José Mourinho quiere delanteros y el primer elegido es Diego Costa. El rojiblanco ya ha dado el ok y el Chelsea acepta pagar la cláusula de rescisión del internacional español y que tras el acuerdo alcanzado con los dirigentes del Atlético asciende a 60 millones de euros. Y es que el aumento de su precio de salida va a ser el último servicio que preste el delantero al club del Manzanares. En menos de año, el precio de su libertad ha aumentado de los 25 millones de euros a los 60, pasando por los 38 del pasado mes de octubre. Eso sí, el punta quiere despedirse antes con la conquista de algún título. 

El entrenador portugués lo ha dicho públicamente. No lo ha ocultado. Cuenta con Lukaku, cedido al Everton, Schurrle y duda qué hacer con Fernando Torres. Eto'o y Demba Ba se marcharán al término de la presente temporada. Tal y como hemos ido informando, su primer objetivo fue el fichaje de Radamel Falcao, pero la lesión de rodilla sufrida en el mes de enero, frenó incluso el deseo de incorporarle en el mercado de invierno.

Diego Costa, tras el infortunio del colombiano, pasó a ser la prioridad, tanto como para que el Chelsea y el jugador ya hayan llegado a un acuerdo por el cual el hispano-brasileño militará en el equipo londinense a partir del próximo 30 de junio. El Atlético ha sido en esta historia un objeto pasivo, ya que el club inglés da el ok al pago de la cláusula. Mourinho lo considera prioritario y Abramovich ha dado el sí a afrontar el que sería fichaje más caro del club inglés.

Mourinho ha querido moverse con rapidez. Sabe del interés de varios equipos en el delantero. El primero, el Real Madrid. En las múltiples conversaciones que el extécnico del equipo blanco y Florentino Pérez mantuvieron en los tres años de estancia del portugués en el Santiago Bernabéu, el nombre de Diego Costa salió a relucir en muchas ocasiones. Se hablaba de Radamel Falcao, pero el favorito del presidente era el hispano-brasileño. Incluso, llegó a pensar en pagar la cláusula, pero el desgaste de llevarse a un jugador del Atlético terminó con la posibilidad. 

En los últimos días por el Bernabéu se llegó a pensar en la posibilidad de encarar el fichaje, pero tiraron la toalla. Días después se enteraron del compromiso existente entre el jugador y el Chelsea y que ahora debe ser refrendado, bien con el pago del cláusula o con un acuerdo con el Atlético.

Ahora hay un nuevo factor que se suma a esta operación abierta entre los dos clubes, que no es otro que la decisión de UEFA de dejar sin validez la cláusula del miedo que impuso el Chelsea en la cesión de Courtois. El gesto no ha gustado por Stamford Brigde, pero por el Calderón tampoco ha sido plato de buen gusto que Mendes haya negociado con el Chelsea sin contar con la opinión de los dirigentes rojiblancos. Tensión en una relación que era fluida hasta hace pocos días.