Estados Unidos contra Mohamed Alí
  1. Mundo
LA NSA ESPIÓ A PERSONALIDADES ANTI-VIETNAM

Estados Unidos contra Mohamed Alí

Mohamed Alí era una persona subversiva y peligrosa. O, al menos, merecedor de las atenciones del programa de espionaje de la NSA proyecto Minarete

Foto: Mohamed Alí golpea a Joe Frazier durante su combate en Manila en 1975. (AP / Archivo)
Mohamed Alí golpea a Joe Frazier durante su combate en Manila en 1975. (AP / Archivo)

La leyenda del boxeo, Mohamed Alí, tres veces campeón de los pesos pesados, era una persona subversiva y peligrosa. O, al menos, merecedor de las atenciones del programa de espionaje Proyecto Minarete. Corría el año 1967 y las protestas contra la Guerra de Vietnam y el movimiento por los derechos civiles parecían estar “incendiando” Estados Unidos, en palabras del entonces presidente, Lyndon B. Johnson, quien ordenó a la CIA y al Ejército averiguar si el movimiento pacifista recibía “ayuda del exterior”. Después, el FBI incorporó a la investigación algunos nombres de personalidades norteamericanas a las que se debía vigilar. Finalmente, La Agencia Nacional de Seguridad (NSA) asumió el programa de espionaje y lo lanzó en 1969. Había nacido el Proyecto Minarete.

Documentos confidenciales desclasificados por el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington han revelado que la NSA espió al boxeador nacido como Cassius Clay, a Martin Luther King y la defensora de los derechos civiles Whitney Young, los parlamentarios Church y Baker, el columnista humorístico Art Buchwald, el columnista del New York Times Tom Wicker y otras 1.600 personalidades que se mostraban críticas con la intervención en Vietnam. La vigilancia incluyó interceptar sus llamadas telefónicas y mensajes de cable y télex.

"No tengo ni idea de por qué seguían a Tom Wicker y Artie Buchwald", explica al Washington Post el historiador especializado en temas de Inteligencia y en la NSA Matthew M. Aid. "¿Desde cuándo los periodistas se convirtieron en objetivos de la Inteligencia?”.

Lo cierto es que, en el caso de Alí, el boxeador se había convertido en una figura con influencia social fuera del cuadrilátero tras negarse a que las Fuerzas Armadas le reclutasen para ir a Vietnam. Se declaró objetor de conciencia. Aquello bastó para ser incluido en el proyecto, cuya labor fue definida por un abogado de la NSA que revisó el programa en aquellos años como poco respetable, "si no totalmente ilegal".

El Proyecto Minarete continuó después de que Richard Nixon accediese al Despacho Oval en 1969 y, según los historiadores, reflejaba el clima de paranoia que impregnó su presidencia. El fiscal general de EEUU Elliot Richardson lo cerró en 1973, justo cuando la Administración Nixon fue sepultada por el escándalo.

Medidas para reformar los programas de espionaje

Precisamente el día en que se conoció la lista de personalidades norteamericanas que eran espiadas, un grupo de senadores estadounidenses introdujo en el Congreso un proyecto de ley que busca reformar y establecer controles a los cuestionados programas de la Agencia de Seguridad Nacional.

"Las revelaciones de los últimos 100 días han provocado un cambio radical en la forma en que la opinión pública ve esos programas de vigilancia", explicó en una conferencia de prensa el senador demócrata Ron Wyden, defensor de controles más estrictos a esas prácticas.

Snowden solicita asilo temporal en rusiaEstos programas de espionaje masivo de las comunicaciones telefónicas y digitales, considerados como el mayor sistema de vigilancia de la historia, fueron desvelados recientemente por el exanalista de la NSA Edward Snowden, que está actualmente escondido en Rusia, y han sido defendidos por el presidente Barack Obama como una herramienta clave de la lucha antiterrorista de EEUU. Las reacciones entre los estadounidenses han variado, entre losindignados por el excesivo poder de controlconcentrado en manos del Gobierno y los que aseguran que no tienen nada que ocultar y quesacrifican esa privacidad a cambio de seguridad. Sin embargo, algunos expertos advierten de que, más allá de debates morales, hayproblemas muy graves derivados del acceso masivo, indiscriminado y con escaso control de las comunicaciones mundiales.

El proyecto de ley presentado ayer prohíbe la recolección masiva de los registros de los estadounidenses y crea la figura de un "defensor" para representar a los ciudadanos ante el tribunal que supervisa los programas de espionaje. Además, abre la puerta a demandas por parte de los ciudadanos afectados y permite a las empresas revelar más información sobre su nivel de cooperación con el Gobierno en este aspecto.

El director de la NSA, el general Keith Alexander, reaccionó ayer criticando las "sensacionalistas" informaciones sobre las labores de esa agencia de ciberespionaje y aseguró que sería un error limitar sus poderes. El Congreso parece, por el momento, darle la razón. En julio pasado, la Cámara de Representantes rechazó, en una ajustada votación, una enmienda que habría bloqueado los fondos destinados a financiar el polémico programa de recolección de registros telefónicos de la NSA.

Barack Obama CIA Ciberespionaje Inteligencia
El redactor recomienda