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“La CIA es una organización dedicada a la caza del hombre y al asesinato”
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MARK MAZZETTI Y "las guerras del futuro"

“La CIA es una organización dedicada a la caza del hombre y al asesinato”

El premio Pulitzer Mark Mazzetti cuenta en su último ensayo cómo la CIA dejó de recabar información para convertirse en una peligrosa máquina de matar

Foto: La Agencia de Inteligencia Americana ha visto reducido su presupuesto. (California State University)
La Agencia de Inteligencia Americana ha visto reducido su presupuesto. (California State University)

El siglo XXI no está siendo especialmente bueno para la agencia de inteligencia más poderosa del mundo. Los fracasos de la CIA a la hora de prever acontecimientos históricos, desde el 11-S hasta la Primavera Árabe, han sido notorios, pero aún más llamativos han sido sus escasosreflejos a la hora de reaccionar tras los acontecimientos. Siria,Egipto o Irak demuestran cómola organización más reputada no ha estado a la altura de las funciones para las que fue creada.

El periodista Mark Mazzetti, ganador de un premio Pulitzer y conocedor de los entresijos delmundo de espionaje, explica tanta ineficacia por los cambios introducidos en la mentalidadde sus dirigentes, profesionales y políticos, a raíz del 11-S. Justo antes de ese acontecimiento,y tras un lento pero sostenido declive, la agencia “se había convertido en un sombra delo que fue. Su tamaño había encogido, así como su presupuesto, y mucha gente se estabapreguntando en voz alta si era necesario que la CIA siguiera existiendo”.

Tras los atentados de 2001, las instituciones políticas entendieron que era imprescindible darlanueva vida, ya que que las amenazas del siglo XXI necesitaban de nuevos respuestas. El dinero volvióa la agencia, pero también sufrió un cambio de orientación radical. Según Mazzetti, autor deLa guerra en las sombras (Ed. Crítica) el presupuesto y el personal que llegaron entonces ala compañía fueron destinados a transformarla en una organización dedicada a la caza delhombre y al asesinato”.

Nuevos objetivos que requieren grandes sacrificios

Si los agentes de la CIA se hubieran dedicado, como fue su función en el pasado, a recabarinformación y a procesarla, hechos como la Primavera Árabe no la hubieran pillado porsorpresa, apunta Mazzetti. Y tampoco hubiera fallado de forma tan evidente en su capacidadreactiva. Una de las cosas más sorprendentes de esta nueva CIA es su escasa habilidad parasubirse al carro de los acontecimientos. Según Mazzetti, “era difícil predecir el momentoexacto en que la Primavera Árabe iba a prender, pero sí se puede criticar de manera justa a laCIA por su enorme lentitud a la hora de darse cuenta del impacto que iban teniendo sobre losdistintos países las revueltas de Túnez”.

El escritor Mark Mazzetti.Tanta ineficacia puede explicarse por el cambio en los objetivos que les fueron impuestos.Como los distintos presidentes de Estados Unidos hicieron saber a la agencia que su misiónnúmero uno era la realización de ataques selectivos, hubo que sacrificar otros elementos. “Aldedicar gran parte de su tiempo y personal a la lucha antiterrorista y al aniquilamiento, la CIAha podido emplear muy pocos efectivos a recoger información y, sobre todo, a analizarla”.Y, en ocasiones, una acción ha acabado literalmente con la otra. La ineficiencia ha llegadoal extremo de que los agentes de inteligencia “han matado a personas que eran fuentespotenciales de información”.

El cambio de mentalidad tiene que ver también con una transformación general de laspolíticas. Al igual que en otros entornos de la administración el análisis racional es desechadopor ineficiente, en el ámbito del espionaje se piensa que lo más rentablees el castigo. Sise termina expeditivamente con las personas que están atentando contra los interesesestadounidenses o contra su población, se estará lanzando elmensaje de que no hay acción terrorista sin castigo y eso terminará desalentando apotenciales activistas. Además, la administración estadounidense “percibe las operacionesde aniquilamiento colectivo como algo más fácil, menos arriesgado y menos polémicopolíticamente que la captura y el interrogatorio de posibles fuentes de información”. SegúnMazzetti, como la administración estadounidense recibió muchas críticas por las técnicasempleadas en los interrogatorios y fue reiteradamente acusada de permitir la tortura,“decidió que la CIA se centrase en los asesinatos y no en la captura”.

La idea con la que la administración de Obama justifica estas acciones selectivas es que“sólo se mata a personas a las que no puede capturar, pero cuando se examinan loscasos individuales de cerca surgen muchas dudas acerca de si lo que dice es verdad”. Hayque recordar que esta clase de asesinatos están expresamente prohibidos por una leyestadounidense, aunque con una salvedad, la que “autoriza a dar muerte a alguien durante unenfrentamiento en el campo de batalla. Y hoy el campo de batalla es el mundo entero”.

El futuro del enfrentamiento bélico

Ese amparo normativo permite, por ejemplo, que la CIA esté presente en España, “dondetodavía mantiene operativos, como en toda Europa occidental, aunque su acción después del11-S se ha focalizado en investigar a posibles terroristas islamistas y no en espiar al gobiernoespañol”. Mazzetti afirma ser consciente de que han existido secuestros deterroristas en Europa, pero no tiene certeza “de que alguno de ellos haya tenido lugar enEspaña”.

Durante la Guerra Fría, la agencia priorizó la recogida de información acerca de actores socialesy políticos, entendiendo que la ideología era el factor que determinaría acciones posteriores.En la actualidad la CIA “está mucho más dirigida a localizar al terrorismo radical que a juntarinteligencia sobre movimientos políticos. Y este es uno de los problemas que ha impedido quela agencia detectase algunos de las grandes movimientos culturales de los últimos años, comolos que originaron la Primavera Árabe”.Mazzetti entiende que las luchas internas han determinado gran parte de las actuacioneserróneas de la organización. El interjuego entre las distintos núcleos de poder dentro de laCIA, la competencia con las fuerzas militares respecto de quién debe llevar el mando de estasguerras secretas, y la lucha por la supremacía en el organigrama sí ha creado mucha ineficacia.

Es cuestión de tiempo que docenas de países tengan capacidad para emplear drones armados

"Como además Obama, más aún que el anterior presidente, dice que la prioridad son lasmisiones contraterroristas, las tensiones por el poder se recrudecen y con ellas la ineficacia". Algo que se ha notado especialmente en el caso Snowden. Que alguien que no era unafigura relevante en el organigrama de la organización, como el analista de inteligencia huido,“pudiera tener acceso a la información, recogerla y sacarla del país es un hecho extraordinario. Las agencias de inteligencia no saben todo lo que tiene. Están muypreocupadas por lo que puede llegar a salir de ahí y más todavía en la medida que esa informaciónse halla en manos rusas”.

Sin embargo, las novedades en el ámbito de las agencias de inteligencia no se detienen en estecambio de actividad. La aparición de nuevas armas, caso de los drones, no sóloestá dotando de mayor eficacia a estas acciones selectivas, sino que está dibujando el terreno delas batallas del futuro. “Hemos comenzado la era de las guerras por control remoto. Estamosen un punto en el que EEUU ya no tiene el monopolio de dónde y cómo se usarán estastecnologías. Es cuestión de tiempo que docenas de países tengan capacidad para empleardrones armados. Si Rusia, por ejemplo, decide utilizarlos fuera de sus fronteras, va a ser muydifícil para mi país criticar esas actuaciones porque EEUU ya lo está haciendo”. Para Mazzetti,los drones no son un arma más, sino "el principio de las guerras del futuro".

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