Los niños españoles cada día están más gordos

Uno de cada cuatro niños españoles ya sufre sobrepeso en España, y se ha demostrado que hay factores socioeconómicos que influyen directamente en el problema. Parte

Uno de cada cuatro niños españoles ya sufre sobrepeso en España, y se ha demostrado que hay factores socioeconómicos que influyen directamente en el problema. Parte de los miembros  que han desarrollado el programa Thao-Salud presentaron ayer un estudio que asegura que las ciudades con una renta per cápita más alta tienen niños más delgados y una educación superior entre los progenitores avala un mejor hábito alimenticio entre los pequeños. La evidencia ha destapado que la obesidad infantil en los países industrializados es un auténtico desafío del que nadie puede pasar ya desapercibido.

 

Este estudio se realizó con una base de unos 9.000 niños y niñas de cinco ciudades piloto que se han apuntado a desarrollar el proyecto. Curiosamente, las niñas están más gordas que los niños entre los 3 y los 12 años y el problema se agrava en un 10% en centros públicos frente a los privados.

 

Gregorio Varela, presidente de la Federación Española de Nutrición (FEN), critica que la oferta alimentaria actual no garantiza una correcta elección de alimentos. Según sus cálculos, a la hora de comprar el español se deja llevar, por este orden, por la relación tamaño-precio; la duración del alimento, el fácil preparado y, en quinto lugar, por alimentos saludables. “Aunque en las encuestas se diga que la salud importa, en las estadísticas se recoge que preferimos un dos por uno a un producto saludable”.

 

La obesidad infantil media de la Unión Europea ronda el 15%. España, paradójicamente el país prototipo de dieta mediterránea, es uno de los países europeos con cifras más altas. Entre los programas de intervención del programa se opta por cambiar los hábitos de alimentación y aumentar la actividad física. Para ello se realizan programas en la ciudad y la escuela, desayunos saludables y el Decathao, un decálogo de salud infantil pensado por especialistas y escrito por niños de la edad para convertir el lenguaje más accesible.

 

Aunque parece que estemos ante una enfermedad del siglo XXI, el problema ya viene de lejos. Clotilde Vázquez, endocrinóloga y miembro del Comité de Expertos del Programa Thao, recuerda que desde hace 25 años la obesidad infantil se perfilaba como un problema serio que había que coger por los cuernos. Nadie movió un dedo hasta que la OMS llamó a la acción: “Hay que ponerse manos a la obra”. El programa Thao es el primer movimiento de prevención de base comunitaria que moviliza a toda la ciudadanía. Los límites, según Vázquez, los marca no obsesionarse con la alimentación. “El secreto está en fomentar una educación saludable y prevenir la conducta alimentaria”. 

 

Abusar de una mala alimentación o el aumento de las horas pasadas frente el televisor en detrimento de juegos al aire libre son sólo algunos de los factores que han disparado la tasa de obesidad infantil. También tienen una ardua labor los padres, ya que son ellos los que deberían enseñar a sus pequeños que la obesidad es sinónimo de vida más corta porque importantes enfermedades cardiovasculares se asocian al exceso de peso.

 

Ahora se está trabajando con los niños de entre 3 y 12 años. Pronto se ampliará el margen de edad hasta englobar desde “mujeres embarazadas hasta jóvenes adolescentes de 16 años”, afirma Henri García, presidente de la fundación Thao.

 

El mismo trabajo piloto en el que han participado colegios de Aranjuez, Villanueva de la Cañada, Castelledefels, San Carlos de la Rápita y San Juan de Aznalfarache (Sevilla) ha permitido desarrollar para la siguiente fase en estudio un protocolo de medición, en la que se incorporará un índice de cintura, el origen de los padres y el caso de los inmigrantes.

 

 

La UE destinará 5,9 millones de euros para fruta y verdura en colegios

 

Ni siquiera la supuesta dieta que se ofrece en los comedores escolares parece que tiene su efecto entre los más pequeños. Los niños siguen comiendo demasiadas grasas dejando de lado las verduras, legumbres y frutas.

 

Los países de la UE han aprobado destinar a España 5,91 millones de euros del presupuesto comunitario para el reparto gratuito de fruta y verdura en los colegios durante el próximo curso, con el único objetivo de fomentar el consumo entre los escolares. La OMS recomienda un consumo mínimo diario de 400 gramos de fruta y verdura por persona. La mayoría de los europeos no llegan a esta cantidad y, si hablamos de niños, cada vez toman menos estos alimentos. Mariann Fischer, comisaria europea de Agricultura, manifestó su satisfacción por la buena acogida del plan en las escuelas de los países de la UE: “creo que puede ser una contribución importante para animar a los jóvenes a comer más estos alimentos ricos y sanos”.

 
Alma, Corazón, Vida
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