuesto por los organismos de los propios cuerpos que viven en él. Esos organismos son poco diversos, sobre todo si los comparamos con los de aquellos que viven al aire libre, pero constituyen un ecosistema propio en el que viven millones de bacterias.

Cuando nos acostamos, liberamos millones de esas bacterias en las sábanas, por lo que nuestra cama está llena de microorganismos invisibles al ojo humano, pero que duermen con nosotros cada noche. Ahora, un estudio ha demostrado que nuestro lecho, pese a estar bajo techo, está mucho más sucio que el de los chimpancés que viven en medio de la selva.

Megan Thoemmes, estudiante de doctorado en la Universidad Estatal de Carolina del Norte y directora del estudio, explica que “el 35 por ciento de las bacterias que se encuentran en camas humanas proceden de sus propios cuerpos e incluyen bacterias fecales, orales y de la piel”. Sin embargo, a la hora de compararlo con otras especies con las que han compartido evolución, aparecen las sorpresas.

Hacer la cama a diario quizás sea la solución. (Corbis)
Hacer la cama a diario quizás sea la solución. (Corbis)

El estudio analizó 41 muestras de camas y nidos de chimpancés que fueron tomadas en Tanzania, llegando a utilizar aspiradores en 15 de los nidos para recoger toda la diversidad de especies posible. Los resultados confirmaron que, como se esperaba, la biodiversidad presente en las camas de los chimpancés era muy diferente a la hallada en las camas humanas.

Sin embargo, encontraron algo inusual. Aunque los primates tenían una mayor diversidad de microbios y las muestras recogían el entorno selvático en el que vivían, sus camas y nidos ofrecían mucha menor presencia de bacterias fecales, orales y de la piel procedentes de sus propios cuerpos.

El 35% de las bacterias que se encuentran en camas humanas proceden de sus propios cuerpos e incluyen bacterias fecales, orales y de la piel

“Apenas encontramos este tipo de bacterias”, reconoce Thoemmes, que añade que este estudio “demuestra el papel que las estructuras hechas por el hombre, como las casas en las que viven, juegan en el medio ambiente más próximo. Se intenta conseguir un entorno limpio para nosotros mismos, pero eso puede provocar que lo que nos rodea no sea tan ideal”.

Recogemos bacterias a lo largo de todo el día, estemos en casa o fuera de ella, y nos las llevamos a la cama con nosotros. Día tras día. Lo mismo sucede con las camas o nidos de los chimpancés, con la diferencia de que ellos los construyen casi a diario. El resultado es que las suyas tienen menos microorganismos. Quizás la respuesta sea lavar las sábanas a diario.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios