ES ÍNTIMO AMIGO DEL PRESIDENTE MAURICIO MACRI

El embajador de Argentina: de saraos en España, acusado de esclavista en su país

Ramón Puerta tomó posesión del cargo en marzo, dejando atrás la sospecha de trata laboral y explotación de menores en sus cultivos de mate. Él se asegura víctima de un complot

Foto: El embajador argentino Ramón Puerta presenta sus cartas credenciales al Rey Felipe VI, el pasado 8 de septiembre.
El embajador argentino Ramón Puerta presenta sus cartas credenciales al Rey Felipe VI, el pasado 8 de septiembre.

El embajador de Argentina en España tiene una agenda ocupada. En la última semana ha recibido a Jorge Valdano, ha inaugurado un rastrillo solidario junto a Pilar de Borbón y ha disfrutado del derbi madrileño en primera fila del palco del Vicente Calderón, junto a Enrique Cerezo y Florentino Pérez. Momentos felices que contrastan con una imagen llena de sombras en su país. Acusado de trata laboral y prácticas esclavistas en sus cultivos de yerba mate, señalado por la impunidad que le otorgaría su amistad íntima con el presidente Marcelo Macri, perseguido hasta el año pasado por Cristina Kirchner y su aparato judicial. Todo eso hace de Ramón Puerta, en el puesto desde marzo, el embajador más polémico que reside actualmente en nuestro país.

Según la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas de Argentina (Protex), Puerta sería el responsable, como socio mayoritario de la empresa Yerbatera Misiones, de "haber explotado a 61 trabajadores, de los cuales seis eran menores de edad, quienes fueron captados en sus lugares de origen (…) mediante engaño y falsas promesas". El documento, que consta de 55 páginas llenas de detalles y testimonios recabados entre 2014 y 2015 pero más propios de un campo de algodón del siglo XIX, sostiene que los jornaleros "permanecieron alojados, dentro del mismo predio, durante toda la semana y los fines de semana, sin posibilidad de retirarse del lugar y de interrumpir esa pseudo relación laboral". Dicho trabajo se desarrollaba "en extremas condiciones de salubridad, seguridad e higiene, sin inscripción laboral previa, sin recibir herramienta alguna, sin percibir remuneración o percibiéndola en una proporción muy inferior al mínimo legal".

Según Protex, los jornaleros de las tierras del embajador no podían abandonar el lugar y sufrían "extremas condiciones" de salubridad y seguridad

Los inspectores fotografiaron carpas en mitad de la plantación donde, presuntamente, dormían los 61 cosechadores y recolectores de mate. Según Protex, las condiciones eran "infrahumanas". "Se alojaron a la intemperie, únicamente contaban con unas lonas dispuestas en forma de techo, las cuales debían ‘alquilarlas’. No tenían agua potable ni luz eléctrica. Se hallaron alimentos en mal estado, sin conservación, destinados al único consumo de los trabajadores".

Una de las fotografías tomadas en los cultivos de yerba mate de Ramón Puerta, en marzo de 2015. (Renatea)
Una de las fotografías tomadas en los cultivos de yerba mate de Ramón Puerta, en marzo de 2015. (Renatea)
Ropa, alimentos y utensilios en un estado deplorable en una de las carpas usadas como prueba de la acusación. (Renatea)
Ropa, alimentos y utensilios en un estado deplorable en una de las carpas usadas como prueba de la acusación. (Renatea)

Ramón Puerta responde en su despacho de embajador en el barrio de Salamanca. Rechaza punto por punto las acusaciones y las atribuye a una campaña política orquestada en su contra por la expresidenta Cristina Kirchner, que en 2014 estaba en el cénit de su segundo mandato. "Yo soy víctima de la dictadura kirchnerista por ser un opositor, porque fui el único que no quiso robar junto a ellos”, se defiende Puerta, presidente interino de su país durante 48 horas en 2001, gobernador de la provincia de Misiones (donde se encuentran sus cultivos de mate) entre 1991 y 1999 y diputado y senador nacional desde entonces hasta su llegada a Madrid hace ocho meses.

"La explotación laboral en el sector agrario existe, pero no en mis empresas. Yo tengo todo en blanco, se me conoce por ser quien paga los mejores salarios. Las fotos que se presentaron en mi contra son falsas o están manipuladas, porque las carpas que se muestran nunca se usaron para dormir. Los testigos fueron comprados con el único objetivo de presentarme ante el mundo como un explotador", asegura. Y remata: "Si Cristina hizo lo que hizo con Repsol, imagínate qué no hubiera hecho conmigo de haber tenido un mínimo resquicio para involucrarme".

"La explotación existe, pero no en mis empresas. Yo soy víctima de la dictadura kirchnerista porque fui el único que no quiso robar junto a ellos", afirma Puerta

En descargo de Puerta hay un hecho relevante: la acusación de Protex fue elevada a los tribunales mediante la fiscalía provincial, pero la juez instructora desestimó citar siquiera a declarar al embajador y excluyó a su empresa de cualquier responsabilidad. Sin embargo, como es habitual en Argentina, la validez de ese hecho también es discutible. Según el periodista Sebastián Premici, autor del libro "De patrones y peones. Los aliados esclavistas de Mauricio Macri", el actual embajador en Madrid se libró de ser imputado gracias a lo mucho que tardó la juez instructora en llamar a declarar a los acusados. 

Ramón Puerta, en su despacho de la embajada de la República Argentina en Madrid. (D.B.)
Ramón Puerta, en su despacho de la embajada de la República Argentina en Madrid. (D.B.)

Tras recabar todas las pruebas y testimonios, la fiscalía tramitó la acusación en mayo de 2015, pero en un acto rayano en la prevaricación, la magistrada "decidió esperar el resultado de las elecciones presidenciales (diciembre de 2015) para llamar a indagatoria a todos los acusados", según Premici. La victoria de Macri, íntimo amigo de Puerta, habría congelado la causa. "Puerta no declaró no por ser inocente, sino por la impunidad generada en su entorno, avalada por la jueza Verónica Skanata", señala el periodista. Apenas unos días después de su victoria, Macri nombró a Ramón Puerta nuevo embajador en España, una plaza clave para ese país (es su embajada más numerosa junto a la de Estados Unidos y Francia) y punta de lanza para la reapertura a la inversión extranjera que pretende el nuevo gobierno argentino. "La juez", sostiene Premici, "solamente avanzó contra los capataces y el contratista, a quienes sí les tomó indagatoria y probabemente termine procesando".

Para Marcelo Colombo, fiscal general de Protex y autor del demoledor informe en contra de las prácticas empresariales del embajador, este es un claro ejemplo de lo difícil que es imputar a las capas más altas de un entramado societario de contratistas, subcontratistas y empresas. "Cuando establecemos que hay un caso de explotación laboral, intentamos que la cadena de responsabilidades llegue a las máximas autoridades, pero no siempre es fácil. En la justicia argentina las imputaciones no suelen avanzar mas allá de escalas intermedias, es un problema de nuestra jurisprudencia que estamos tratando de resolver". 

Unos jornaleros descansan durante la recogida de yerba mate. (EFE)
Unos jornaleros descansan durante la recogida de yerba mate. (EFE)
Un jornalero carga con un saco lleno de hoja de yerba mate.
Un jornalero carga con un saco lleno de hoja de yerba mate.

 

En su acusación oficial, Colombo analiza el caso de manera rotunda: "La idea de esclavitud adopta en estos días diversas maneras que no necesariamente corresponden a la vieja definición de esclavitud, pero son perfectamente aptas para destrozar la personalidad jurídica de una persona". Abusos como "el control del movimiento sobre alguien, el control psicológico, las medidas adoptadas para impedir dar por terminada una relación interpersonal, la fuerza, la amenaza" que, según Colombo, proliferan gracias a la tercerización de los trabajos agrarios. "Es la única manera de comprender cómo unas compañías multinacionales supuestamente ricas y respetuosas con la ley pueden retroceder a niveles decimonónicos de explotación".

Según el fiscal argentino contra la trata laboral, la tercerización permite a las multinacionales "retroceder a niveles decimonónicos de explotación"

De nuevo, Puerta se defiende calmado y sin titubear. Señala a Protex como una agencia "que en 2014 estaba instrumentalizada por Cristina Kirchner" e insiste en que algunos de los delitos en que incurrieron las empresas que él subcontrata posiblemente sean ciertos, pero de ningún modo en trabajos hechos para su empresa. "Yo soy un hombre público y hasta fui presidente de mi país, sería un estúpido si ahora me dedicara a maltratar a trabajadores. El predio en el que supuestamente ocurrió todo está a 10 kilómetros de la casa de gobierno, no en mitad de la selva. Yo he tenido a mucha gente importante durmiendo en esa casa, ¿cómo voy a tener esclavos justo ahí? Qué casualidad que en mis 65 años nunca he recibido una denuncia de este tipo y justamente llegue de la mano del kirchnerismo en el momento en que me convertí en su opositor". Y el embajador apuntilla: "Yo no tengo fueros, podrían llamarme a declarar en cualquier momento y no lo han hecho porque se pudo demostrar que todo era falso. Esa acusación no tiene ni pies ni cabeza".

El testimonio que levantó la liebre fue el de Ramón Piñeiro, peón rural durante casi 30 años: "Nos teníamos que llevar nuestra propia comida, teníamos carne en mal estado y algunos compañeros están infestados por picaduras de bichos. Muchas veces trabajé en ese establecimiento y no ha cambiado nada. Muchos sí cambiaron, pero el de Puerta sigue igual. Algunos creen que terminó la esclavitud, pero no es así".

Incluso sobre este testimonio hay sombras. La fiscalía lo tomó por bueno, declaró dos veces lo mismo y guio en 2015 a los inspectores en los cultivos de Puerta para ubicar las carpas y el pozo de agua estancada del que bebían y se aseaban. El embajador asegura tener pruebas de que "Piñero fue comprado" y Primici afirma en su libro que Puerta tendió una trampa al jornalero para grabarle en cámara oculta desligando al embajador de toda responsabilidad, y que hay otra decena de testigos, incluidos menores de edad, que coinciden en el mismo tipo de vida y abusos en sus instalaciones.

Mientras el embajador da por zanjado el proceso judicial en su contra y prefiere centrar su atención en recomponer los lazos comerciales rotos entre España y Argentina, en su tierra natal el expediente sigue abierto, según confirma Colombo, si bien está por ahora congelado a la espera de se inicie el juicio oral contra algunos de los pequeños empresarios y capataces señalados por los testigos y Protex. "Ante la actitud de la jueza, la fiscalía prevé reservar ese expediente para evitar que prescriba y poder citar a indagatoria a Puerta cuando termine su labor como embajador en España", adelanta Primici. A lo que Puerta responde: "Pueden citarme cuando quieran, que yo traeré mis pruebas y testigos para desarmar esta mentira".

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