Italia abre el camino de la consolidación bancaria: las fusiones son posibles
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Acuerdo entre Intesa y UBI

Italia abre el camino de la consolidación bancaria: las fusiones son posibles

Las fusiones bancarias en Europa parecen algo más que una mera esperanza en el horizonte. Intesa Sanpaolo se ha comprado a su rival Unione di Banche Italiane, o UBI

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Por primera vez en años, las fusiones bancarias en Europa parecen algo más que una mera esperanza en el horizonte.

La pasada semana, el Intesa Sanpaolo, con sede en Turín, se aseguró el apoyo de sus accionistas para comprar a su rival Unione di Banche Italiane, o UBI. La opa hostil fue anunciada justo antes de la expansión de la pandemia y se quedó en el limbo por el confinamiento. Pero ahora, la fusión va a crear el segundo banco por capitalización de la Eurozona, solo por detrás de BNP Paribas, incluso después de que Intesa le vendiera parte de su negocio a BPER Banca para cumplir con las reglas de competencia.

Inversores y banqueros llevan mucho tiempo esperando la consolidación del sector en Europa, algo que ayudaría a diversificar los riesgos, crecer en tamaño, aumentar la rentabilidad y competir con los gigantes de Wall Street. Pero los acuerdos no han terminado por materializarse y en muchos casos se han encontrado con barreras legales, exigencias de aumentar capital o con el recelo de los políticos y sus intereses.

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La operación entre Intesa y UBI, pese a ser un asunto italiano, es la primera gran adquisición en Europa que no ha sido provocada por el hundimiento del sector hace una década. Si tiene éxito, puede que otras entidades se atrevan a hacer movimientos similares. El BCE ya ha dejado claro su apoyo a las fusiones.

En cualquier caso, hay muchas reglas nacionales que impedirían los acuerdos entre entidades de diferentes países. Los ministros de Finanzas de la Unión Europea han dado algunos pasos camino de la unión bancaria, pero el foco está puesto ahora en la pandemia y sus efectos.

Históricamente, los cambios en la UE han llegado en momentos de crisis. El acuerdo para emitir bonos europeos es un buen ejemplo de ello. "Son movimientos decisivos", dice Nicolas Véron, del Instituto Peterson de Economía Internacional. Con la UE dispuesta a aumentar su poder de fuego financiero —incluso cuando se insiste en que el paquete para la reconstrucción no va a ir más allá— los mercados confían en que esta Eurozona ha llegado para quedarse. El nivel de deuda también complica esas conexiones entre los bancos y los países, lo que hace más compleja la creación de un gigante continental.

Sede de Intesa Sanpaolo en Turín. (Reuters)
Sede de Intesa Sanpaolo en Turín. (Reuters)

No es que exista escasez de objetivos potenciales. El valor en bolsa de los bancos europeos es bajo. El índice Stoxx Europe 600 bank cotiza por menos de la mitad del valor en libros, y ocho de sus miembros por menos de un tercio. Algunas entidades estarán en problemas por los créditos que no se van a recuperar por culpa de la pandemia; según la consultora Oliver Wyman los bancos británicos, noruegos y de la UE afrontan un golpe de 830.000 millones. Algunos gobiernos están tratando de quitarse de encima las acciones de los bancos que compraron en la crisis financiera.

Por supuesto, hay compradores. Las entidades europeas tienen mucho capital, al menos de momento, y las fusiones son una respuesta obvia a la acuciante pregunta de cómo aumentar los beneficios en un mundo con tipos de intereses tan bajos. El capital privado puede acabar convirtiéndose en un elemento de consolidación. Los reguladores les han permitido comprar pequeños bancos regionales, Blackstone se hizo con el escandinavo Luminor Bank en 2018 y Lone Star compró el luso Novo Banco en 2017.

Foto: De izquierda a derecha, Josep Oliu (Sabadell), Ana Botín (Santander), Carlos Torres (BBVA), José Ignacio Goirigolzarri (Bankia) y Gonzalo Gortazar (CaixaBank). (EC-EFE)

Pese a todo, la ola de consolidación puede que no llegue nunca. Las entidades han ayudado a sus gobiernos en esta crisis y los políticos pueden querer mantenerlos bajo su manto. Sigue siendo complicado calibrar el valor de un banco y sus libros van a ser difíciles de analizar hasta que no acaben los programas públicos de ayuda a empresas y consumidores. Además, encontrar el compañero de viaje ideal siempre es una cuestión espinosa.

El éxito de Intesa es una señal de que las operaciones pueden darse en las circunstancias adecuadas. La compra de BPER de partes de UBI es una muestra de que existe cierto apetito, y además los esfuerzos de los directivos de UBI por evitar la compra, por mucho que no hayan sido fructíferos, han hecho que sus colegas se hayan puesto sobre aviso para reforzar posiciones.

La consolidación bancaria es factible en Italia y en otros países europeos. Los acuerdos entre entidades de diferentes países están más lejos, pero al menos parece que ciertos planetas empiezan a alinearse.

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