NO ES APTO PARA DEPORTISTAS AFICIONADOS

Este ejercicio está muy de moda. Y puede fastidiarte la vida

Deportes como el Pilates o el yoga son considerados muy seguros (y suelen serlo), pero en ocasiones incluyen un tipo de ejercicio que puede darnos muchos problemas

Foto: La plancha es un ejercicio muy común, pero no por ello poco exigente. (Corbis)
La plancha es un ejercicio muy común, pero no por ello poco exigente. (Corbis)

Nadie duda que el ejercicio físico es bueno para la salud, pero hay diversos entrenamientos que exigen un esfuerzo y unas condiciones que no todo el mundo puede aportar. Cuando hacemos un ejercicio para el que no estamos preparado el resultado es siempre el mismo: una lesión.

Deportes como el Pilates o el yoga son considerados muy seguros (y suelen serlo), pero en ocasiones incluyen un tipo de ejercicio, que se ha puesto de moda en todos los gimnasios, que puede resultar muy peligroso: las planchas anaeróbicas, más conocidas como plank.

Este ejercicio de torso consiste, básicamente, en mantener el cuerpo en una posición fija que pone en tensión nuestros músculos. Hay muchos tipos de planchas, pero la más común es la frontal, que se realiza en posición horizontal, mirando al suelo, y sosteniendo todo el peso de nuestro cuerpo con los antebrazos, los codos y los dedos de los pies.

La plancha es un ejercicio muy completo, pues al mantener todo nuestro cuerpo en tensión, en una contracción isométrica, se fortalecen a la vez muchos músculos: los abdominales, claro, pero también los glúteos, las piernas, la espalda y el pecho. Es por ello que se ha puesto de moda en el mundo del fitness, donde es muy habitual ver a gente competir por aguantar más tiempo en esa posición.

El ejercicio no parece a primera vista muy difícil, pero pasados unos segundos te empieza a doler la espalda, luego el cuerpo empieza a temblar y enseguida tus músculos piden que pares. Y quizás deberías hacerles caso.

Vídeo: El policía chino Mao Weidong realizando el plank más largo de la historia

Un entrenamiento de élite

Aunque la plancha es habitual en las clases de Pilates y yoga, es un ejercicio básico de todo  entrenamiento exigente. Para aguantar la posición durante cinco minutos se debe estar en muy buena forma física, y no digamos para superar esa cifra. El record mundial actual (recogido en el libro Guinness de los récords) lo tiene el policía chino Mao Weidong que logró mantener una plancha frontal cuatro horas y veintiséis minutos.

Los atletas profesionales, los cuerpos de seguridad y, en general, toda persona que entrena a diario, puede realizar planchas sin problemas, pero se trata de un ejercicio que puede causar serias lesiones en el deportista amateur y no digamos en las personas que se asomen por primera vez a un gimnasio.

La británica Lisa Brinkworth, que ha contado su historia en The Daily Mail, llevaba 25 años yendo a clase de Pilates cuando empezó a competir con sus compañeros por ver quién aguantaba más haciendo la plancha frontal. Al principio sólo lograba mantener la posición unos pocos segundos, pero pronto superar los dos minutos.

Al practicar la plancha frontal, se tensan los músculos intercostales y pectorales, lo que pone en tensión la articulación costocondral

Fue entonces cuando empezó a sentir un dolor insoportable en el lado izquierdo del pecho. Lo primero que pensó es que se trataba de algún tipo de problema cardiaco. Los médicos no vieron nada. Mientras continuaba yendo a clase de Pilates –¿cómo pensar que un ejercicio que todo el mundo ve como beneficioso podía ser la causa del problema?– el dolor se extendió al pecho y Brinkworth imaginó lo peor: pensó que podría tener cáncer.

Pero, cuando acudió a un médico privado, especialista en operaciones de pecho, lo primero que le preguntaron es si hacía Pilates y, en particular, planchas. Brinkworth se quedó totalmente sorprendida, a la par que aliviada. Su dolor provenía de una costocondritis, la inflamación del cartílago que une las costillas y el esternón. “Todas las semanas veo a una o dos mujeres con costocondritis y la causa más común es el Pilates y el yoga”, le aseguró el médico.

Al practicar la plancha frontal, se tensan los músculos intercostales y pectorales, lo que pone en tensión la articulación costocondral. Si tus músculos no son los suficientemente fuertes, o si haces la plancha demasiadas veces o durante mucho tiempo, la articulación se acaba inflamando, provocando un dolor muy intenso que se irradia sobre los brazos e incluso hacia la espalda.

La buena noticia es que la costocondritis se puede curar en sólo dos o tres semanas tomando antiinflamatorios y, claro está, abandonando las planchas. Pero, en cualquier caso, no es recomendable practicar este ejercicio si no se cuenta con una adecuada forma física. 

Alma, Corazón, Vida

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