Dani Güiza se ha convertido en uno de los claros ejemplos de fracaso deportivo. Llamado a conseguir grandes objetivos en sus primeros compases en el profesionalismo, sus buenos números goleadores le hicieron ser uno de los protagonistas del triunfo de la selección española en la Eurocopa de Austria y Suiza. Sólo cinco años después de tan importante gesta, su nivel futblístico ha decaído de manera brutal: no sólo no ha encontrado la continuidad esperada, sino que a sus 32 años va de un lado a otro sin destino fijo. Su nueva aventura tendrá lugar en Paraguay, donde la prensa ya le 'atiza' antes incluso de jugar.

El delantero jerezano se ha convertido en nuevo de lantero de Cerro Porteño, uno de los conjunto con más solera de Paraguay. Su fichaje por el 'Ciclón' le permitirá haber jugado en tres continentes distintos, con distintos resultados. A pesar de ser un jugador llamado a conseguir grandes éxitos, con el paso de las temporadas su fútbol se ha apagado, hasta convertirse en carne de banquillo. La prensa paraguaya no ha tardado en criticar la contratación de Güiza, a quien consideran un jugador "plagado de escándalos con las mujeres" y que tiene fama de ser "un jugador rebelde y fiestero".

Desde Paraguay, critican duramente la llegada de un jugador en clara caída deportiva. Ya no sólo por su falta evidente de gol en las últimas temporadas sino especialmente por su vida desordenada. Los conflictos con sus parejas, sus escándalos con sus propiedades inmobiliarias e incluso el papel que juega su madre en su vida han sido objeto de valoración en la prensa paraguaya, que no ven con buenos ojos la llegada del delantero español: "Desde hace algunos años, su apellido aparece más en los programas del corazón que en las páginas deportivas", dice el Crónica de Paraguay.

Güiza demostró en sus primeros pasos en el profesionalismo que tenía cualidades de sobra para llegar a lo más alto. Pero no consiguió ser constante, y sus problemas lejos de los terrenos de juego terminaron por apagar el fútbol de un hombre que tenía el gol en la cabeza. En la memoria deportiva quedan, por ejemplo, aquellos dos goles en las semifinales de la Copa del Rey ante el Barcelona, en una de las grandes remontadas históricas del Getafe. Su fútbol le ofreció grandes oportunidades, pero no supo aprovecharlas cuando el balón todavía le acompañaba en su camino.

Quizá pesó en exceso en su ánimo aquella complicada decisión de Vicente del Bosque de cara al Mundial de Sudáfrica 2010, prescindiendo del delantero jerezano en el último momento. Este hecho pesó tanto en el delantero que recibió la noticia como un auténtico mazazo. Del Bosque había elegido a Fernando Llorente por delante de él. Atrás quedaban 20 internacionalidades, seis goles y una Eurocopa (2008) defendiendo a la Roja. Sin duda, la mejor etapa de su irregular carrera deportiva. A partir de este momento, su caída libre en el deporte rey fue evidente.

Tras cuatro temporadas para el olvido, a sus 32 años ha sido incapaz de volver a conseguir los importantes éxitos que lograra en sus primeros años al más alto nivel. Cerro Porteño le ha dado una nueva oportunidad, pero en Paraguay no le han acogido demasiado bien. Las críticas recibidas antes incluso de anunciar su firma oficial son importantes, pero el jugador tiene en sus pies la oportunidad de hacerlas olvidar. Su comienzo en el 'Ciclón' no será sencillo, pero el campeón de Europa no se resignará y tratará de regresar a su mejor nivel en el 29 veces campeón de la liga paraguaya.

Una carrera en caída libre

Dani Güiza celebra su gol en las semifinales de la Eurocopa de 2008 frente a Rusia.Dani Güiza celebra su gol en las semifinales de la Eurocopa de 2008 frente a Rusia.El jerezano estaba llamado a ser uno de los mejores delanteros españoles de los últimos tiempos. Su velocidad, olfato de gol y actitud en el terreno de juego le señalaban como un jugador llamado a jugar en un 'grande'. Su romance con el gol era evidente, lo que le llevó a ser uno de los 23 integrantes de la Selección campeona de Europa con Luis Aragonés, aquella que iniciara el exitoso ciclo que vive la Roja. Pero su distraída vida y sus problemas fuera de los terrenos de juego impidieron que se centrara en el balón como debía, apagándose su fútbol con el paso de las temporadas.

Su primer gran momento goleador llegó en el Mallorca B, donde en tres temporadas firmó 29 goles. Sus registros empezaron a llamar a la puerta de otros clubes, y tras su paso por el filial del Barcelona y el Recreativo de Huelva, firmaría por el club en el que explotó, el Ciudad de Murcia. Las dos temporadas disputadas en Segunda con el conjunto murciano le consolidarían como uno de los grandes valores del fútbol español, y sus 38 goles así lo certificaron. El Getafe, ya en Primera, no quiso perder la oportunidad de ficharlo, y su inversión aportó importantes réditos, convirtiéndose en el gran goleador del equipo con 27 tantos.

El Mallorca lo repescó en 2007, firmando un año para el recuerdo -27 dianas en una campaña- que le valió para ir a la Eurocopa. Jugador número 12 de aquel torneo, realizó dos goles en el campeonato e incluso jugó quince minutos en la gran final ante Alemania. Pero su estrella se apagó tras este campeonato: fichado por el Fenerbahçe de Luis Aragonés, hizó tres campañas con más sombras que luces. Su vuelta al Getafe en 2011 fue un fracaso, como su posterior cesión al Johor de Malasia. Ahora, Güiza tratará de mejorar sus números en su nueva andadura en Cerro Porteño, aunque no lo tendrá demasiado fácil.