pruebe los productos típicos de la zona

Visita a Madridejos y Consuegra: azafrán, queso, molinos y castillo en el mismo plato

A pocos kilómetros de Madrid, se esconden experiencias únicas para todos los públicos: desde conocer los campos de azafrán hasta sentirse 'molinero' por unas horas

Foto: Molinos de Consuegra.
Molinos de Consuegra.

¿Quién no se ha fijado alguna vez en esos preciosos hilos rojos que decoran las paellas más exquisitas? ¿Qué serán esas fibras carmesí que tintan de amarillo las sopas de arroz? ¿Por qué si se echan estas finas cuerdas naturales de color bermellón a los platos, cambian de tono los ingredientes? Estas, y otras muchas dudas más, pasarán al olvido después de darse un paseo por la provincia de Toledo con actividades programadas. En concreto, las mencionadas cuestiones se solventarán en la localidad manchega de Madridejos, donde los turistas podrán conocer el famoso Museo del Azafrán.

Los guías locales explicarán, entre otras curiosidades, por qué el coste de producción del conocido como 'oro rojo' es tan elevado. El precio de venta de estas fibras florales se equipara al nivel de los percebes o las algas que tan de moda se han puesto, un valor que se comprende al saber que de cada rosa del azafrán solo se aprovechan para consumo tres de sus estigmas, que deben arrancarse a mano. Para pesar un kilo de azafrán son necesarias más de 120.000 flores, pues tras el proceso de secado de los estigmas se pierden cuatro quintas partes de su peso. 

Conozca de primera mano el cultivo del azafrán. (Foto: Ezequiel Jimeno)
Conozca de primera mano el cultivo del azafrán. (Foto: Ezequiel Jimeno)


La mejor época para conocer los campos de azafrán es en noviembre, cuando la flor estalla en un color morado que tiñe de malva la región manchega. Para aprovechar la visita a Madridejos, no hay que dejar pasar la oportunidad de conocer sus famosos silos, unas viviendas subterráneas muy típicas de la zona. Ejemplo de la arquitectura tradicional manchega, los silos eran construidos antiguamente por gente con recursos limitados para la que excavar el suelo arcilloso del terreno era mucho más barato que levantar las casas hacia el cielo.

Además de en Madridejos, también se pueden visitar silos en Camuñas, Villafranca de los Caballeros y Consuegra. En esta última población, los amantes de la buena mesa disfrutarán como nunca probando las viandas típicas que se ofrecen en los planes programados —incluidas en el precio—. Gachas, migas, pisto manchego, tabla de quesos o recetas con cordero serán los exquisitos manjares que se acompañarán por una copa de vino con denominación de origen La Mancha. 

Silos, queserías, museos y un castillo forman parte de los atractivos de Consuegra

Por supuesto, el queso ocupa un lugar destacado en las excursiones que se puede realizar en Consuegra, y nadie se extrañará de que entre las visitas programadas aparezca una típica quesería. Durante una hora y media, los turistas conocerán de primera mano cómo se elabora este popular producto lácteo y entenderán el proceso de su fabricación, explicado por los que trabajan en ello a diario. Al finalizar, nada mejor que una cata de buen queso manchego D.O. para comprobar por qué año a año este alimento recibe premios de nivel internacional. 

Los clásicos molinos manchegos. (Foto: Ezequiel Jimeno)
Los clásicos molinos manchegos. (Foto: Ezequiel Jimeno)

Al contratar esta excursión, los domingos se disfrutará de una ruta gastrocultural que, en función de la época del año en que se haga, se orienta hacia uno u otro producto. En otoño, como ya se ha comentado, cobra gran importancia el cultivo del azafrán. En invierno, las cebolletas se posicionan como el alimento estrella y hacen las delicias de todos los que las prueban cocinadas a la brasa. En primavera y verano, destaca el almacenamiento y obtención del aceite en las almazaras. 

Paseo por la Sierra de los Molinos y castillo

Dar un paseo por la Sierra de los Molinos es obligatorio si se visita Consuegra. Gracias a la explicación del guía, los turistas contemplarán la belleza del entorno y serán instruidos en el funcionamiento de los molinos que se esparcen por la zona. De esta forma, con una vista panorámica del entorno, los visitantes se darán cuenta de la importante función que cumplían estos artilugios movidos por el viento y su labor clave en el desarrollo de los pueblos manchegos. 

Castillo de La Muela, Consuegra.
Castillo de La Muela, Consuegra.

Para terminar, los visitantes de Consuegra pueden dejarse caer por el Castillo de la Muela —visita no incluida en el precio— y convertir a los pequeños de la casa en caballeros y princesas medievales. ¿Cómo? Será en esta edificación, considerada como uno de los castillos mejor conservados de toda Castilla-La Mancha, donde a través de una visita teatralizada se conocerá la historia de varios siglos y se nombrará 'caballeros' con una espada de madera a los más peques. Si es adulto y le apetece, no se quede con las ganas y conviértase usted también en un auténtico noble toledano.

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