TRAS LLEVAR AL CIPF A LA RUINA, EL PP LE RECOMPENSA HACIÉNDOLE DIPUTADO

Rubén Moreno, yerno de Lladró, se 'cuela' en el Congreso tras hundir una institución científica

Esta misma semana, sofocado por la vorágine de primas de riesgo y traspasos de poder, la ciencia española ha sufrido uno de sus más duros reveses.

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Rubén Moreno, yerno de Lladró, se 'cuela' en el Congreso tras hundir una institución científica
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    Esta misma semana, sofocado por la vorágine de primas de riesgo y traspasos de poder, la ciencia española ha sufrido uno de sus más duros reveses. Ciento catorce científicos de perfil alto, que hasta el miércoles se desempeñaban en el Centro Internacional Príncipe Felipe (CIPF) de Valencia, engrosan hoy las filas del paro víctimas de un ERE masivo. La mayoría se irán al extranjero en busca de apoyo institucional, porque "aquí el sueño se acabó", lamenta un investigador a El Confidencial. El edificio de 60 millones diseñado por Ramón Esteve ubicado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias es ya un monumento a lo que pudo ser -el epicentro de la biomedicina en la Europa del Sur- y no fue. Parece evidente que un proyecto de tamaña magnitud no puede venirse abajo por la mala gestión de una sola persona, sin embargo son muchos, y de variado pelaje político, los que señalan a Rubén Moreno como el 'Pocero' de esta suerte de Seseña científica.

    Dicen quienes le conocen que Moreno, natural de Castellón, es el prototipo de "político profesional"; que se resuelve con soltura bajo el techo institucional, se deja ver poco por la calle y tiene una respuesta para cada pregunta. También que pese a pertenecer al Partido Popular y ser íntimo de ambos Fabras (Carlos y Alberto), casi nunca le pueden los colores. "Está casado con una de las hijas de los Lladró, eso por aquí [Valencia] te granjea amistades del más alto nivel", confiesa un cargo intermedio de la oposición. Muchos ven en esta circunstancia, y no en su licenciatura en Medicina, el motivo por el que Moreno ha ostentado siempre cargos de relevancia en la Sanidad pública, tanto a nivel autonómico como nacional. A Moreno "le gusta presumir de médico", cuentan, pero lo cierto es que dejó de ejercer como tal hace más de quince años. Su salto a la gerencia sanitaria coincidió con la llegada del PP al gobierno valenciano, en 1995.

    En 2000 Celia Villalobos, al cargo de Sanidad, se lo llevó a Madrid para convertirle en secretario general de Cooperación Sanitaria con el beneplácito de Carlos Fabra. Durante esa época se llegó a considerar a Moreno como el portavoz del 'conseller' ante Aznar. Tan cercano estaba al ex presidente de Castellón que cuando estalló el escándalo del tráfico de influencias, el nombre de Rubén Moreno surgió de inmediato en la lista de imputados. Se le acusó de acelerar los trámites, desde el ministerio de Sanidad, para la concesión de pesticidas a un empresario cercano a Fabra. Dos años después se desvanece su presencia pública.

    Al frente del CIPF "sin mérito alguno"

    Moreno reaparece en 2005. Y de qué manera, pues es nombrado director general del CIPF, uno de los proyectos científicos más ambiciosos de la historia de España. Un cargo de enorme responsabilidad al que accedió "sin méritos", explicaba la semana pasada en rueda de prensa Enric Morera, porztavoz de la coalición Compromís. El divorcio con la plantilla llega con la misma inauguración del centro, ya que temen que el perfil político del castellonense prime sobre el médico. Los años siguientes se narran como un rosario de desencuentros en los científicos y la gerencia difícil de resumir. Trabajadores que aún permanecen en el centro le acusan de "derrochar en equipo innecesario y luego no mover un dedo para obtener financiación", de "carecer en absoluto de visión estratégica" o de "estar más preocupado por la imagen que se tiene de él en la Consellería que por la gestión del centro".

    Pero si algo demostró Moreno durante su mandato es no saber manejar a sus investigadores 'estrella'. Y es que todavía resuenan los ecos de la destitución de la reputada científica Almudena Ramón-Cueto. Su pionera investigación, enfocada en la reparación de las lesiones medulares por medio de trasplantes autólogos, fue detenida de la noche al día por "irrelevante", según el equipo de Moreno. La doctora Ramón-Cueto desvelaría tras su cese haber recibido "presiones" de las empresas farmacéuticas para evitar que sus patentes quedasen sin valor a consecuencia de sus trabajos. Sin llegar a decirlo, Ramón-Cueto relacionó en su comparecencia ante los medios a Moreno con los "intereses económicos" que desembocaron en su cese.

    80.000 euros por un subdirector 'a distancia'


    Otro sonado fiasco resultó el fichaje de Miodrag Stojkovic, contratado a bombo y platillo como el primer investigador capaz de clonar un embrión humano adulto. "El paso de Stojkovic por el CIPF nadie lo comprende. Se le ficha por un 'pastón' [se le asignó un sueldo de 80.000 euros] y sigue trabajando en Serbia, solo venía de vez en cuando... ¡Y era el subdirector!"  relata una investigadora. Nadie obligó al genetista a mudarse a la ciudad del Turia y resulta lógico, dado que el propio Moreno residía en Madrid y cobraba un extra sobre su nómina de más de 5.000 euros mensuales para sufragar los desplazamientos.

    Stojkovic no se sumaría a la larga lista de salidas hasta 2009, coincidiendo con los primeros recortes y la llegada de una nueva gerencia, reclamada públicamente por la plantilla. Veintiún científicos remitieron una carta a la Consellería de Sanidad pidiendo el relevo de Rubén Moreno: "El centro funciona de manera arbitraria, la ciencia es incompatible con el hostigamiento", declaraba uno de los firmantes. Su salida coincidió con la publicación del ERE masivo que el jueves dejó el CIPF como un solar, pese a que Moreno solo ve una "coincidencia temporal" en los acontecimientos. Los investigadores no tienen esta misma opinión.

    Pero Fabra y el PP, lejos de relegarle al ostracismo, le guardaron el mejor de los premios posibles: un acta en el Congreso de los Diputados que estrenará con el Gobierno entrante. Iba de número 5 en la lista de González Pons junto al ex presidente de Nuevas Generaciones Nacho Uriarte que estos días celebra la recuperación su carnet de conducir, después de que el Supremo se lo embargase 8 meses por conducir ebrio. "Este es el ejemplo perfecto de la necesidad que tiene España por regenerar su democracia y desbloquear las listas electorales", afirman desde Compromís. La formación rojiverde también ha anunciado la inclusión de Moreno en una lista de 'enchufados' que publican en su página web.
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