LOS MISTERIOS DEL CUERPO FEMENINO

Por qué los hombres adoran los pechos de las mujeres y ellas los detestan

El cuerpo femenino ha suscitado una gran admiración desde que los antiguos lo esculpieran, pintaran y admirasen. En especial, sus mamas. ¿Por qué?

Foto: Los pechos femeninos, ese no tan oscuro objeto de deseo. (Corbis)
Los pechos femeninos, ese no tan oscuro objeto de deseo. (Corbis)

El cuerpo femenino ha suscitado una gran admiración desde que los antiguos lo esculpieran, pintaran y admirasen y, a lo largo de la historia, no ha conocido un momento en que su atractivo se perdiese. Pero de toda la anatomía de la mujer quizá sean los atributos propiamente femeninos –en especial, las tetas– los que mayor atención se llevan hoy en día. Por supuesto, su reinado no es exclusivo, pero sí es una parte del cuerpo en constante exhibición y que, gracias a la cirugía plástica, muchas mujeres se empeñan en aumentar, disminuir o modificar. 

La inseguridad

Pero no es oro todo lo que reluce. Parece ser que esta desbordante atención que recibe la delantera femenina causa a menudo una grave inseguridad en muchas mujeres.Tanto hombres como mujeres experimentan insatisfacción con respecto a su imagen y su cuerpo

Los complejos acerca del aspecto físico son innumerables en los seres humanos, y a menudo las personas se hacen esclavas de ellos, sin apenas darse cuenta. Algunas de estas preocupaciones atañen a un periodo concreto de la vida (como el acné durante la adolescencia, por ejemplo), pero otras nos persiguen toda la vida (como sucede a menudo con el sobrepeso).

Según Gad Saad, profesor de la Concordia University, tanto hombres como mujeres experimentan esta insatisfacción con respecto a su imagen y su cuerpo, aunque algunas son específicas del género masculino (la alopecia, la altura) y otras del femenino (las arrugas, la forma del trasero).

Así, en opinión de Saad hay un significativo desfase entre la opinión que las mujeres tienen de sus pechos y la que tienen los hombres: mientras que ellas suelen mostrarse insatisfechas, inseguras o incómodos, para ellos la delantera femenina es en un gran porcentaje de los casos satisfactoria.

El desfase

Este desfase lo mostraba un estudio de 2008 realizado por David A. Frederick, Anne Peplau y Janet Lever y publicado en el International Journal of Sexual Health.

Participaron en el mismo unos 25.500 hombres y unas 26.700 mujeres, todos ellos heterosexuales y que oscilaban entre los 18 y los 65 años. Fueron encuestados a través de dos sitios web (MSNB.com y Elle.com). Además, se recopilaron distintas medidas (el índice de masa corporal, la edad, la imagen propia que tenían de sí mismos...) y se analizaron en función de la satisfacción de las mujeres con respecto a sus pechos.

Sólo un 30% de las mujeres se declaraba totalmente satisfecha con su delantera

En lo que a ellos atañe, la satisfacción se medía en cuatro categorías, que respondían a la pregunta implícita de "¿Estás contenta con tus pechos?": Satisfecha ("sí, me gusta todo de ellos"); Mejor más grandes ("no, me gustaría que fueran más grandes"); Mejor más pequeños ("no, me gustaría que fueran más pequeños" y, finalmente, Demasiado caídos ("sí, me gusta el tamaño pero me disgusta que cuelguen tanto").

La diferente visión de hombres y mujeres

Si comparamos la visión que las mujeres tienen de sus propios pechos con la que tienen los hombres de los pechos de sus parejas observamos que la diferencia es abismal, según los resultados del estudio.

Mientras que sólo un 30% de las mujeres se declaraba totalmente satisfecha con su delantera, un 56% de los hombres estaba plenamente satisfecho con los senos de su compañera. Las que deseaban unos pechos más grandes eran un 28% de las féminas encuestadas, pero sólo un 20% de los varones les aumentaría el tamaño. Cabe señalar que el aumento de pecho es la cirugía plástica más popular desde 2006, según un informe de 2012 de la American Society of Plastic Surgeons.

Apenas un 4% de los hombres le reduciría el tamaño a las glándulas mamarias

Además, un 9% de ellas querría tener los pechos más pequeños, y apenas un 4% de los hombres les reduciría el tamaño a las glándulas mamarias. Finalmente, hasta un 33% de las mujeres consideraban que sus pechos colgaban demasiado, pero tan sólo un 20% de los hombres consideraba que las tetas de sus parejas eran demasiado flácidas.

Parece, pues, evidente, que los complejos y las inseguridades afectan notablemente a la visión que tenemos de nosotros mismos, minando el autoestima y creando preocupaciones que tal vez no deberíamos siquiera contemplar.

Alma, Corazón, Vida

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