PUEDES FABRICAR EL QUESO Y DEGUSTARLO

Un parque temático exclusivo sobre queso: las vacaciones gourmet definitivas

Está en Corea del Sur, ocupa 13 hectáreas e imita un pueblo suizo con sus calles, sus casas y hasta un castillo

Foto: Un edificio con forma de queso sirve de mirador de la pradera (Foto: Ismil Cheese Park)
Un edificio con forma de queso sirve de mirador de la pradera (Foto: Ismil Cheese Park)

Si no tienes plan para las próximas vacaciones te vamos a proponer uno, aunque no es nada tradicional. El concepto es el mismo de muchos otros viajes de ocio, visitar un parque de atracciones, pero la clave diferencial es que el que protagoniza este reportaje es un parque muy especial: el primero (y el único del mundo que sepamos) que está íntegramente dedicado al queso.

El Parque Temático del Queso de Imsil se encuentra en Corea del Sur, en la provincia de Jeollabuk-do, unas tres horas al sur de Seúl. Ocupa más de 13 hectáreas y está diseñado como la reproducción de la pequeña villa suiza de Appenzell. Imita casas suizas, calles suizas y hasta un castillo al estilo europeo con sus torres.

Al mapa del parque no le falta el ratón (Foto: Ismil Cheese Park)
Al mapa del parque no le falta el ratón (Foto: Ismil Cheese Park)

Su ubicación no tiene nada de casualidad. Imsil fue la ciudad que introdujo el queso en Corea del Sur en 1958, ya que hasta entonces este manjar era desconocido en este país. Fue un monje belga el que lo hizo y el que, a petición del gobernador de la provincia, comenzó a fabricarlo. En ese mismo lugar se ha levantado el parque temático del queso, que atrae a miles de visitantes cada año.

Restaurantes que ofrecen… queso

La oferta del parque es variada: hay un gran edificio con forma de queso de 17 metros que ejerce de mirador sobre todo el parque, tanto la pradera como la arquitectura suiza del entorno. Dentro encontramos también una exposición donde se explica el proceso de elaboración de este alimento, aunque no se fabrica allí.

Para esa función hay una auténtica fábrica dentro del parque que es una de las mayores atracciones para mayores y pequeños. Ahí se enseña a los visitantes a fabricar mozzarella y, cómo no, a desgustarla, uno de los momentos preferidos por todos. También hay un horno para hacer pizzas en las que el queso, cómo no, será el ingrediente principal.

Aunque si el turista se ha quedado con ganas de más queso, lo tiene fácil: hay varios restaurantes repartidos por el parque con variedad de productos, pero con un claro elemento común: el queso.

Y para terminar el día, nada mejor que darse un paseo por las praderas estilo suizo del parque, visitar las cuevas en las que se guardan los quesos para su curación y acercarse al parque animal donde las cabras estarán encantadas de pasar un rato con los visitantes. Sin ellas nos estaríamos perdiendo una parte muy importante del mundo del queso.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios