Es noticia
Menú
La única fábrica de pelucas naturales de España está en Madrid
  1. España
  2. Madrid
COLABOra con la aecc

La única fábrica de pelucas naturales de España está en Madrid

No pagan por el pelo que recaudan, pero le ofrecen pelucas gratis a enfermos de cáncer y alopécicos

Foto:

Los complejos relacionados con nuestro cuerpo son inherentes al ser humano. Características físicas que nosotros mismos catalogamos como defectos. Puede tratarse del peso, la altura, el color de piel, el tamaño de ciertas partes de nuestra figura o, uno que últimamente está causando estragos, la escasez de pelo. La alopecia sigue despejando cabelleras tanto de hombre como de mujer y, mientras que algunos no lo ven como algo que ocultar o disimular, es cierto que las féminas y cada vez más hombres ven en la pérdida de cabello un obstáculo insalvable para llevar una vida normal. Por eso, seguro que tienen a alguien conocido o incluso cercano que ha acudido a una clínica para implantarse pelo, una solución que aún hoy en día no es asequible para todos los públicos. Pero hay otros remedios, los de toda la vida, que palian la caída desenfrenada de ese bien, para algunos tan preciado, que es el cabello. Hablamos de champús específicos, pastillas anticaída o, donde nos vamos a detener, las clásicas pelucas.

Para fabricarlas necesitamos dos factores en la ecuación: alguien que demande una peluca y alguien que done el pelo necesario. Porque, como en cualquier ámbito de la vida, lo natural supera por mucho a lo sintético o artificial. Zulema tiene 30 años y es donante habitual. “Cuando voy a la peluquería le digo que quiero donar y ellos me cortan más de 30 centímetros porque es el mínimo requerido, lo preparan en una trenza y se encargan de distribuirlo”, asegura. Fernando también cede su pelo desinteresadamente pero, en su caso, él mismo se realiza el corte y lo prepara para la donación. Pero la realidad es que no siempre tenemos cerca una peluquería asociada con ‘Natura Hair System’, a día de hoy, la única fábrica de pelucas de España. La salida que encontró este donante fue llevar el pelo a la Asociación Española Contra el Cáncer. “La primera vez que lo hice estaba en Bélgica y lo envié desde allí”, cuenta. “Lo hago porque sé que la alopecia provoca complejos y traumas en muchas personas. Yo no le tengo mucho apego al pelo, me corto trenzas de más de 35 centímetros y las dono”, cuenta.

Una versión que corrobora Esther Maceda, responsable del proyecto social ‘Peluca Solidaria’ promovido por la empresa fabricante antes mencionada, ‘Natura Hair System’. “Normalmente, la persona que dona cabello es porque se ha encontrado con algún caso cercano de caída de pelo, ya sea natural o por ser paciente de quimioterapia. Muchos hacen la promesa de dejarse melena para donar o, directamente, empatizan con la gente que no sale de casa por no tener recursos para comprar una peluca. Nosotros se la hacemos gratis”, afirma. En eso consiste el movimiento ‘Peluca Solidaria’ cuyo nacimiento explica Maceda. “Nos pusimos en contacto con la Asociación Española Contra el Cáncer puesto que vimos que muchos pacientes no tenían recursos para comprar una peluca. Así nos encontramos con que ellos también tenían una gran cantidad de pelo donado que no sabían cómo aprovechar así que llegamos al acuerdo de fabricar pelucas a medida para los pacientes que ellos nos derivaran y regalárselas”.

"Debido a la pandemia hemos recibido menos pelo pero porque muchos peluqueros no han podido recogerlo por una cuestión de seguridad"

Afortunadamente, el proyecto cada vez llega a más personas gracias a que el número de donantes no para de crecer a pesar de que el 2020 y 2021 han sido años extraños según confiesa la propia Esther. “Debido a la pandemia hemos recibido menos pelo pero porque muchos peluqueros asociados no han podido recogerlo por una cuestión de seguridad frente al virus. Lo que sí puedo asegurar es que cada vez hay más donantes y además son más jóvenes porque, lamentablemente, hay muchos niños y adolescentes afectados y sus amigos y compañeros empatizan y comienzan a dar su propio cabello”. Maceda insiste en que no es posible calcular la cantidad de pelo que reciben porque cada peluquería perteneciente a la red de peluqueros asociados de ‘Pelucas Solidarias’ envía cada mes las coletas que recogen y a eso hay que añadir lo que aporta la Asociación Española Contra el Cáncer. “Ese pelo se desinfecta en cuanto llega a nuestras manos y, acto seguido, se clasifica por longitud. Luego se espera a que llegue el paciente idóneo, se le toman las medidas y se le fabrica la peluca”. Como apuntábamos antes, la largura de la coleta no puede ser algo aleatorio. “Actualmente estamos pidiendo cabello de 30 centímetros porque, normalmente, el cliente demanda pelucas con un largo de 20 centímetros en adelante y durante la fabricación se suelen perder unos 10 ”, asegura Esther.

Una vez desinfectado, tratado y clasificado, “el cabello de la parte posterior se cose a tiras con una máquina mientras que el frontal lo realizamos a mano para que cuando le persona se abra la raya dé la impresión de que lo que se ve es cuero cabelludo”, aclara Maceda. En cuanto al gasto que le supone a la fábrica, Esther no indica una cifra concreta pero reconoce que “lo que supone un mayor coste es la mano de obra pero la gente nos dona el cabello y nosotros donamos nuestra labor”, concluye. Este proceso, al que muchos no dábamos valor hasta el día de hoy, ha cambiado la vida de muchas personas que veían en su alopecia un auténtica barrera para ser feliz, algo que han podido solucionar gracias a Esther Maceda, a su equipo, al proyecto ‘Peluca Solidaria’ y, sobre todo, a los donantes.

Los complejos relacionados con nuestro cuerpo son inherentes al ser humano. Características físicas que nosotros mismos catalogamos como defectos. Puede tratarse del peso, la altura, el color de piel, el tamaño de ciertas partes de nuestra figura o, uno que últimamente está causando estragos, la escasez de pelo. La alopecia sigue despejando cabelleras tanto de hombre como de mujer y, mientras que algunos no lo ven como algo que ocultar o disimular, es cierto que las féminas y cada vez más hombres ven en la pérdida de cabello un obstáculo insalvable para llevar una vida normal. Por eso, seguro que tienen a alguien conocido o incluso cercano que ha acudido a una clínica para implantarse pelo, una solución que aún hoy en día no es asequible para todos los públicos. Pero hay otros remedios, los de toda la vida, que palian la caída desenfrenada de ese bien, para algunos tan preciado, que es el cabello. Hablamos de champús específicos, pastillas anticaída o, donde nos vamos a detener, las clásicas pelucas.

Madrid Bélgica