SEGÚN UNA RECOPILACIÓN DE ESTUDIOS

Las diez revelaciones más sorprendentes sobre el placer femenino

Siguiendo a Masters y Johnsons, dos ginecólogos recuperan varios estudios desde los 60 sobre el orgasmo femenino y con resultados sorprendentes

Foto: La incapacidad para tener orgasmos es un mito, según los estudios ginecológicos. (Corbis)
La incapacidad para tener orgasmos es un mito, según los estudios ginecológicos. (Corbis)

La sexualidad es un fructífero campo de investigación en el que se han sucedido sorprendentes conclusiones desde que los ginecólogos William Masters y Virginia Johnson publicaron a mediados de los años 60 el ensayo La respuesta sexual humana. Una revolucionaria obra que ha inspirado el reality norteamericano, no exento de polémica, Master of Sex. Centrada más en el comportamiento sexual que en la fisiología humana, aquella investigación cambió la forma de acercarse a la sexualidad, sobre todo entre las mujeres, al demostrar, entre otras cosas, que eran capaces de experimentar orgasmos múltiples.

Los ginecólogos Eden Fromberg Naomi Wolf (autora de Vagina: A New Biography) han recopilado una serie de estudios publicados desde los años 60 hasta nuestros días. Sus resultados arrojan algunas de las afirmaciones más sorprendentes sobre la sexualidad, que no dejarán a nadie indiferente.

La luz artificial afecta a la menstruación

La influencia de las fases lunares en la menstruación es un hecho científicamente comprobado. Sin embargo, en las últimas décadas se han producido cambios considerables, habiendo cada vez más mujeres que ya no ovulan durante la luna llena. El motivo, según Fronmberg, es que la luz artificial, sobre todo la de las pantallas del ordenador o la televisión, está provocando que los procesos biológicos ya no estén tan en sintonía con la naturaleza (ciclos de más o menos luz nocturna según las fases lunares). Tanto es así que algunas investigaciones han demostrado que la alteración de la iluminación artificial es suficiente para modificar los días de menstruación.

Fecundación hasta una semana después de mantener relaciones

Varios estudios llegan a la conclusión de que los espermatozoides pueden tardar de cinco a ocho días en fecundar el óvulo. La agonía de los test de embarazo, dicen, también se prolonga a varios días después de mantener relaciones sexuales para obtener un resultado acertado.

Los orgasmos mejoran la creatividad

Según recientes investigaciones, el número de orgasmos es proporcional a la seguridad en uno mismo, la productividad y la creatividad. Lo mejor de todo, según sus resultados, es que una cosa se retroalimenta con la otra, por lo que a mayor creatividad y confianza más calidad tendrán los orgasmos.

Las píldoras anticonceptivas disminuyen la libido

“Todos los anticonceptivos hormonales tienen efectos psicológicos secundarios”, según se recoge en un estudio ginecológico norteamericano. En algunos casos, incluso causan problemas de fertilidad después de abandonar su consumo. La hipótesis defendida para explicarlo es que “las parejas pueden dejar de ser bioquímicamente compatibles sin el exceso de hormonas que proporcionan las píldoras”.

Las sillas, el mejor juguete sexual...

Mejor no probarlo en público, pues para los investigadores no hay ninguna duda de que con algo de práctica sobre ejercicios de Kegel y una correcta elección del tipo de silla y tapicería, se pueden experimentar los mejores orgasmos e, incluso, múltiples.

… aunque también pueden convertirse en el peor enemigo

Si una mujer se pasa la mayor parte del día sentada puede llegar a perder la capacidad para tener orgasmos, sentencian tajantes los autores de este singular ensayo. Los músculos pélvicos tienden a debilitarse a la par que se reduce el tamaño de la región pélvica, lo que disminuiría la intensidad de los orgasmos.

Las mujeres sólo tienen tres zonas erógenas

El clítoris, el punto G y el cuello uterino. Ni a la vagina ni a ninguna otra parte del cuerpo puede dársele el estatus de zona erógena, según Fromberg.

A diferentes terminaciones nerviosas, diferentes coitos

“Cada mujer es única y no existe ninguna vagina igual a otra porque las terminaciones nerviosas son siempre diferentes”, explica uno de los estudios realizados por Fromberg. Con ello, el ginecólogo quiere explicar que cada mujer debe desarrollar sus propios métodos y técnica para buscar el placer, ya que lo que le sirve a una no tiene porque ser útil a otra debido a su especificidad.

El uso de tacones impide llegar al orgasmo

Los tacones demasiado altos fuerzan el empeine de tal manera que provocan que la musculatura inferior de la pelvis no pueda contraerse lo suficiente como para experimentar un orgasmo completo, según asegura Fromberg.

La anorgasmia no existe

Ninguna mujer nace con la incapacidad para lograr orgasmos. “Todas tienen los mecanismos biológicos necesarios para ello”, dice Fromberg. Sin embargo, “no todas aprenden a utilizar correctamente estos mecanismos”, por lo que se trata más bien de una cuestión de entrenamiento y práctica que de una disfunción fisiológica”.

Alma, Corazón, Vida
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