apodada la perla del adriático

Circuito por Croacia: ruta en coche por Dubrovnik, Zagreb, lagos de Plitvice y más

Croacia es conocido como el país de las mil islas. Su singular geografía, plagada de recovecos con encanto e islotes frente a sus costas, lo convierten en el destino perfecto

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Croacia es conocido como el país de las mil islas. Su singular geografía, plagada de recovecos con encanto e islotes salpicados frente a sus costas, convierte al territorio en el destino perfecto para recorrer sin horarios. Además, cuenta con la segunda muralla defensiva más grande del mundo —en Ston—, solo por detrás de la famosa ubicada en China. El coche de alquiler se postula como la mejor opción para transitar sus ciudades y organizar —según los gustos particulares— un circuito de turismo en Croacia que le dejará con ganas de más. En temporada alta, existen vuelos directos desde Madrid a Dubrovnik, por lo que esta localidad puede actuar como punto de partida o de final en su viaje.

Apodada la perla del Adriático, Dubrovnik despunta por su zona amurallada y el particular color dorado de sus piedras. Reconstruida tras los bombardeos de la Guerra de los Balcanes, la ciudad supo remendar sus heridas bélicas rehabilitando su callejero a la vez que mantuvo su esencia medieval. La agencia de viajes Pangea aconseja un paseo por sus calles para comprobar su 'cura' en primera persona. En su ruta conocerá los escenarios de una serie tan afamada como 'Juego de tronos', donde Desembarco del Rey —capital de los Siete Reinos de esta ficción— tomó forma en la vida real.

Dubrovnik es una ciudadela rodeada de altas murallas que aparece en las faldas de la montaña de San Sergio. Entre sus atracciones turísticas más destacadas aparecen la catedral y sus vías empedradas, aunque tampoco puede faltar el reloj veneciano del siglo XV que marca las horas a los lugareños. Con una sola aguja, su mecanismo muestra las fases lunares e indica el transcurso del tiempo con números romanos y los minutos con números arábigos.

Desde Dubrovnik se puede realizar una excursión en barco hasta el Parque Nacional de Mljet, donde es posible darse un baño en una playa de arenas cristalinas. No se extrañe si le recomiendan meterse al agua con escarpines pues, aunque Croacia ofrece unas costas increíbles, sus orillas no cuentan con las clásicas arenas blancas del Caribe. Una vez que regrese al continente abandonando la isla de Mljet, puede poner rumbo a Trsteno para contemplar el mejor ejemplo croata de arquitectura ajardinada: el Arboretum —también escenario de Desembarco del Rey en 'Juego de tronos'—.

La 'muralla china' de Europa está en Croacia

Con Dubrovnik en el retrovisor, el siguiente destino que no puede faltar al viajar a Croacia es Ston. En esta ciudad se localiza la conocida como 'muralla china' de Europa, pues el muro defensivo que protegía a sus habitantes es el segundo mejor conservado del mundo. La más famosa muralla croata también puede presumir de ser la segunda pared de defensa más larga de Europa: sus siete kilómetros solo son superados por los 117.000 metros del Muro de Adriano, situado entre Inglaterra y Escocia.

Isla de Hvar. (iStock)
Isla de Hvar. (iStock)

Siguiendo la carretera de la costa se encontrará con la frontera de Bosnia-Herzegovina, un país que ha mantenido acceso al mar en una franja de escasos 10 kilómetros. Ya que debe cruzar este país limítrofe con Croacia, puede aprovechar para adentrarse en su interior —debe avisar en la empresa del coche de alquiler si va a realizar este trayecto para cubrir el seguro fuera del territorio croata— y llegar hasta Mostar. Allí descansa el famoso puente sobre el río Neretva que se ha convertido en uno de los enclaves históricos más famosos de la antigua Yugoslavia: su destrucción en 1993 supuso la caída de una obra maestra de la artesanía otomana del siglo XVI. Una década más tarde, su arco volvió a retomar su antiguo esplendor tras los trabajos de reconstrucción.

