“Soy soltera y sin hijos: sé bien lo que piensas de mí”
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“Soy soltera y sin hijos: sé bien lo que piensas de mí”

Melanie Notkin tiene 50 años, es empresaria, conferenciante y un rostro muy conocido de las tertulias estadounidenses. Es una mujer exitosa, pero hay algo que le

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“Soy soltera y sin hijos: sé bien lo que piensas de mí”

Melanie Notkin tiene 50 años, es empresaria, conferenciante y un rostro muy conocido de las tertulias estadounidenses. Es una mujer exitosa, pero hay algo que le choca a mucha gente cuando la conoce: es soltera y piensa seguir siéndolo. Notkin ha hecho de esto su estandarte y ha dado voz a todas las mujeres que, como ella, han decidido no vivir en pareja ni tener hijos.

El porcentaje de solteros crece año tras año. En España, según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas, el 30,9% de los adultos es soltero. En 1994 eran el 27.3%. Pero, pese a que ser single está de moda, y cada vez es más habitual, los solteros siguen acarreando un buen número de prejuicios. Es lo que Notkin ha tratado de resaltar en un post publicado esta semana en el Huffington Post estadounidense que ha dado la vuelta al mundo.

“Sé lo que estás pensando”, comenta Notkin en su artículo. “Puedo leerlo en tu cara… La sonrisa distraída, el gesto poco convincente, la frente ligeramente arrugada… Estás tratando de averiguar qué hay de malo en mí. La pregunta que te has hecho cuando has descubierto que era soltera y no tenía hijos es: ‘¿Qué problema tendrá?’”

Tiene que haber algo por lo que los hombres no la quieran, de lo contrario ya habría enamorado a alguienNotkin continúa el artículo echándose flores. Al fin y al cabo es una mujer guapa, bastante atractiva, con un trabajo interesante y una agradable conversación… Pero, si estás soltera levantas sospechas. No es lo que esperamos de alguien así. Notkin tiene claro lo que acaban pensando los hombres con los que queda después de una cita: “Tiene que haber algo por lo que los hombres no la quieran, de lo contrario ya habría enamorado a alguien”.

Pero Notkin no tiene nada que ocultar: “No estoy viviendo una vida equivocada siendo la esposa equivocada. Mi seno está vacío, pero mi vida está llena. Mi madre me dio una vida y no la estoy malgastando en sufrir o pensar que soy peor que nadie por no haber sido también madre. Soy amada y soy amable. Soy, en este momento, la mejor persona que puedo ser. Y aunque no lleve la vida que tú, que acabas de conocerme, esperarías de mí, es la vida a la que estaba destinada”.

Unas sospechas “legítimas”

Aunque no cabe duda de que el concepto de soltería está cambiando, los singles siguen teniendo que soportar un fuerte prejuicio social. Los hombres lo han tenido más fácil, pero para las mujeres ser soltera siempre ha sido un estigma, y sigue siéndolo en muchas cuestiones. Hasta hace no mucho, las mujeres mayores de 30 años que no habían encontrado pareja “se quedaban para vestir santos”. Una frase característica de la España negra que sigue costando eliminar del vocabulario. Ahora la edad se ha elevado, pero las solteras mayores de 40 años, que nunca han tenido pareja estable, siguen siendo personas que la sociedad considera inadaptadas, sino raras.

La tendencia a emparejarse es algo natural por lo que es legítimo que la gente se pregunte que algo raro pasaPara el psicólogo Esteban Cañamares el hecho de que haya más solteros no implica que realmente haya más personas que deciden serlo, sino que antes era algo que se ocultaba. Si llegabas a una edad sin pareja debías casarte por obligación. Ahora no, y por eso aumenta el número. En su opinión, pese a la visibilidad que han ganado los singles, es complicado que se eliminen los prejuicios porque las sospechas que levantan son legítimas a nivel grupal: “La tendencia a emparejarse es algo natural por lo que es legítimo que la gente se pregunte que algo raro pasa cuando alguien mayor nunca ha tenido pareja. Otra cosa es que lo defiendas a nivel individual”.

En opinión del psicólogo las sospechas, además, son generalmente ciertas: “Detrás de la soltería crónica hay miedo al compromiso, a perder autonomía o a abandonar la casa de los padres, algo más común de lo que se cree entre las mujeres. Si una persona llega a los 48 con esos miedos, estos se hacen crónicos”.

Derribando prejuicios

Muchas solteras, no obstante, insisten en que su decisión vital no tiene nada que ver con el miedo. Derribar prejuicios fuertemente establecidos es complicado, pero hay gente decidida a intentarlo. Notkin no es la única voz de las nuevas solteras. En el mundo académico la mayor autoridad en la materia es la doctora Bella DePaulo, profesora de psicología en la Universidad de California, y autora de dos libros importantes para entender el nuevo concepto de soltería que están defendiendo cada vez más mujeres: Singled Out: How Singles Are Stereotyped, Stigmatized, and Ignored, and Still Live Happily Ever After (2007, St. Martin's Griffin) y Singlism: What It Is, Why It Matters, and How to Stop It (2011, DoubleDoor Books).

DePaul insiste en que las personas no son solteras porque no hayan tenido otra opción, sino porque así lo han decidido. La psicóloga promueve una soltería activa y orgullosa, y ataca todos los prejuicios negativos que se vierten sobre las personas solteras, a los que bautiza con el nombre de singlism (en español, “solterismo”).

La opinión convencional sobre los solteros está rodeada de mitologíaPara DePaul el “solterismo” engloba toda una corriente de pensamiento que parte de una premisa, y es el pensar que si alguien vive solo es porque “algo habrá hecho”. O es raro, o tiene algún tipo de enfermedad, o es insoportable, o ha tenido alguna desgracia familiar… Cualquier cosa antes que pensar que la persona ha decidido ser soltera porque sí, porque es lo que quería. Para DePaul, tal como explica en Singled Out, “la opinión convencional sobre los solteros está rodeada de mitología. No se trata de una descripción precisa de lo variadas que son las vidas de estos”.

La psicóloga asegura que no todos los solteros quieren tener pareja. Algo muy distinto de lo que ocurre en las famosas reuniones de singles, donde la principal preocupación es, precisamente, encontrarla. Ser soltero para DePaul, Notkin, y cada vez más mujeres, no es una transición que se lleva mejor o peor, sino una opción permanente de vida.

Cañamares, no obstante, cree que vender la soltería como algo cool no es más que una estrategia de marketing: “No creo que se esté poniendo de moda ser soltero. Siempre ha habido solterones. Lo que se está poniendo de moda es venderlo. Hay un negocio detrás y por eso se reivindica. Son personas con un buen sueldo pero sin ninguna carga, tienen un mayor poder adquisitivo”.