su trabajo te afecta (o te afectará)

Jóvenes e ingenieras: las mujeres que inventan la tecnología que usas (y usarás)

Enseñan a la inteligencia artificial de Google a reconocer enfermedades, rastrean el talento basado en datos y sin sesgos o protegen a los usuarios en internet

Foto: Parisa Tabriz, jefa de seguridad de Google Chrome
Parisa Tabriz, jefa de seguridad de Google Chrome

Es un dato conocido que Silicon Valley en concreto y la industria tecnológica en general son territorio mayoritariamente masculino, y esto es un problema: cuando la tecnología (y la ciencia) la hace solo una parte de la humanidad las ideas, apreciaciones y necesidades de la otra mitad son ignoradas o infrarrepresentadas, y todos perdemos.

Pero, aunque haya menos mujeres, haberlas haylas, y muchas están haciendo trabajos que moldearán la tecnología del futuro. Desde nuestra seguridad cuando navegamos por internet hasta la personalidad de los asistentes virtuales, estas son algunas mujeres que están detrás de cómo usarás la tecnología en unos años.

Parisa Tabriz nos protege de nosotros mismos

En su tarjeta de visita aparece con el cargo de Princesa de Seguridad, un título que se dio a sí misma porque "ingeniera de seguridad informática" no le parecía tan interesante. Tabriz dirige un equipo de más de cincuenta personas como responsable de seguridad del navegador Google Chrome, y desde ahí trata de resolver su principal amenaza: los propios usuarios.

Bajo su mando, el equipo se esfuerza por resolver problemas que un día se consideraron errores de los usuarios, y han reenfocado la forma en que el navegador se relaciona con ellos redactando sus advertencias de seguridad pensando en el nivel de lectura de un adolescente. En vez de dejar en manos de los usuarios la responsabilidad de distinquir qué es un ataque de 'phishing', están explorando técnicas de 'machine learning' para detectarlos automáticamente. También están empezando a marcar como no seguras todas aquellas webs que no utilizan el sistema HTTPS, obligando a que las páginas se protejan a sí mismas.

La (triple) personalidad de Alexa

Alexa vive en un pequeño dispositivo que a su vez vive en tu salón: es un asistente dotado de inteligencia artificial, creado por Amazon, capaz de interaccionar con sus usuarios y ayudarles con lo que le pidan. Pero dentro de esa inteligenicia artificial vive a su vez otra real: la de las tres mujeres que han diseñado su personalidad.

Michelle Riggen-Ransom tiene un máster en escritura creativa y es la responsable de componer las respuestas en bruto del robot; Farah Houston, psicóloga especializada en el estudio de la personalidad, se encarga de que esas respuestas encajen con lo que espera el usuario; y Beth Holmes, matemática experta en el procesamiento del lenguaje natural, decide qué aspectos de la actualidad deben formar parte de los conceptos que maneje Alexa, como los Oscar o un nuevo producto en el mercado.

Christine Ho desarrolla baterías imprimibles

Las baterías que comercializa la 'startup' de Imprint Energy, fundada por Christine Ho, están pensadas para impulsar dispositivos 'wearables', sensores médicos y cualquier otro aparato pequeño, ligero y flexible. En estos equipos, las baterías comunes no sirven o no tienen tan buen resultado porque se trata de una tecnología que se calienta o se inflama con facilidad y por tanto requieren una carcasa de plástico o metal y unos circuitos protegidos.

Las baterías que Ho desarrolló en su paso por la Universidad de Berkeley están basadas en el zinc, y son más estables, no necesitan esa protección y por tanto su fabricación es más sencilla, ligera y flexible.

Laura I. Gómez: datos contra la discriminación

Latina y mujer, Gómez opina que Silicon Valley no es una meritocracia: allí cunde el amiguismo. Lo dice después de haber pasado por empresas como Twitter o YouTube. Los mismos ingenieros y directivos pasan de unas empresas a otras y van contratando a sus amigos por el camino. Como resultado, en el circuito entra poca gente nueva y muchos grupos (mujeres, afroamericanos, latinos...) están infrarrepresentados.

Con la idea en mente de que los datos y no las campañas de concienciación son los que terminarán con este problema, Gómez fundó Atipica, una empresa para reclutar talento teniendo en cuenta solo las habilidades de los candidatos, sin mirar su identidad, su lugar de estudios o los lugares donde haya trabajado antes. Su idea no es proveer a las empresas de candidatos para sus puestos de trabajo basados en datos, sin juicios ni evaluaciones previas.

Lily Peng enseña medicina al cerebro de Google

Lily Peng trabaja en Google Brain, el laboratorio central de inteligencia artificial de Google. Ese laboratorio desarrolló en 2012 un sistema capaz de reconocer por sí mismo si en un vídeo de YouTube aparecía un gatito. Aquello, que parece algo frívolo, sirvió de base para el trabajo de Peng: está enseñando a ese sistema a reconocer casos de retinopatía diabética, una de las principales causas de problemas visuales en adultos en el primer mundo.

Lo que hace Peng es mostrar el sistema miles de escáneres de retinas y enseñarle a detectar pequeñas hemorragias o lesiones que son algunas de las primeras señales de esta enfermedad, de forma que pueda identificar a personas con alto riesgo de padecerla y así alertarles para que comiencen un tratamiento lo antes posible. El objetivo final es conseguir que la inteligencia arficicial ayude a los doctores a trabajar mejor y más rápido.

Luz Rello: pillar la dislexia a tiempo

Luz Rello
Luz Rello

Luz Rello es disléxica y lingüista, una aparente contradicción que en realidad tiene todo el sentido: sus dificultades de aprendizaje le hicieron interesarse por todo lo que tiene que ver con el lenguaje, la lectura y la programación. Por eso nadie mejor que ella para echar una mano a los niños que sufren dislexia, una condición estrechamente relacionada con el fracaso escolar.

Conociendo de primera mano la importancia de un diagnóstico temprano para ofrecer a los alumnos métodos de aprendizaje alternativos, Rello ha desarrollado una aplicación, un juego para niños de primaria que permite detectar señales relacionadas con la dislexia. No se trata de sustituir el diagnóstico de un médico especialista, pero sí de advertir cuando un niño puede requerir una atención especial y así evitar que un problema salvable se convierta en un obstáculo definitivo para su desarrollo académico y limite su futuro.

Jordina Arcal: gamificación contra la anorexia

Jordina Arcal formó parte de la lista de los Innovadores menores de 35 que confecciona la revista MIT Technology Review en España gracias a su idea para unir la tecnología y las aplicaciones móviles con el seguimiento médico a pacientes con trastornos de la alimentación.

Se llama HealthApp y es un juego en el que los pacientes registran una serie de parámetros requeridos por su médico a cambio de recompensas, de forma que su doctor puede hacer un seguimiento en tiempo real de su tratamiento y su evolución. El siguiente paso es añadir otro tipo de patologías, como obesidad o psicosis, e incluir tecnología de reconocimiento facial y de voz, para ayudar a los pacientes a comunicar emociones que son parte de los síntomas de estas enfermedades pero que no siempre resultan fáciles de describir con palabras.

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