En las imágenes puede verse cómo un hombre, lanzado con una catapulta sobre el skyline de Dubái, sobrepasa el lugar previsto para su aterrizaje y cae al vacío. Sus compañeros, que le esperan desde tierra, corren despavoridos al darse cuenta del accidente. La grabación no deja lugar a dudas de que solo un milagro podría conseguir que la víctima haya sobrevivido… ¿o no?

Al parecer, todo forma parte de una campaña de marketing de una empresa de alquiler de vehículos con conductor. Careem, como así se llama la compañía, montó el espectáculo para conseguir que su anuncio se viralizara. Y vaya si lo hizo. Facebook y YouTube se llenaron de réplicas al vídeo del 'desastre' y hubo quien intuyó el engaño sin poder demostrarlo.

Afortunadamente, el accidente no fue real. “Hay una forma mejor de moverse”, reza el eslogan con el que Careem quiso finalizar su campaña.