ES COMO CORRER UNA MARATÓN, ¡O PEOR!

La guía definitiva para encontrar trabajo, según el empleado de moda en EEUU

Todo el mundo lee su blog, puesto que ha conseguido negociar un gran sueldo a pesar de haber estado hasta hace poco en paro. Estos son los trucos de Haseeb Qureshi

Foto: Del paro a un sueldazo: así es como lo hizo. (Haseeb Qureshi)
Del paro a un sueldazo: así es como lo hizo. (Haseeb Qureshi)

Durante los años más agudos de la crisis se popularizaron los artículos que nos animaban y ayudaban a encontrar trabajo. Muchos empleados, sobre todo los de mayor edad, se habían visto de la noche a la mañana en el paro, personas que quizá nunca habían tenido que enfrentarse a una entrevista de trabajo o, simplemente, a la búsqueda de empleo. Los viejos modelos de ascenso en la empresa o enviar currículos estaban desfasados desde hace años, no digamos ahora.

Para entender un poco mejor cómo funciona el mercado de trabajo puede ser útil echar un vistazo a un post que ha publicado en su blog Haseeb Qureshi, relativamente famoso por haber conseguido negociar un sueldo de entrada de 250.000 dólares para su puesto como ingeniero de Airbnb, cuando la oferta inicial había sido simplemente de 120.000. Una experiencia que dice mucho de su habilidad a la hora de tocar los puntos sensibles en la psicología de la gente.

Hay que llamar a cuantas más puertas mejor, y esto no se reduce a enviar currículos, ni mucho menos

Su propia historia personal es bastante llamativa. Se trata de un antiguo jugador de póker con una licenciatura en Lengua y Literatura que, harto de ser rechazado en todos los trabajos, decidió aprender código por su cuenta y lanzarse a las procelosas aguas del 'networking' en Silicon Valley, uno de los entornos más competitivos que se pueden imaginar. Gracias a ello, y a los consejos que presentaremos a continuación, consiguió que le ofreciesen puestos de trabajo en gigantes tecnológicos como Google, Uber o Yelp, o embolsarse un sueldo envidiable en la compañía de alquiler de viviendas. Y aunque recomienda tomarlo con precaución, porque es su propia experiencia y quizá no sea transferible a otros casos, nos sirve para guiarnos en la oscuridad.

De café en café hacia el éxito

En primer lugar, señala el ingeniero, hay que hacer caso a los números, como ocurre en una partida de póker. Si tienes un 4% de posibilidades de que te contraten en un proceso de selección, si participas en 50, el porcentaje asciende hasta el 87%. Primera lección: hay que llamar a cuantas más puertas mejor, y esto no se reduce únicamente a enviar currículos, ni mucho menos. Es mucho más importante hacer 'networking' sin parar, virtual y físicamente, pero hay que saber de qué manera exactamente.

A hacer amiguitos (por interés). (iStock)
A hacer amiguitos (por interés). (iStock)

“Networking suena intimidatorio”, señala Qureshi. “Pero te prometo que, en esencia, es muy simple”. Apréndete la siguiente frase, si tu objetivo es encontrar un empleo en el mundo de la tecnología: “Oye, eso mola. Estoy intentando conseguir trabajo como un ingeniero de 'software'. No sé mucho acerca de lo que haces. Un día de estos te invito a un café y te pregunto algo. ¿Tienes un rato esta semana?” Ahí está la llave que te dará acceso a los mejores trabajos: el café (o, en su defecto, tal como sugería un reciente artículo publicado en 'Backchannel', el alcohol con el que los jóvenes ingenieros intentan engrasar la máquina de la simpatía laboral).

¿Y cómo conoces a todas esas personas a las que vas a invitar a un café sin pestañear? Acudiendo a conferencias, eventos con gente de la industria o, simplemente, yendo a sus fiestas. Aquí es cuando la cosa empieza a parecerse un poco a 'El talento de mr. Ripley', aquella maravillosa novela de Patricia Highsmith: si uno quieres trabajar en una gran empresa tecnológica, debe empezar a imitar sus hábitos, frecuentar sus mismos lugres y, en definitiva, mimetizarse con el ambiente. Eso y “ser creativo”, que se traduce en interactuar con la gente que te interesa en Twitter o enviarles un correo electrónico aunque no le conozcas, siempre y cuando actúes con normalidad y no como si pensases pegarles con un remo en alta mar.

Haz entrevistas, pero que no lo parezca

Aquí es donde irrumpe una de las claves del método de Qureshi: busca tu objetivo, aprende todo lo que puedas sobre él y sobre aquellas personas que te pueden ayudar a entrar y, lo más importante, no pidas trabajo. De ninguna de las maneras, puesto que como recuerda el infatigable buscador de empleo, no hay nada que le guste menos a la gente que que le pidan trabajo. Por el contrario, lo que debes hacer es “conocerlos, conocer a su compañía, aprender qué hacen y por qué es importante. Pregunta las cosas que realmente quieres conocer”. Y, sobre todo, cállate y que sean ellos los que hablen.

Apréndete la frase “¿a quién conoces que crees que me podría echar una mano?”

Qureshi recuerda que si insistes lo suficiente y no metes la pata, terminarán interesándose por ti. “Cuéntales tu historia. Cuéntales quién eres, lo que te ha traído aquí y por qué quieres un trabajo como ingeniero de 'software'”, explica. Es entonces el momento de preguntar por otra persona que pueda enseñarte un poco más acerca de su trabajo y, de paso, entrar en su círculo. Apréndete ahora la frase “¿a quién conoces que crees que me podría echar una mano?” Lo pillas, ¿no? Poco a poco, y como una hormiga recogiendo comida para el invierno, terminarás recogiendo los frutos. “Sigue con esta cadena”, añade. “Programa más cafés, haz más preguntas, consigue más contactos”.

Como hay que empezar por algún sitio, conviene hacerlo por las personas que conoces. Así que date un paseo por tus amigos de Facebook, LinkedIn, Twitter o el anuario de tu colegio y lista todos aquellos que pueden echarte una mano en el campo en el que quieres echar raíces. Y ahorra para pagarle un café (o una copa) a cada uno de ellos. Más importante aún, no debes parar nunca, sino que debes preocuparte por que la red siempre se esté ampliando.

Ponte el uniforme de buscar trabajo y escribe a todos tus contactos. (iStock)
Ponte el uniforme de buscar trabajo y escribe a todos tus contactos. (iStock)

La clave se encuentra, básicamente, en el mismo consejo que te puede dar cualquiera a la hora de ligar: básicamente, en hacer que los demás se sientan cómodos, puedan hablar sobre sí mismos, y no darse cuenta en ningún momento de que tu objetivo no es precisamente que te cuenten sus penurias diarias. Por supuesto, hay otra clase de enseñanzas que nos pueden ser útiles –que tu currículo no supere una hoja; enviarlo a todas las empresas para entrenarte en las entrevistas de trabajo; alimentarse bien–, pero básicamente, la clave está en eso: en prepararte para buscar empleo como si no hubiese un mañana, pero sin que lo parezca.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios