TRIBUS NO CONTACTADAS SALEN DE SU ESCONDITE

Hay un enigma en la selva

Hasta el momento muchos dudaban de su existencia. Tan sólo había algunas historias de los “hombres piro” que contaban los habitantes de pueblitos a orillas del

Foto: Primeras imágenes de indígenas mashco-piro no contactados. (Diego Cortijo - Survival International)
Primeras imágenes de indígenas mashco-piro no contactados. (Diego Cortijo - Survival International)

Hasta el momento muchos dudaban de su existencia. Tan sólo había algunas historias de los "hombres piro” que contaban los habitantes de pueblitos a orillas del Amazonas. Pero la leyenda se hizo carne el día que los maschcos abandonaron su refugio en la selva para buscar comida. Acorralados por la tala ilegal, los traficantes de drogas que utilizan sus tierras y la exploración de petróleo y gas, se vieron obligados a contactar con el exterior. Esta es la historia de la tribu que no quería ser encontrada.

El periplo fue registrado en vídeo hace unas semanas, de forma inesperada, cuando los “hombres piro” se acercaron a una comunidad selvática a pedir provisiones. En las imágenes, se ve a un grupo de la etnia mashco-piro en el río Las Piedras recogiendo unos plátanos que habían pedido a la comunidad de Monte Salvado, ubicada a 153 kilómetros al noreste de la ciudad de Puerto Maldonado, capital de la región sureste de Madre de Dios. Los nativos, entre los que había hombres, mujeres y niños, estaban semidesnudos, tenían largos cabellos y portaban lanzas.

 

“Los mashco-piro son sólo uno de los 15 pueblos indígenas que están muy amenazados en Perú. Todos viven bajo la presión de extraños que invaden sus territorios para extraer sus recursos, principalmente petróleo y madera. En esta ocasión, las autoridades y los pobladores de Monte Salvado reaccionaron rápidamente y la situación se resolvió sin problemas. Los mashco-piro siguieron con su ruta por la selva, como hacen los nómadas. Sin embargo, en otras ocasiones este tipo de encuentros no han resultado tan favorables para los indígenas aislados”, comenta a El Confidencial Rebecca Spooner, investigadora de Survival International experta en Perú. 

“Frecuentemente, el contacto resulta en violencia y en la propagación de enfermedades, mortales para ellos. Cuando un contacto es forzado, las consecuencias pueden ser desastrosas. Es imprescindible que el Gobierno de Perú actúe inmediatamente para asegurar las fronteras de los territorios de los pueblos indígenas aislados, y así evitar que empresas e individuos invadan y destruyan su tierra, de la que dependen para vivir", agrega.

Las últimas tribus vírgenes

Las leyes peruanas prohíben el contacto físico con los pueblos indígenas aislados que viven en las selvas al este de los Andes, cuyo número en conjunto se estima entre 12.000 y 15.000 personas. La razón principal es su seguridad: sus sistemas inmunológicos son altamente vulnerables a los gérmenes que portan otros seres humanos.

Muchos culpan a la tala ilegal en el Parque Nacional de Manu de desplazar a los indígenas de sus hogares (G. Galli - Survival International).
Muchos culpan a la tala ilegal en el Parque Nacional de Manu de desplazar a los indígenas de sus hogares (G. Galli - Survival International).
Los mashco-piro fueron víctimas de un genocidio a mediados de la década de 1980 debido a las incursiones de madereros en sus territorios. Desde entonces decidieron internarse en la selva. Nada se supo de ellos hasta mayo de 2011, cuando fueron vistos sobre la ribera de un río. Tras ese avistamiento, y después de que los turistas dejaran en el lugar ropa para los mashco-piro, las autoridades prohibieron a todos los barcos anclar en la zona.

La restricción trata, además, de evitar episodios violentos. A finales de 2011 se culpó a los mashco-piro de herir a un guarda forestal y de la muerte de un indio matsiguenka, que había mantenido durante largo tiempo una relación con ellos y les había proporcionado machetes y ollas de cocina.

Humala, Correa, Morales… no tan indígenas

Según datos de Federación Nativa del río Madre de Dios y Afluentes, Fenamad, existen entre 600 y 1.000 mashco-piro, que habitan una de las cinco reservas territoriales para indígenas en aislamiento voluntario en Perú, ubicada en Madre de Dios.

Henderson Rengifo, dirigente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), que incluye a Fenamad, denuncia que el Estado peruano no se preocupa por los pueblos en aislamiento voluntario y que emprenderán acciones legales para defender a esa etnia vulnerable. Incluso planea presentarse ante el Congreso.

Perú es el segundo país del mundo que más pueblos aislados de forma voluntaria alberga en su territorio: su Amazonia guarece hasta una veintena de estas tribus.

Miembros de la tribu mashco-piro observan una expedición en el río Alto Madre de Dios (Survival International).
Miembros de la tribu mashco-piro observan una expedición en el río Alto Madre de Dios (Survival International).
Ahora la pelota está en el tejado de Ollanta Humala, otro presidente con raíces indígenas que parece haber olvidado sus orígenes. Sus colegas le preceden, véase el caso de Rafael Correa, quien, tras siete años, dio luz verde para explotar la reserva amazónica de Yasuní. En Brasil, la represa de Belo Monte se tragará la selva, sus ríos, sus pueblos indígenas y su biodiversidad. Un proyecto de 60 represas hidroeléctricas que cubrirán la Amazonia y que dejarán sin tierra, vivienda y sin hogar prácticamente a todas las tribus que pueblan ese territorio. Según los planes de la actual presidenta brasileña, Dilma Rousseff, el megaproyecto estará terminado hacia el año 2025.

Mientras, en Bolivia, el presidente Evo Morales tuvo que suspender en 2011 la construcción de la carretera que iba a dividir un parque natural tras las protestas y marchas indígenas que se oponían al proyecto. Estos son sólo algunos ejemplos de mandatarios que dieron la espalda a la Pachamama ('Madre Tierra') en nombre del mal llamado progreso.

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