Los hospitales británicos se anunciarán como los supermercados
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Los hospitales británicos se anunciarán como los supermercados

Los hospitales del Reino Unido podrán en el futuro hacer publicidad e incluso buscar el patrocinio de empresas privadas, según un nuevo plan que acaba de

Los hospitales del Reino Unido podrán en el futuro hacer publicidad e incluso buscar el patrocinio de empresas privadas, según un nuevo plan que acaba de publicar el Gobierno laborista británico. De acuerdo con ese plan, los hospitales podrán hacer campañas de promoción de la calidad de los servicios que prestan y de y sus logros, por ejemplo, en la lucha contra los bacilos hospitalarios, aunque tendrán que respetar un código de buenas prácticas.

También podrán firmar acuerdos con el sector privado siempre y cuando las empresas en cuestión no estén relacionadas con substancias perjudiciales para la salud- caso, por ejemplo, de las tabaqueras o los fabricantes de bebidas alcohólicas- con el juego o con otras actividades similares. A partir del 1 de abril, cualquier paciente que deba someterse a una operación que no sea de urgencia podrá elegir entre todos los hospitales aprobados por el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas inglesas).

Para captar más pacientes, los hospitales podrán firmar acuerdos de patrocinio, por ejemplo, con gimnasios y centros similares, si bien el código prohíbe participar en esos acuerdos a empresas que vayan a obtener de los mismos "ventajas comerciales". Así, por ejemplo, explica el diario The Times, un fabricante de preservativos no podría patrocinar una campaña de salud sexual conjuntamente con un hospital.

Tampoco es probable que vaya a permitirse a un fabricante de artículos deportivos como Nike patrocinar un programa de salud y bienestar físico, pero sí, por ejemplo, una campaña de promoción de los servicios de maternidad o cirugía cerebral del hospital. El nuevo código no fija un límite al dinero que los hospitales podrán gastarse en publicidad aunque tendrán que citar esas cifras en sus informes anuales. Así, por ejemplo, en él se advierte de que "el costo de poner anuncios en televisión o en las salas de cine difícilmente podrá justificarse".

Los hospitales no podrán, por otro lado, desacreditar a sus rivales a la hora de hacerse publicidad aunque se les permitirá publicar cifras comparativas que "no sean engañosas". También podrán los hospitales enviar publicidad directamente a sus pacientes aunque se especifica que la misma "no deberá causar miedo o preocupación injustificada" en los enfermos. Hasta ahora, los médicos de cabecera británicos no parecen demasiado entusiasmados con la posibilidad que se les ofrece a sus pacientes de elegir entre los distintos hospitales, y el Gobierno proyecta una campaña en prensa y radio para concienciar a esos profesionales sobre las supuestas ventajas del sistema.

El Colegio Británico de Médicos ha advertido de que ese nuevo plan puede contribuir a desestabilizar los servicios existentes. Según el presidente de su comité consultivo, Jonathan Fielden, "aunque la mayoría de los pacientes terminará eligiendo el hospital local porque es el más próximo, existe el peligro de que, si optan por otro, puedan acabar restringiéndose ciertos servicios locales por insuficiente financiación". "Además, agrega Fielden, citado por The Times, será difícil que los pacientes decidan (entre hospitales) con pleno conocimiento de causa. Todavía estamos lejos de disponer de datos exactos y fiables" sobre la calidad de las prestaciones hospitalarias.