USAR AMBIENTADOR ES DE POBRES

Lo que el lavabo de tu casa revela de ti (y de tu verdadero estatus social)

Aunque evacuar lo hacemos todos, no es lo mismo el excusado de los ricos que el váter de los pobres. Con los consejos de un experto en etiquetas tus aguas mayores también serán 'reales'

Foto: Está pensando en hacer una colecta para comprar jabones de marca a los pobres. (iStock)
Está pensando en hacer una colecta para comprar jabones de marca a los pobres. (iStock)

No hace demasiados años tener baño en casa era en España un símbolo de estatus. Lo más habitual en un tiempo en que varias familias se hacinaban en una habitación era compartir el baño, e incluso en los pueblos, contaban nuestros abuelos, el lugar para hacer aguas mayores estaba ubicado en la cuadra donde había un paño que todos utilizaban para limpiarse. Y algo más atrás en el tiempo, ni tan siquiera existían los desagües, de ahí la frase de 'agua va' que surgió al abrigo de las grandes urbes de calles estrechas y la necesidad de eliminar el sobrante.

Mucho ha llovido desde entonces y actualmente, en países desarrollados –al menos en lo económico– el baño está democratizado, aunque solo disponga de un retrete, un plato de ducha y un lugar para colgar la toalla el más humilde. Y a pesar de todo, este 'cuarto de pensar' donde siempre ocurren las grandes ideas sigue representando la división de clases, aunque los baremos hayan cambiado. ¿Podemos intuir la capacidad adquisitiva de nuestro anfitrión solo visitando su baño? La respuesta es sí. El experto en etiqueta William Hanson cuenta a 'Daily Mail' qué es lo que debemos tener presente.

1. ¿Lavabo o excusado?

Esta escena que seguramente ya habrán vivido: invitan a una persona a su casa y en un momento de la velada, se levanta y pregunta: 'Oye, ¿dónde está el váter?' Es evidente, dice Hanson, que no estás delante de un potentado, o mejor dicho, de una persona de clase alta –ricos vulgares existen y su váter puede ser mayor que un salón corriente–. Aunque desconfíen también de quienes utilizan palabras como excusado o mingitorio y tengan la prudencia de perfumar el baño antes y después de que lo utilicen. En cambio, 'lavabo' tiene un pase y es transversal a todas las clases.

Otra expresión: '¿podría indicarme donde está el 'toilette'? Es un indicador de clase alta, pero también añoso, un tanto dieciochesco. Y no es baladí, ya que la palabra estaba relacionada con el maquillaje personal y con el 'eau de parfum'.

Los baños de los ricos tienen las ventanas abiertas para que corra el aire, e igual algún jarrón con flores naturales

2. Un grifo o dos

Los baños con más de un grifo solían ser más elegantes y corresponder a propietarios de mayor estatus, aunque esto cambió después de 1980, cuando se popularizaron los dos grifos en muchos hogares de clase media y trabajadora.

3. Menos es más

A menos que visite la casa de la reina de las vedettes, no es de demasiado buen gusto que los invitados encuentren arracimados en la pila o alrededor de la bañera productos de higiene personal. No es estético, y según el experto en etiqueta, ni mucho menos limpio, aunque sea una docena de geles de ducha…

4. Perfumar o ventilar

Los ambientadores son de clase baja, dice Hansen. Los baños de los ricos tienen las ventanas abiertas para que corra el aire, e igual algún jarrón con flores naturales, que, como son tan finos incluso evacuando, ni siquiera se marchitan. Pero dado que nadie, ni siquiera los reyes, son inmunes a un día de batallas intestinales, la norma de etiqueta permite algún difusor de fragancias, eso sí, cítricas y si puede ser que decoren o pasen desapercibidas.

5. El rollo de papel en su sitio

Nada de esconder el papel higiénico en una cestita a los pies del invitado. Según William esto da a entender que no queremos que quien lo use utilice demasiado. El rollo debería ubicarse a un lado del retrete, en un portarrollos para que lo tengan más a mano. No querrán que en mitad de una velada les llamen a gritos desde el baño pidiendo papel,¿verdad? Aunque si el invitado es muy educado, tal vez espere pacientemente hasta que alguien sienta la necesidad y entonces pida ayuda tras la puerta, cerrada, sí.

Jaboneras, perfumes, orlas y premios junto al retrete y rollos de papel a voluntad. Así es su excusado

6. Un lugar para lucirnos

Es muy inteligente, dice el experto, exponer en el baño trofeos y viejas fotos de hitos escolares, porque al menos por unos minutos, quien se siente en el retrete tiene que verlas por narices. Algo que es habitual entre las estrellas de Hollywood, muchas de las cuales tienen un estante para sus galardones en sus lavabos. Una forma bastante escatológica de quitarse importancia, o todo lo contrario. “Cuantos más premios tengas y expongas, más de la realeza eres”, sugiere Hansen. Y los diplomas de valores humanos no valen.

7. El jabón de la verdad

Pero lo que definitivamente refleja la clase de una persona es tan simple y resbaladizo como una pastilla de jabón. Nada de geles, una jabonera con su pastilla es lo que los potentados suelen poner en sus casas. Y la marca que utilizan también dice mucho: “Los jabones de Floris (una tienda de belleza de Londres muy exclusiva) son para las clases muy alta; Molton Brown para las clases medias y para el resto, Bayliss o Harding”, o bien la marca blanca del supermercado.

Jaboneras, perfumes, orlas y premios junto al retrete y rollos de papel a voluntad. Así usan los ricos el 'excusado'. Y a pesar de todo, de alguna forma el baño nos iguala a todos. Como se dice popularmente: “comerás oro, pero cagarás mierda”.

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