EL'SÍNDROME DEL SAVANT'

"Me di un golpe en la cabeza y me volví un súper talento para las matemáticas"

Jason Padgett siempre fue un joven sin inquietudes intelectuales, pero una lesión craneoencefálica le ha despertado un prodigioso talento para la física

Foto: Jason Padgett, diagnosticado con el síndrome savant, junto a su esposa. (Facebook)
Jason Padgett, diagnosticado con el síndrome savant, junto a su esposa. (Facebook)

Jason Padgett siempre fue un joven sin inquietudes intelectuales, cuyas principales aficiones eran, según él mismo relata, la fiesta y las mujeres. Sin estudios superiores, pasó buena parte de su juventud trabajando en la tienda de muebles de su padre, hasta que una pelea en un bar, hace ahora doce años, le cambió la vida para siempre. Sufrió un leve traumatismo craneoencefálico que lo dejó inconsciente y le hizo pasar una noche en el hospital. A la mañana siguiente, se despertó obsesionado por las matemáticas y la física, sobre todo por los fractales, que podía dibujar con una precisión nunca antes vista.

Durante varias semanas se encerró en su casa creyendo que se había vuelto loco, pues su memoria era capaz de retener, por ejemplo, el santoral entero del calendario o de realizar complejos cálculos matemáticos. Tras visitar a varios médicos, uno de ellos le habló de un especialista en trastornos de memoria ocasionados tras traumatismos cerebrales. Este le diagnosticó síndrome del savant. Una patología que sólo sufren unas 50 personas en el mundo.

La característica común a estas personas es que tienen una memoria prodigiosa, así como grandes dotes para el arte, el cálculo matemático y las habilidades mecánicas o espaciales. La mayoría de estos ‘savants’ han sufrido algún tipo de lesión cerebral, por lo que sus capacidades extraordinarias son el resultado de alguna anomalía en las conexiones neuronales, ya sean causadas en el desarrollo embrional o por contusiones cerebrales después del alumbramiento.

En la actualidad no existe una teoría médica capaz de explicar en su totalidad la razón de esta curiosa condición humana, como matiza el doctor Darold Treffert, uno de los máximos exponentes de la materia, en el artículo científico Savant Syndrome: An Extraordinary Condition.

El alumbramiento de las capacidades latentes

Padgett ha decido relatar su experiencia vital en un libro de memorias que lleva por título Struck by Genius: How a Brain Injury Made Me a Mathematical Marvel. Al recuperar la consciencia tras el golpe comenzó a apreciar hasta el más mínimo detalle de las figuras, llegando a obsesionarse por las formas geométricas. “Me preocupé mucho, pero al mismo tiempo me parecía muy hermoso porque estaba observando un mundo nuevo, que nunca antes me había llamado la atención ni que siquiera podía apreciar”, recuerda.

La mayoría de las personas diagnosticadas con este síndrome han sufrido algún tipo de lesión cerebralUnos días después decidió dejar el trabajo y dedicarse íntegramente a las matemáticas y la física, centrándose en los patrones geométricos de los fractales y dibujándolos compulsivamente. Cuando diagnosticaron su enfermedad, “en un momento en el que ya pensaba que me había vuelto completamente loco”, viajó a Finlandia para ser estudiado por el doctor Berit Brogaard, quien le realizó resonancias magnéticas para estudiar su cerebro. Fue entonces cuando descubrió la razón de su nuevo talento: el hemisferio izquierdo tenía una gran actividad, sobre todo en la región parietal relacionada con las habilidades matemáticas.

Ahora, con 43 años, da clases de matemáticas y ha escrito varios artículos en los que explota su nuevo talento. Como él mismo asegura en el libro: “Soy la prueba viviente de que no sabemos cómo funciona realmente el cerebro, y de que todos nosotros tenemos capacidades latentes sin desarrollar. Si me ha pasado a mí, le puede pasar a cualquiera”.

Alma, Corazón, Vida
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