también encuentra archivos pedófilos

Un juez busca cámaras ocultas en duchas y habitaciones de mujeres soldado en Zaragoza

La denuncia de la chica que descubrió el primer dispositivo destapa una red de artilugios de videovigilancia situados en diversas instalaciones castrenses de la capital aragonesa

Foto: Una soldado presenta armas en la celebración de la Pascua Militar de 2014. (EFE)
Una soldado presenta armas en la celebración de la Pascua Militar de 2014. (EFE)

La soldado se metió en la ducha, encendió el grifo y sintió el agua caer sobre su pelo. Mientras se enjabonaba, miró hacia arriba y sintió vergüenza. Algo extraño llamó su atención. Se acercó para comprobar de qué se trataba y comprobó que efectivamente era lo que se le había pasado por la cabeza en un primer momento. Una microcámara insertada en la pared apuntaba a su cuerpo desnudo. Salió del baño y avisó inmediatamente a la superioridad.

Desde ese día del pasado mes de julio, el Juzgado Togado Militar número 32 de Zaragoza investiga los hechos, que no solo destaparon la existencia de la mencionada cámara oculta, sino de todo un submundo desconocido hasta ese momento por los funcionarios de la instalación militar. La Guardia Civil, encargada de las pesquisas por orden del mencionado juzgado, descubrió pronto quién había sido el miembro del Ejército que había colocado el dispositivo de grabación en la ducha.

Los agentes detuvieron inmediatamente al individuo y descubrieron que el pastel era aún más gordo. Detectaron que tenía archivos con grabaciones y que no todas habían sido registradas desde la cámara de la ducha, sino desde otras ubicaciones. Dedujeron por lo tanto que esta no era la única que había instalado el acusado y, con base en los elementos de contexto que ofrecían las imágenes, se pusieron a buscar más dispositivos. En este momento, de hecho, los investigadores revisan aún las instalaciones militares a las que tenía acceso el sospechoso y otras en las que podría haberse colado con el fin de encontrar más artilugios de videovigilancia que pudieron servir para que el mirón grabara imágenes comprometedoras de las funcionarias.

La red de cámaras colocada por el sujeto, por lo tanto, aún no está completamente desmantelada, por lo que en estos momentos se desconoce el alcance de la misma, a falta de que concluya el rastreo de las instalaciones llevado a cabo por la comisión judicial. Sí está claro, sin embargo, que el Juzgado Togado Militar 32, que ha levantado el secreto del sumario, imputa al detenido un delito contra los derechos fundamentales y libertades públicas contemplado en el Código Penal Militar.

Pero no fue la masiva instalación de cámaras la única sorpresa que se llevó la Guardia Civil cuando detuvo al imputado. Los investigadores se incautaron de varios ordenadores y dispositivos electrónicos durante los registros que efectuaron en el domicilio del hombre y encontraron un gran número de archivos pedófilos y de otra índole que abrieron una línea paralela de indagación policial. Al tener por objeto a víctimas no militares, esta nueva investigación fue derivada a un juzgado ordinario.

En concreto, el Juzgado de Instrucción número 3 de Zaragoza se hizo cargo de los hallazgos y abrió nuevas diligencias previas para aclarar los hechos: de dónde obtuvo el detenido los vídeos e imágenes intervenidos, si los pudo grabar él o se los suministró alguien y quiénes son las víctimas que aparecen en los archivos.

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