De vuelta a Croacia, súbase a un ferri para llegar hasta la isla de Hvar. Su impresionante puerto le estará esperando para darle la bienvenida a una ciudad donde los tejados rojizos y el suelo empedrado son una constante. No deje pasar la oportunidad de conocer su placita medieval, similar a la de las demás ciudades croatas pero con una esencia diferenciadora que apreciará en cuanto la contemple. Desde la isla de Hvar se organizan salidas a los islotes cercanos, donde la diversión es el objetivo prioritario: mezclados con calas de ensueño aparecen bares 'a lo Ibiza' como el afamado Carpe Diem.

Split y Zagreb

La localidad croata de Split. (Shutterstock)
La localidad croata de Split. (Shutterstock)

Al norte de la isla de Hvar se sitúa la de Brac, donde los amantes de las aguas claras encontrarán su paraíso. Allí es donde se localiza la famosa playa de Zlatni Rat, un 'cuerno' triangular que dispone de una de las arenas más 'finas' del país —si bien es cierto que en ningún punto de Croacia se disfruta de arena tan erosionada como la caribeña, en Zlatni Rat el suelo no ofrece piedras tan gruesas como en otras zonas—.

Tras volver al continente, Split —también lugar de rodaje de 'Juego de tronos'— se posiciona como una de las joyas culturales más importantes del país. Conocer los atractivos de esta ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad en 1979 permite a sus visitantes entrar en la intimidad del palacio que Diocleciano empezó a construir a principios del siglo IV d. C.

Para conocer uno de los anfiteatros romanos mejor conservados, bastará conducir hasta Pula, ciudad ubicada en la península de Istria que lo acoge

Los 38.000 metros cuadrados de planta del edificio están en perfecto estado de conservación, convirtiendo al casco antiguo de la ciudad en un lugar único en el mundo. Cuatro puertas diferentes dan acceso a la construcción, cada una de ellas con el nombre de metales diferentes. La principal, orientada al norte, se conoce como la del oro (áurea); la del sur toma el nombre del bronce; la del oeste se inspira en el hierro, y la oriental, en la plata (argéntea).

Zagreb será la ciudad que le despida en su viaje a Croacia —en caso de que elija comenzar el circuito por Zagreb en lugar de por Dubrovnik, esa despedida se convertirá en saludo—, y en su callejero aún se pueden disfrutar de actividades variopintas. Entre ellas, la visita a los interesantes museos de la capital, como el Museo de Historia Croata o el Museo Arqueológico, que cuenta con 450.000 piezas. Los coloridos tejados de la Iglesia de San Marcos también aparecen entre los atractivos, donde no pueden faltar el Mercado Dolac, la catedral o la Puerta de Piedra, llamada Kamenita Vrata.

Los lagos de Plitvice

Antes de volver a casa, debe sacar hueco para visitar el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice. Este lugar es uno de los imprescindibles en las rutas por Croacia, tanto por su encanto natural como por los colores que allí se pueden ver. Posiblemente, los tonos azules y verdosos que contemple serán los más intensos que hayan registrado jamás sus retinas. Un total de 16 lagos a distinta altura permiten al visitante realizar rutas a pie de hasta ocho horas de duración en función de su tiempo y forma física. Cascadas, paseo en barco y peces arcoíris se encuentran congregados en las casi 30.000 hectáreas del parque de Plitvice.

Pero no solo Plitvice ocupa un lugar destacado en los paisajes naturales de Croacia. También despunta el Parque Nacional de Krka, segundo en importancia del país, cuya magia se deja notar desde el primer momento en que se vislumbra. En esta ocasión, son 17 las cascadas que se suman en un parque que recibe su nombre por el río homónimo que lo atraviesa. Saltos de agua y cataratas son las protagonistas de este espacio verde de visita obligada.

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