Austria lamina al CEO de su primer banco por cuentas en paraísos fiscales
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TRAS LAS REVELACIONES DEL OFFSHORE LEAKS

Austria lamina al CEO de su primer banco por cuentas en paraísos fiscales

Sin mediar explicación. O lo que es lo mismo, aludiendo a razones personales, Herber Stepic presentó el pasado viernes su dimisión como consejero delegado del Raiffeisen

Foto: Austria lamina al CEO de su primer banco por cuentas en paraísos fiscales
Austria lamina al CEO de su primer banco por cuentas en paraísos fiscales

Sin mediar explicación. O lo que es lo mismo, aludiendo a razones personales, Herber Stepic presentó el pasado viernes su dimisión como consejero delegado del Raiffeisen Bank International AG, la primera entidad financiera de Austria y segunda de Europa del Este. Su decisión tuvo lugar un día después de que la propia entidad ordenara una investigación interna para determinar si las cuentas en el extranjero de su primer ejecutivo cumplen con las normas bancarias.

La investigación sobre el dinero que Herbert Stepic gestiona a través de paraísos fiscales se inició después de que el diario alemán Süddeutsche Zeitung y la revista austriaca News, asociados al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), informaran sobre la existencia de unas cuentas no declaradas en Hong Kong y en las Islas Vírgenes Británicas desde las que realizaba sus inversiones inmobiliarias en Singapur.

Stepic presentó su renuncia a las 24 horas de que se conociera la existencia de unas cuentas offshore gestionadas por UBS. Ante la trascendencia de la información, el propio supervisor financiero de Austria se personó en la investigación. Todo ello hizo que el pasado viernes, a sus 66 años, el consejero delegado de Raiffeisen concluyera de manera precipitada su carrera de cuatro décadas, durante las que gestionó la expansión del banco a los países de la antigua URSS.

Aunque en su comparecencia pública del pasado viernes en Viena negó irregularidades, Stepic aseguró la decisión tenía por objetivo salvaguardar a Raiffeisen de las informaciones publicadas, que "amenazaban con causar daños inmensos a mi empresa". Ni siquiera las palabras amables al hilo de su marcha, revistiéndola como "un signo de gran lealtad" que ayudará a "evitar el daño reputaciones", han conseguido mitigar el impacto de la investigación en curso.

No en vano, la renuncia de Stepic representa la caída fulminante de un hombre que lo representaba todo en Raiffeisen. Distinguido con galardones europeos como el de 'banquero del año' o 'primer ejecutivo corporativo', su carrera al frente de la entidad estaba llamada a trascender en el tiempo, ya que convirtió al banco austriaco en un gigante financiero de Europa Central y del Este, con presencia en 17 países y más de 60.000 empleados.

Tras el ladrillo de Singapur

En su defensa, Stepic explicó que la creación de empresas en el extranjero en 2006 y 2008 tenía por objeto la canalización de sus inversiones inmobiliarias en Singapur. "Todas las inversiones se llevaron a cabo con ingresos que habían tributado en Austria." Además, aseguró que esas sociedades "no se corresponden con estructuras offshore" y que el banco suizo UBS simplemente le ponía al día con un "producto estándar" cuando le ayudaron a crear esos vehículos.

Los registros secretos obtenidos por la investigación del ICIJ demuestran, sin embargo, que las empresas estaban protegidas por las habituales estructuras secretas que son comunes en los paraísos fiscales de todo el mundo. De esta manera, la propiedad de Stepic se oculta detrás de los nombres de otros fiduciarios y accionistas que actúan como administradores de paja que sirven como figurar de manera pública al frente de las sociedades.

Desde que se inició la publicación de la serie "offshore leaks", Austria ha estado bajo una creciente presión para unirse a la lucha contra el secreto bancario y la evasión fiscal internacional. La propia ministra austriaca de Finanzas, Maria Fekter, ha anunciado la creación de un panel -llamada Comisión Especial Offshore-Leaks- para colaborar con las autoridades fiscales de Estados Unidos, Reino Unido y otros países asociados para acabar con la opacidad de los paraísos fiscales.

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