¿Qué oculta el monumento?

Stonehenge revela sus secretos: lo que se sabe hasta ahora del misterio

Los investigadores no solo se han dedicado a analizar el monumento en sí, sino también el área de alrededor, la cual ha desvelado muchas sorpresas a la comunidad científica

Foto: Uno de los lugares más enigmáticos que existen. (iStock)
Uno de los lugares más enigmáticos que existen. (iStock)

Si pensamos en los grandes misterios que aún perviven en el siglo XXI, seguro que nos viene a la mente el famoso círculo de piedras megalíticas construido en el condado de Wiltshire, Inglaterra, alrededor del 2.500 A.C. Stonehenge ha copado durante décadas el podio de los monumentos más enigmáticos y fascinantes y, gracias a ello, se ha convertido en una de las atracciones más visitadas de Reino Unido. Viajeros de todo el mundo acuden cada año a contemplar sus enormes pilares y, acto seguido, a preguntarse cómo y por qué se pusieron en ese lugar. Sin embargo, conforme los arqueólogos van estudiando el área, misterio tras misterio, van revelando sus secretos.

Esto ha sido especialmente cierto durante la última década, en la que los investigadores no solo se han dedicado a analizar el monumento en sí, sino también el área de alrededor, con la esperanza de encontrar pistas en este intrigante paisaje plagado de restos históricos. Los últimos avances en radar subterráneo y magnetometría han permitido revelar que los característicos bloques formaban parte de una extensa red de estructuras (antiguos montículos funerarios, templos, rutas procesionales e incluso enterramientos) cuya existencia se desconocía. Los hallazgos nos descubren un Neolítico y una posterior Edad de Bronce mucho más elaborada de lo que se pensaba.

El Superhenge que no pudo ser

El equipo de arqueólogos que delineó el mapa de tesoros escondidos bajo la hierba de Wiltshire forma parte del Stonehenge Hidden Landscape Project, un plan emprendido por la Universidad de Birmingham en colaboración con el Instituto Austriaco Ludwig Boltzmann. Dicho proyecto originó mucho revuelo mediático cuando reveló que podrían haber descubierto un círculo aún mayor, integrado por 90 piedras alineadas, que el conjunto megalítico que todos conocemos. Superhenge, lo llamaron.

Estamos empezando a descubrir el mosaico de monumentos y a entenderlo como parte de un movimiento procesional

Sin embargo, el entusiasmo duró poco. Cuando excavaron el área, en Durrington, no encontraron piedras, sino los huecos donde antes se hallaban postes de madera. Cuando estos fueron retirados, dichos huecos se llenaron de tiza y tierra, lo que confundió a los escáneres que utilizaron los científicos. A pesar de este sonado revés, el proyecto se considera todo un éxito, pues se descubrieron cientos de características y lugares nunca antes vistos, y, además, su método (no solo estudiar el monumento en sí sino el área también) sirve ahora de ejemplo para las nuevas investigaciones.

Stonehenge no está solo, toda la región está plagada de restos arqueológicos. (iStock)
Stonehenge no está solo, toda la región está plagada de restos arqueológicos. (iStock)

Sin dicho estudio nunca se habrían descubierto las paredes de Durrington. O, más bien, su primera fase de construcción: un anillo de entre 200 y 300 postes de entre 4 y 6 metros de altura. Al respecto, Mike Parker Pearson, del University College de Londres, conjetura en la 'BBC' que “su propósito parece ser el de marcar el perímetro de una gran aldea, tal vez donde podrían haber vivido las personas que construían Stonehedge”.

Fuese cual fuese su función, el descubrimiento demuestra que Stonehenge no está solo y, a su vez, la necesidad de cambiar la manera en la que los arqueólogos interpretan la historia de la región. “Cada vez más, estamos empezando a descubrir el mosaico de monumentos y a entenderlo como parte de un movimiento procesional”, asegura Vincent Gaffney, arqueólogo de la Universidad de Bradford.

Las nuevas tecnologías no solo descubren nuevos lugares, sino que transforman por completo la forma en la que los entendemos

Asimismo, el proyecto ha descubierto que el conjunto megalítico fue construido en dos fases. La primera consistía de una zanja y un círculo formado por bloques -conocidos como 'bluestones', piedras de arenisca azulada- y se llevó a cabo 500 años antes de lo que se pensaba, hace más de 4.500 años. En la segunda fase se erigió su círculo exterior, el más grande y emblemático, y tomó su aspecto actual, para lo cual se transportaron bloques de arenisca desde Gales, lo que demuestra que la influencia de Stonehenge superaba su área más inmediata.

Cómo llegaron las piedras hasta ahí

Se ha especulado con que las piedras las movieron glaciares de la Edad de Hielo, pero el hallazgo de dos canteras de piedra en Preseli, en el oeste de Gales, puso fin al debate. Llegados a este punto se teorizó con que pudieron haber sido desmontadas y vueltas a ensamblar como si de un mueble se tratase, pero las últimas teorías sugieren que podrían haber arrastrado las piedras usando un trineo. Esta es, hasta el momento, la hipótesis ganadora.

Stonehenge es uno de los monumentos más visitados de Reino Unido. (iStock)
Stonehenge es uno de los monumentos más visitados de Reino Unido. (iStock)

“Los últimos descubrimientos demuestran que las nuevas tecnologías no solo encuentran nuevos lugares, sino que transforman dramáticamente la forma en la que los entendemos”, asegura Gaffney. “También hacen hincapié no solo en la singularidad de Stonehenge, sino en lo importante que era todo el área alrededor de él, la cual estamos empezando a comprender ahora", agrega. No importa cuántos nuevos descubrimientos se hagan, pero parece que continuará plantendo nuevas preguntas a los científicos. Tal vez, un monumento erigido durante tanto tiempo, no sea tan fácil de comprender en nuestro ajetreado e impaciente siglo XXI.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios