¿Nieve en Madrid? "¡Subamos a la sierra!": por qué no es buen momento para ir a Navacerrada
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¿Nieve en Madrid? "¡Subamos a la sierra!": por qué no es buen momento para ir a Navacerrada

La sierra de Guadarrama vive continuas avalanchas de personas desde el verano, pero en invierno se le añaden los problemas derivados de las nevadas. Subir sin información no es una opción

Foto: Un grupo de personas jugando en la nieve en el puerto de Cotos en 2018. (EFE)
Un grupo de personas jugando en la nieve en el puerto de Cotos en 2018. (EFE)

"Suben a Navacerrada de zapatillas o tacones en pleno invierno para la foto en redes. Lo he visto infinidad de veces": es la queja de Fabio Vides, un argentino residente en Madrid, pero se parece a la de muchas otras personas que se han sorprendido de lo que ha ocurrido en la sierra noroeste de Madrid durante las últimas semanas. Las redes sociales, llenas de imágenes de posados en la nieve, con apenas unos calcetines bajos dejando al descubierto los tobillos, o con los pantalones vaqueros, tan de moda, con roturas a lo largo de las perneras; incluso en ocasiones con tacones. La montaña tiene mucho que ofrecer, pero también tiene ciertos peligros en los que, por norma general, se piensa poco. Durante las últimas semanas las autoridades han recomendado evitar los ascensos a Navacerrada y han estado bloqueando las carreteras y cerrando los aparcamientos de la sierra con el objetivo de frenar los colapsos que se han visto recientemente.

Coches 'tirados' en los arcenes, fuera de las zonas delimitadas de 'parking'; decenas de personas sin equipamiento, aglomeraciones en carretera... la sierra de Guadarrama ha venido soportando avalanchas de personas desde el pasado verano cuando, con muchas limitaciones para viajar, los madrileños veían en esta zona un área de recreo para salir de la ciudad. Con la llegada de las primeras nevadas del año, la situación no ha cambiado, y la gente sigue subiendo sin ningún tipo de control a la zona de la sierra madrileña. Sin control y sin información. Esta primera semana del año se prevén nevadas en cotas bajas y mucho frío por todo el país; en Madrid, concretamente, se esperan temperaturas mínimas de entre los cuatro y los seis grados bajo cero y con máximas que apenas rocen los cinco grados.

Cierran el acceso a Navacerrada por quinto día seguido

Lo primero: la temperatura extrema

El primer problema con el que se encuentra uno al subir a la nieve es con las bajas temperaturas. Desde el servicio de emergencias 112 de la Comunidad de Madrid han advertido de que a partir del miércoles "se espera una bajada drástica de las temperaturas", por lo que insisten en que "no es un buen momento para ir a la sierra". Este último fin de semana, unas 350 personas tuvieron que ser evacuadas del puerto mientras esperaban a los autobuses para bajar a la capital: la gran afluencia de personas, el hielo y la nieve provocaron retrasos en la línea habitual de autobuses, por lo que se tuvieron que trasladar hasta el lugar el Servicio de Rescate e Intervención en Montaña, Cruz Roja y Guardia Civil tras el aviso de un caso de hipotermia.

Desde La Venta Marcelino, en el puerto de Cotos, también tuvieron que atender por hipotermia a varias personas que habían subido a la sierra pero no tenían transporte para volver a la ciudad. "Cada vez sube más gente desconocedora de la montaña, que no sabe a dónde viene", explicaba a 'El Mundo' el dueño de La Venta, Rafael Sánchez. "Si tú llegas vestido como si fueses a dar una vuelta por la Puerta del Sol y las temperaturas bajan a 10 grados bajo cero te quedas congelado". "Es una locura. El montañero se informa de las condiciones meteorológicas. Pero estamos en Navidades y toca subir a la montaña con los niños. Luego se encuentran con horas y horas de espera o con que no hay aparcamiento", denuncia. Desde La Venta han venido criticando desde hace tiempo la falta de infraestructuras y de transporte; de hecho, hace solo dos días señalaban cómo habían llegado ocho autobuses al puerto "sin posibilidad de regreso a Madrid hasta las 15:30, con el cielo cubierto y sensación térmica de 10 grados bajo cero durante todo el día".

Cada mañana, decenas de personas, sobre todo jóvenes, se aglomeran a las puertas de la estación de autobuses de Moncloa para coger alguno de los autobuses que sube a Navacerrada: en su mayor parte lo hacen en deportivas, chándal o pantalones vaqueros. En espacios como el puerto de Cotos, donde existen pocos lugares de cobijo y refugios, la ropa es el mejor aliado para pasar el día sin problemas de temperatura, y con esto no se quiere decir que con un abrigo de invierno sea suficiente. Los aficionados a la montaña suelen subir, en condiciones invernales, prestando mucha atención a las prendas que eligen. Lo óptimo es tirar de capas: una primera, que está en contacto con la piel directamente, compuesta por ropa transpirable; una segunda, cuya finalidad es la aportación de calor —forro polar, plumas...— y una tercera, la más superficial, cuyo objetivo es evitar que la lluvia y la humedad traspasen, siempre permitiendo que el sudor salga.

La montaña es traicionera: ¿sabes moverte?

Una cosa es ir a un pueblo de montaña a lanzarse en trineo en una ladera próxima a la zona urbana y otra muy diferente es adentrarse en la montaña un día de nieve. El pasado domingo los equipos del 112 de la Comunidad de Madrid tuvieron que rescatar a una mujer y a sus dos hijos, perdidos en la zona de Navafría; ni siquiera fue fácil para los expertos del Grupo Especial de Rescate en Altura de Bomberos acceder a la zona en la que se encontraban, porque la niebla impedía al helicóptero llegar hasta donde se encontraban. Según recogen varios medios, la familia se desorientó en la zona nevada cuando ya había entrado la noche y se vio obligada a avisar al servicio de emergencias: el frío, el viento y la niebla obstaculizaron la búsqueda, aunque finalmente fueron rescatados y no requirieron asistencia sanitaria.

Subir a la montaña sin haber consultado antes las condiciones meteorológicas es un riesgo que nadie debería asumir. Si las autoridades insisten a la población en la recomendación de no subir a la montaña es por algo. La niebla en sí es un factor de riesgo que genera desorientación fácilmente, lo que puede provocar que uno se salga de su ruta establecida. Tal y como explican desde Montaña Segura, con respecto a la niebla hay que atender a dos efectos importantes: la reducción de la visibilidad, pero también el descenso de la temperatura. "Dentro de un entorno con niebla la temperatura es más baja debido a la menor radiación del sol. El aumento de la humedad también hace experimentar una mayor sensación de frío", explican; todo esto, sumado a una equipación inadecuada aumenta el riesgo de sufrir hipotermia.

Poco transporte público... y poco cuidado con el privado

Uno de los principales problemas que se está sufriendo en la sierra de Guadarrama es la falta de transporte público —y aun así, las aglomeraciones son considerables—, pero también de información. Los autobuses que bajan desde Navacerrada, en torno a uno cada hora los fines de semana, lo hacen desde Navacerrada pueblo, no desde el puerto: desde la zona montañosa (la estación de Valdesquí y los puertos de Cotos y Navacerrada) el primer autobús que baja en dirección a Madrid los fines de semana sale a las 15:45, y solo hay tres más, siendo el último a las 18:45, un autobús cada hora para que las decenas de personas que esperan bajo el frío puedan regresar a Madrid. A esto se le suma que la línea de Cercanías que une el pueblo de Cercedilla con el Puerto de Cotos se cierra, cada año, debido a las nevadas. Está bien subir en transporte público, pero hay que ser consciente de cuándo y cómo se va a poder regresar.

Ante la ausencia de transporte público es cuando se opta por el privado, y aquí viene otro gran problema: ¿dónde vas a aparcar? Tráfico ha venido cerrando los accesos a la sierra de Madrid desde hace una semana y continúa avisando en numerosos carteles desde la A-6 de que no hay sitios libres en los 'parkings' habilitados. Y aun así, sigue habiendo gente que coge el coche y, haciendo caso omiso de las recomendaciones, tira para la montaña. El problema de esta zona no es tanto que no haya mucho espacio para vehículos privados, sino que se intenten saltar estas limitaciones. En muchas zonas próximas a senderos o áreas de recreación de montaña se encuentra uno con hileras de coches apilados en los arcenes de las carreteras, fuera de los aparcamientos: por un lado, suponen un obstáculo adicional a los autobuses que circulan por la zona, pero pueden suponer un peligro si además impiden el acceso a los servicios de emergencias.

Nunca hay que olvidarse de las cadenas

Aunque pueda parecer obvio, siempre hay alguien que no hace caso de estas recomendaciones. En todos los puertos de montaña de la Comunidad de Madrid —salvo Paradilla y Cruz Verde— el uso de cadenas en los vehículos es obligatorio. No solo es obligatorio llevarlas, sino saber cómo se instalan. También estos días los servicios de Emergencias de la región tuvieron que coordinar la asistencia a una quincena de vehículos atrapados por la nieve en la zona de La Pedriza, en una serie de maniobras complejas debido a "las dimensiones de la máquina y de la calzada", aunque finalmente se consiguió limpiar la carretera de acceso.

Bien informado y equipado

Lo imprescindible antes de subir a una zona de nieve es informarse: sobre las condiciones climatológicas, la ubicación de zonas de cobijo o refugios, los horarios de regreso y los contactos de emergencias. Pero además, es vital acudir bien equipado para hacer frente a las bajas temperaturas y a las posibles precipitaciones en la montaña. Además de ir con ropa y calzado de abrigo (a poder ser, por capas), es recomendable llevar en una mochila alimentos, bebida, una manta térmica y batería de sobra para el teléfono —una portátil, por ejemplo—. Asimismo, si se va en coche hay que llevar las cadenas, es importante comprobar que se lleva el depósito de gasolina lleno. 

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