¿NO SABES COMO ELIMINAR LA SALSA DE TOMATE?

Lo estás haciendo mal: aprende a limpiar tu 'tupper' como es debido

Todo el mundo que se trae la comida de casa lo sabe: limpiar bien una tartera es misión imposible, y no digamos si esta ha transportado salsa de tomate

Foto: Ese magro con tomate está buenísimo, pero te va a costar mucho limpiar el 'tupper'. (Brett Stevens/Corbis)
Ese magro con tomate está buenísimo, pero te va a costar mucho limpiar el 'tupper'. (Brett Stevens/Corbis)

Aunque España sigue siendo uno de los países europeos en los que los trabajadores comen menos en la oficina, la crisis aprieta y el número de personas que traen la comida de casa en tupper ha aumentado sensiblemente desde la crisis, de un 18,2% en 2008 a un 28% en 2013.  

La tartera es el compañero inseparable de la horda de trabajadores que se suben al metro y el bus todas las mañanas, de camino a una oficina en la que, con suerte, podrán usar el microondas más barato del mercado para calentar su comida. Hasta aquí todo correcto (aunque deprimente), pero ¿qué hacer con el dichoso tupper después de comer?

Todo el mundo que se trae la comida de casa lo sabe: sin lavavajillas, limpiar bien una tartera es misión imposible, y no digamos si esta ha transportado salsa de tomate o curry. Las salsas se adhieren al plástico de una forma inexplicable y los olores van acumulándose en el tupper hasta que ya no sabemos muy bien qué ha contenido. Solo sabemos una cosa: está sucio, da asco y parece insalubre.

La buena noticia es que existen métodos para limpiar una tartera como es debido. Tu único problema es que no los conoces, y piensas (¡ingenuo!) que basta fregar la tartera como si fuera un plato para que esté limpia. Si quieres que tu tartera deje de acumular colores, olores y sabores, sólo tienes que seguir estos sencillos consejos.

1. Lava la tartera en cuanto acabes de comer

Un enorme error que cometen muchos trabajadores (en ocasiones obligados, porque sus empresas no se han dignado en ofrecerles un fregadero) es volver a casa con la tartera sucia. El primer e imprescindible paso para que nuestro tupper no acumule olores es fregarlo con jabón nada más acabar de comer. Si no lo hacemos, los restos se endurecerán, penetrarán más en el plástico y la suciedad será más difícil de eliminar cuando llegues a casa. Si por la razón que sea no puedes fregar tu tartera en el trabajo, trata al menos de aclararla con agua.

2. No uses nunca estropajos abrasivos

Ponerse a frotar el tupper a lo bestia para eliminar la suciedad puede ser contraproducente. Si para lavar nuestras tarteras usamos estropajos del tipo Nanas acabaremos rallando el fondo de estos, creando pequeños cortes en los que se acumulan restos de alimentos.

3. Llena el tupper de vinagre

Cuando llegues a casa vuelve a fregar la tartera con agua caliente y jabón (probablemente en el trabajo no hayas podido lavarla como es debido). Si aún no está del todo limpia y tiene malos olores llénala de vinagre blanco y deja que actúe durante tres minutos. Esta operación eliminará los restos de suciedad y los malos olores. Pasado este tiempo, vuelve a lavar la tartera con agua caliente y jabón.

4. Almacénalos con una pizca de sal

Por mucho que frotes tu tartera, si esta ha contenido alguna salsa (las de tomate o curry son las bestias negras del tupper), seguirá sucia. Una buena técnica para eliminar los olores es echar una pizca de sal en la tartera cuando esté seca y almacenarla con ella. La sal absorbe los olores y así evitarás que tu próximo plato no sepa como el anterior; eso sí, acuérdate de retirarla antes echar de nuevo comida.

5. Airea las tarteras de vez en cuando

Como es lógico todos guardamos las tarteras en una alacena de la cocina, pero de vez en cuando está bien que les de un poco el aire. Exponer las tarteras a la luz del sol es también una buena técnica para eliminar los olores.

6. Para los casos más difíciles usa bicarbonato de sosa

Si tienes mucho cariño a una tartera y no consigues eliminar los malos olores prueba a utilizar bicarbonato de soda. Simplemente mezcla una pizca de bicarbonato con agua tibia, para formar una pasta, y unta con ella el tupper. Deja que la química actué durante un día y, después, vuelve a lavar el recipiente.

7. No seas rata: cambia de tarteras de vez en cuando

Por muchos que sigas estos consejos, las tarteras de plástico (sobre todo si te han costado cuatro duros) no tienen la esperanza de vida de Matusalén: si está muy agrietada es mejor que la tires y compres una nueva. Hay que apuntar, además, que las tarteras de cristal son mucho más limpias, aunque son más caras, más frágiles y pesan más.  

Alma, Corazón, Vida
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