recuperar el ministerio de ciencia

La receta infalible para que el nuevo Gobierno salve la ciencia española

A falta de saber quién será el próximo presidente, reunimos las peticiones más comunes entre los investigadores para la próxima legislatura. Menos burocracia y más flexibilidad

Foto: 'Caganers' de los cuatro candidatos principales. (Reuters)
'Caganers' de los cuatro candidatos principales. (Reuters)
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    Casi dos meses después de las elecciones España sigue sin tener presidente. Cuando el esperado día llegue, con o sin elecciones mediante, una de las tareas del nuevo Gobierno será organizar el sistema científico durante los próximos años. Tras una larga temporada de recortes, unos presupuestos poco prometedores y la esperanza de una Agencia Estatal de Investigación, en Teknautas hemos preguntado a una serie de investigadores relevantes una sencilla pregunta: ¿Qué le pedirían al nuevo presidente?

    El retorno del Ministerio

    España no cuenta con un Ministerio de Ciencia desde que en 2011 el Gobierno de Mariano Rajoy lo sustituyera por la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, incluida bajo el paraguas del Ministerio de Economía y Competitividad. Los científicos encuestados no dudan de su necesidad, aunque sólo sea por poner la ciencia al mismo nivel que otros sectores como la cultura.

    El fundador del Instituto de Ciencias Matemáticas, Manuel De León, considera “imprescindible” recuperar la figura del Ministerio porque la ciencia “debe tener sus sitio en el consejo de ministros”. El investigador experto en biotecnología molecular de la Universidad Politécnica de Valencia JM Mulet va más allá y califica de “vergüenza” la ausencia de esta institución: “Que dependa de Economía muestra la falta de interés y la dejadez”.

    En este sentido, Alberto Casas, director del Instituto de Física Teórica (IFT) considera que tener un Ministerio no sirve de nada si no hay sensibilidad hacia la ciencia y el nuevo Gobierno no consulta a los investigadores. "El Ministerio sería un avance, pero todavía más importante sería que quienes lideren estas políticas tengan una buena preparación científica, algo que no suele suceder".

    Menos burocracia y más flexibilidad

    Los trámites administrativos por los que deben pasar los investigadores recuerdan a la prueba en la que Asterix debe conseguir el formulario A38 en la película Las doce pruebas de Asterix. Casas dice que todos los gobiernos prometen reducir la "asfixia" burocrática pero que luego la aumentan.

    En realidad es muy fácil cambiar esto, sólo hace falta voluntad y hacer lo que han hecho los países que han demostrado ser los mejores

    Mulet pone ejemplos concretos que rozan el ridículo, como el hecho de tener que volver a justificar los gastos de un congreso de 2007 que ya fueron aprobados en su día. Trámites que se traducen en tiempo de investigación perdido.

    "Hay mucha gente que se va porque no aguanta más tanta burocracia y en otros países les ponen condiciones fantásticas", comenta De León, que explica que las formas de contratación en España no son nada competitivas. "En EEUU si le interesa alguien le ofrece condiciones y se lo lleva", añade. El director del Barcelona Supercomputing Center, Mateo Valero, lamenta que los consorcios nacionales no puedan contratar "por ley", aunque tengan fondos europeos.

    De León también considera ilógico que los recursos autonómicos "no se coordinen" con el Estado. En resumen, los investigadores consultados consideran imprescindible reducir la burocracia administrativa al mismo tiempo que se aumenta la flexibilidad para disponer del presupuesto.

    Agencia sí, pero bien

    La solución a este exceso de burocracia pasa por la creación de una Agencia Estatal de Investigación, solicitada por la Comisión Europea y destinada a agilizar los trámites y controlar el gasto financiero. Vi la luz tras muchos retrasos a finales de 2015, días antes de las elecciones. El problema no está tanto en las críticas de ser una medida electoralista sino en su falta de independencia, una característica imprescindible según los organismos europeos.

    Los investigadores consultados para este artículo consideran este organismo como necesario, pero matizan su optimismo. De León recuerda que "de momento es un papel, la Secretaría de Estado con otro nombre", pero reconoce que a partir de este punto es posible avanzar. Valero defiende que el organismo sea independiente de los políticos, "como en los países civilizados" y que esté llevada por científicos.

    Estabilidad para mantener 'cerebros'

    Tras años de estudio, becas y contratos temporales, llega un momento en el que la estabilidad laboral se vuelve fundamental. En un país que no destaca por ello, los científicos tampoco salen bien parados. Casas lamenta que científicos "que han demostrado su excelente valía y se encuentran en el momento álgido de su capacidad productiva" tengan que abandonar España a otros lugares que los reciben con las "puertas abiertas" para encontrar un futuro razonable.

    El ministerio sería un avance, pero todavía más importante sería que quienes lideren estas políticas tengan una buena preparación científica

    Esto supone, en palabra de varios de los investigadores, un "despilfarro", ya que el dinero empleado en la formación de estos científicos se pierde. Casas es más pesimista: "La generación que debería recoger el testigo es una generación perdida, por lo que la calidad científica en España se resentirá en los próximos años". El director del IFT advierte de que se tarda pocos años en destruir lo que lleva décadas solucionar: "Es urgente detener esta sangría".

    Más inversión

    El más obvio pero no por ello menos importante. "El porcentaje de inversión es ridículo, Portugal nos saca los colores", comenta Mulet. El famoso objetivo de destinar en 2010 un 2% del PIB a esta tarea todavía no se ha alcanzado: los últimos presupuestos hablaban del 1,6%.

    Valero deja claro que esta inversión no es a cambio de nada: "Llevo muchos años demostrando [en el BSC] que la buena investigación produce riqueza, no es un gasto". En este sentido, Casas asegura que los países más ricos "son los que más han invertido" porque la investigación supone "un foco de talento y preparación del que luego se beneficia toda la sociedad", algo en lo que coincide Valero.

    A modo de conclusión, De León confía en que el nuevo Gobierno "se lo crea" y piense de verdad que la ciencia "es importante". Valero abre una puerta a la esperanza: "En realidad es muy fácil cambiar esto, sólo hace falta voluntad y hacer lo que han hecho los países que han demostrado ser los mejores". Sólo así se generará riqueza a través de la investigación.

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