SIN CONTAR CON LA DEUDA 'OCULTA' PARA SPANAIR O MONTMELÓ

Barcelona 'dona' 440 millones para salvar a Mas y su proyecto soberanista

El Ayuntamiento de Barcelona es el 'banco bueno' de la Generalitat. El dinero que le falta a Artur Mas le sobra, en ocasiones, al alcalde Xavier

Foto: Barcelona 'dona' 440 millones para salvar a Mas y su proyecto soberanista
Barcelona 'dona' 440 millones para salvar a Mas y su proyecto soberanista

El Ayuntamiento de Barcelona es el 'banco bueno' de la Generalitat. El dinero que le falta a Artur Mas le sobra, en ocasiones, al alcalde Xavier Trias. Así lo puso de manifiesto la oposición esta semana en la Comisión de Economía del consistorio barcelonés: desde que CiU gobierna a los dos lados de la plaza de Sant Jaume (Generalitat y Ayuntamiento), el presidente catalán ha encontrado un aliado fiel que le paga parte de sus gastos.

Las cifras que se manejan son estratosféricas: “El conjunto de deudas, incumplimientos financieros, recortes y demás obligaciones financieras de la Generalitat de Cataluña con la ciudad de Barcelona ascienden a 441,6 millones de euros”, señalan los documentos de la oposición que se presentaron en la comisión.

De hecho, el Gobierno catalán sólo reconoce 236 millones, cifra que alcanza al 12% del gasto municipal. Pero los números de la oposición son muy diferentes: 205,5 millones de euros debe el Gobierno en concepto de transferencias presupuestarias; 184,4 millones en infraestructuras, educación, salud, empleo y vivienda; 20,2 por deudas tributarias no recaudadas; 17,9 en gastos supletorios asumidos por el Ayuntamiento; 7,6 que ha dejado de aportar la Generalitat a organismos mixtos culturales; y 6 millones que ha dejado de ingresar en los consorcios, correspondientes a la Carta Municipal. De ser así, la cantidad de la que se ha beneficiado el Gobierno autonómico (cuyas arcas están vacías) alcanzaría al 23% del gasto total municipal.

Según documentos en poder de este diario, a 31 de diciembre del año pasado la Generalitat debía al Ayuntamiento partidas como 46,8 millones en subvenciones finalistas en atención primaria, 28 millones que no había ingresado por la ley de barrios, 20 millones que tampoco había abonado al Centro Cultural del Diseño, 14 millones por subvenciones por dependencia, 8,6 millones en subvenciones finalistas del Instituto Municipal de Educación, 6 millones por aportación a guarderías, casi cinco millones en subvenciones finalistas a los Equipos de Atención a la Infancia y Adolescencia, 4,2 millones como aportación al convenio de discapacitados, y así un largo etcétera. Por no pagar, ni siquiera le ha satisfecho todavía los 531.646 euros por gastos electorales del 25 de noviembre.

Pero eso no es todo: el Gobierno municipal provisionó en el cierre del ejercicio presupuestario del 2012 un total de 136 millones de euros. Para el líder de la oposición, el socialista Jordi Martí, ello puede suponer “que comienza a darlos por perdidos. Es el primer paso para que Trias perdone una parte de la deuda de Mas”.

El Ayuntamiento más saneado 

El portavoz del PSC, Jaume Collboni, señala a El Confidencial que el propio ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, “reconoció que el Ayuntamiento de Barcelona era el más saneado de España. Por eso, cuando CiU tomó el control, vio que podía tener en él una gran fuente de efectivo y lo convirtió en su granero”.

Jordi Martí exponía hace unos días en su blog las razones del milagroso saneamiento económico barcelonés: “En los años 90, se decidió que de cada cuatro euros ingresados, uno se tenía que destinar a inversión; es decir, el propio Ayuntamiento se obligaba a que los gastos corrientes no superasen el 75% de los ingresos y, por tanto, a un ahorro bruto del 25% de su presupuesto. El motivo era que la ciudad había de transformarse de manera profunda y esto exigía disponer de recursos para invertir y capacidad para endeudarse (…) en los períodos de crisis; incluso en ésta, con una duración como ninguna otra, este ahorro bruto fue el cojín que permitió disminuir ligeramente la inversión pero mantener inalterable la prestación de los servicios públicos municipales. Hoy, el ahorro bruto ronda el 15%, suficiente para invertir durante este mandato hasta 1.900 millones sin tocar ni un euro del gasto corriente municipal”.

Sin embargo, el panorama es pesimista porque hay “un drenaje continuo de recursos municipales hacia la Generalitat”. Lo que la oposición teme es que haya una deuda no reconocida que implique una financiación extra del Gobierno catalán sin que aparezca en los presupuestos. Y esa deuda oculta saldría de gastos pagados por el Ayuntamiento de Barcelona, pero que debería haber abonado el Ejecutivo de Mas.

La deuda ‘oculta’

“El ejemplo más claro es el pago anual de 4 millones de euros al Circuito de Montmeló por parte del Ayuntamiento de Barcelona. Por una parte, esa es una cantidad que debería haber pagado la Generalitat. Pero, además, las bases de ayudas municipales establecen que las actividades subvencionables se han de circunscribir al ámbito municipal. Sin embargo, el circuito se encuentra a más de 20 kilómetros de la ciudad”. Para el Ayuntamiento, esas ayudas están plenamente justificadas porque el circuito atrae a gente de todo el mundo y esa afluencia es aprovechada por Barcelona, ya que los que acuden al mismo no dejan de visitar la capital catalana. Por tanto, “es una inversión lógica y muy beneficiosa”. 

La gota que colmó el vaso, sin embargo, fue la firma de un convenio entre la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona mediante el cual este se hacía cargo de 25 millones de euros que la Generalitat debía pagar por el agujero generado por la aerolínea Spanair. “Eso es un escándalo sin precedentes, porque el alcalde da por zanjada la deuda alegando que el Gobierno ya había hecho inversiones en la ciudad. Pero hay dos razones para denunciar que eso es falso: por un lado, lo que el Gobierno catalán haya hecho en la ciudad estaba previsto en otros acuerdos; en segundo lugar, algunas de las obras incluidas como parte del pago habían sido presupuestadas y ejecutadas en años anteriores. O sea, que habían sido realizadas antes de que hubiese tenido que pagar por la operación de Spanair, por lo que su inclusión es un mero pretexto para perdonar la deuda de 25 millones”, dice una fuente del PSC.

Un dirigente del PP señala también a este diario que “ese convenio es un fraude. Aunque no se hubiesen incluido las obras en el convenio, la Generalitat las hubiese tenido que hacer igualmente, por lo que el hecho de firmar el convenio es simplemente perdonarle la deuda al Gobierno catalán, en detrimento de las arcas municipales. En la comisión de Economía del otro día, todos los grupos municipales votamos en contra de ese convenio y Trias había dicho que asumiría lo que se dijese en la comisión, por lo que ya veremos su siguiente paso, porque la pelota está en su tejado. Nosotros, de momento, no descartamos pedir un pleno extraordinario para discutir el tema”.

Desde el Ayuntamiento, las cosas se ven de diferente manera: argumentan que todas las obras que se han recogido en el convenio fueron realizadas o están en curso. Y si se han hecho, ha sido gracias a la Generalitat y al dinero que esta había aportado, por lo que en realidad no se ha perdido ese dinero.

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