ralentizó la expansión del 'homo sapiens'

La supererupción volcánica que salvó a los últimos neandertales de España

Un equipo de investigadores españoles ha reconstruido esta catástrofe natural que tuvo lugar hace 39.000 años, gracias al superordenador MareNostrum de Barcelona

Foto: Erupción de un volcán en Guatemala. (Efe)
Erupción de un volcán en Guatemala. (Efe)

Hace unos 39.000 años, cerca de la ciudad italiana de Nápoles, tuvo lugar la mayor supererupción volcánica de todo el Pleistoceno. La ceniza se extendió a lo largo de 3 millones de kilómetros cuadrados hasta cubrir el 30% de Europa, con unas consecuencias tan importantes que moldearon la misma evolución del ser humano. Ahora, un equipo de investigadores del Barcelona Supercomputing Center (BSC) ha logrado reconstruir con detalle esta catástrofe natural gracias a las simulaciones del superordenador MareNostrum.

La llamada supererupción de la Ignimbrita Campana es la más grande que ha tenido lugar en Europa durante los últimos 200.000 años. Pero hasta ahora se ignoraba hasta dónde llegaron sus consecuencias. El investigador del BSC y coautor del estudio publicado hoy en la revista 'Nature Scientific Reports', Alejandro Martí, comenta a Teknautas la dificultad de reconstruir un fenómeno geológico tan antiguo: "Hemos hecho casi 1.000 simulaciones con el MareNostrum para explicar la dispersión de ceniza encontrada en los depósitos geológicos".

La lógica dice que, de haber continuado la transición, los 'Homo sapiens' hubieran pasado el Ebro y competido con los neandertales

Toda erupción volcánica tiene dos fases. La primera es la explosiva, en la que magma y piedras escapan con violencia. En el caso de la Ignimbrita Campana, la columna inicial alcanzó los 44 kilómetros de altura. En la segunda fase, la coignimbrítica, las partículas más pequeñas se dispersan por la atmósfera. Gracias al modelo de dispersión empleado por los investigadores, determinaron que las tres cuartas partes de la ceniza escupida era de este último tipo. El resultado: "La ceniza llegó a Rusia y cubrió una tercera parte de Europa", según afirma Martí.

Infografía que muestra el desplazamiento de las cenizas por Europa. (BSC)
Infografía que muestra el desplazamiento de las cenizas por Europa. (BSC)

Aislados por la ceniza

La reconstrucción de las dos fases de la supererupción confirma la idea de que la catástrofe tuvo grandes implicaciones sobre la evolución humana. También defiende la teoría que sugiere que, 'gracias' a ella, los neandertales que habitaban la península ibérica sobrevivieron 5.000 años más; debido a que retrasó la competencia con el 'Homo sapiens'.

Hasta ahora se ignoraba hasta dónde llegó la ceniza de la mayor supererupción de Europa de los últimos 200.000 años

La erupción acabó con los humanos modernos de la zona, pero también alteró la transición que estaba teniendo lugar desde la Europa occidental a la oriental. "Los 'Homo sapiens' que venían del oeste no pudieron pasar, y los que ya lo habían hecho quedaron confinados en Francia y el norte del continente", añade el investigador. Y aquí está la clave que salvó a los neandertales, al menos durante unos años más: cuando la zona cubierta por la ceniza se recuperó, nuestros antepasados decidieron conquistar esa zona en lugar de continuar hacia abajo.

"La lógica dice que, de haber continuado la transición que tenía lugar, los 'Homo sapiens' hubieran pasado el Ebro y competido con los neandertales de la península ibérica".  Las consecuencias, como sucedió en el norte de Europa, hubiera sido con seguridad la extinción de esta especie. "La erupción dejó un espacio tan grande sin habitar que cuando se recuperó, el ser humano prefirió repoblarla". Por este motivo se han encontrado restos arqueológicos de neandertales en España hasta 5.000 años más recientes de lo esperado.

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