Un experimento apto para todos los públicos

Cómo construir un cohete casero con una botella de plástico, agua y aire

Los pequeños de la casa están de vacaciones, ¿por qué no probar un pequeño experimento casero? Este cohete es divertido, y servirá para aprender física

Foto: Cómo construir un cohete casero con una botella de plástico, agua y aire

Para construir un espectacular cohete no hacen falta ingenieros ni pólvora. Vale con agua, aire y una serie de materiales muy fáciles de encontrar. Se trata de un experimento casero apto para toda la familia (aunque es necesaria la colaboración y supervisión de un adulto en todos los casos), muy oportuno para estas fechas en que los pequeños tienen más tiempo libre, y más teniendo en cuenta la afición pirotécnica que vivimos en fiestas.

Pero no solo es divertido construirlo y verlo volar, sino que además sirve para aprender algunos conceptos de la física. En concreto, es una demostración de la llamada tercera ley del movimiento de Newton, que recoge que toda acción conlleva una reacción igual e inversa. En este caso, la acción será la inserción de aire en el cohete y la reacción, su expulsión repentina.

Para construir el cohete: una botella de plástico de dos litros, un tapón de corcho o de goma, cinta adhesiva, una pajita y cartón.

Para construir la plataforma de lanzamiento: una plancha de madera, cuatro cubos o tacos de madera a modo de patas y una varilla de acero de más o menos 40 centímetros, rígida pero fina (tiene que pasar holgadamente por la pajita).

Para lanzar el cohete: una bomba de inflar balones o ruedas de bicicleta con aguja en la punta de la boquilla, agua.

Construcción del cohete

Lo primero que haremos es construir la plataforma, ya que es lo más fácil. Basta fijar los cuatro tacos en las esquinas de la plancha de madera, con pegamento (o con clavos, aunque no es necesario y esto lo hace algo más peligroso en el caso de los niños). Si tenemos una plataforma similar que podamos utilizar no hará falta llevar a cabo esta parte.

Una vez pegadas las patas, fijaremos la varilla de acero como guía para que el cohete se mantenga en vertical y salga disparado hacia arriba. Aquí será necesario utilizar un taladro con una broca de grosor similar al de la varilla. Con un lápiz, marcaremos el centro de la plataforma y realizaremos el agujero a unos cinco centímetros de ese punto. Ahí es donde irá insertada la varilla.

Con esta plataforma nos aseguramos un lanzamiento vertical y que el cohete llegue más alto, pero existen otras variantes más sencillas. Por ejemplo, podemos construir un trípode con piezas de madera enlazadas con una arandela de alambre que sostenga la botella sin aprisionarla, utilizar otra botella como se muestra en el vídeo más abajo o usar latas como punto de apoyo como se ve en la imagen. El único requisito es que mantenga la botella suspendida sobre el suelo sin entorpecer su despegue.

Lista la plataforma, pasamos al cohete. Lo primero es tunearlo: con el cartón y la cinta adhesiva le fijaremos unas alas a la botella de plástico. Es el momento de ser creativos, pero además las alas ayudarán a mantener la trayectoria del cohete tras el lanzamiento. También podemos ponerle un cono en la base de la botella (que será la punta de nuestro cohete), para que parezca un auténtico vehículo de la NASA.

A un lado, sujeta también con cinta aislante, va la pajita. Será la guía por la que pase la varilla, así que no debe estar junto a las alas.

¡Preparados para el lanzamiento!

Una vez construido el cohete, solo queda ponerlo en órbita. Para eso, llenaremos la botella de agua hasta más o menos un tercio de su capacidad y la cerraremos a conciencia con el tapón.

Una vez cerrada, utilizaremos la aguja de la bomba de inflar para atravesar el tapón. Es importante que la aguja salga por el otro extremo, es decir, que la punta debe quedar dentro de la botella para insuflar aire en ella. Para ayudarnos podemos utilizar un clavo largo y después colocar la aguja. También podemos utilizar un taladro y colocar dentro del tapón un tubo fino, en cuyo interior insertemos la aguja.

Una vez conectada la bomba de aire con el interior del cohete, le damos la vuelta a la botella (ahora queda con el tapón hacia abajo) e insertamos la varilla de acero en la pajita que hemos pegado en el lateral, de forma que se sostenga en vertical sobre la plataforma de lanzamiento que hemos construido anteriormente. Y ya estamos listos para el despegue.

Cuenta atrás hacia el despegue

Todo consiste en bombear aire hacia el interior de la botella con el inflador. A cada inflada, la presión dentro de la botella irá aumentando y aumentando. Solo hay que alcanzar el nivel necesario hasta que el tapón se libere con fuerza y el cohete salga disparado hacia arriba soltando todo el agua y el aire aprisionado en su interior. Es importante prestar atención y no tener la cara (ni niguna parte del cuerpo) en la trayectoria de la botella cuando esta salga disparada, o el golpe puede ser doloroso.

Para repetir el experimento solo hay que volver a llenar la botella, colocar el tapón del mismo modo y situarlo de nuevo en la plataforma de lanzamiento. Se puede probar a añadir un paracaídas (hecho con hilo fuerte o cuerda y una bolsa de plástico) en la punta del cohete para ver cómo planea de vuelta hasta el suelo. A los más pequeños les encantará.

Tecnología
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios