EL PRESIDENTE BUSCA REDIMIR SU IMAGEN

Zapatero persigue la foto en Túnez mientras envía a Moratinos a Cuba

La actividad de la diplomacia española se ha disparado en los últimos días generando diversas imágenes contradictorias. El rey Juan Carlos pasó en 24 horas de

Foto: Zapatero persigue la foto en Túnez mientras envía a Moratinos a Cuba
Zapatero persigue la foto en Túnez mientras envía a Moratinos a Cuba

La actividad de la diplomacia española se ha disparado en los últimos días generando diversas imágenes contradictorias. El rey Juan Carlos pasó en 24 horas de entrevistarse con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, a sentarse como invitado de honor a la derecha del emir de Kuwait. Miguel Ángel Moratinos, que mantiene su propia agenda desde que abandonó el Ministerio de Asuntos Exteriores, se entrevistó el domingo con Raúl Castro en La Habana. Y ese mismo día, José Luis Rodríguez Zapatero iniciaba su gira por Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Túnez, donde espera redimir su castigada imagen pública erigiéndose como el primer dirigente europeo que pisa el país desde el derrocamiento de Ben Ali.

Las revueltas que agitan el norte de África y Oriente Medio han vuelto a evidenciar el doble discurso español y europeo en política exterior. Por un lado, Zapatero pretende fotografiarse a toda costa con el Gobierno de transición tunecino, pese a que las protestas populares continúan, y ya han forzado la dimisión del primer ministro, Mohamed Ghanuchi, así como del titular de Industria, Aziz Chalabi. Por otro, el presidente español recolecta inversiones en Qatar y Emiratos Árabes sin mencionar los derechos humanos.

Del mismo modo, el rey Juan Carlos mima su relación privilegiada con el jeque kuwaití Sabah al Ahmed al Sabah, a quien arropó en el 50 aniversario de la independencia del emirato. Una celebración que sirvió también de respaldo para otros autócratas acosados por las protestas, como el rey de Bahréin, Hamad bin Isa Al-Jalifa.

En el caso de Túnez, la ruptura con la doctrina Moratinos ha sido radical. Zapatero, quien fuera uno de los grandes valedores de Ben Ali en el seno de la Unión Europea, se apresura ahora a viajar a Túnez para ser el primer líder en respaldar el cambio político. Una maniobra idéntica a la que protagonizó el premier David Cameron con su visita a Egipto. “Se trata de un giro copernicano desde la etapa de Moratinos, quien sostenía que Túnez era el modelo para los países árabes”, explicó Rafael Bustos, profesor de relaciones internacionales en la Universidad Complutense.  

“La visita es un paso positivo, aún teniendo en cuenta que las transiciones son complicadas. España debería actuar como habitualmente hace Estados Unidos y entablar desde ya relaciones con el Ejecutivo, la oposición y aquellos actores que pueden acabar gobernando el país”, sostuvo este experto en Magreb y Oriente Medio. El líder socialista también cuenta con el respaldo del Partido Popular, y así se lo ha transmitido a la ministra Trinidad Jiménez. El portavoz popular de Exteriores en el Congreso, Gustavo de Arístegui, señaló a este diario la importancia de “acompañar a estos países en su transición”.  

“Cita a ciegas” en Túnez y con Raúl en La Habana

“Es correcto que mantenga la visita aunque haya dimitido el primer ministro tunecino. Zapatero acude para acompañar al pueblo en esta nueva etapa, que debe contar con el respeto y el reconocimiento de los países avanzados, y no para entrevistarse con un ministro en concreto”, afirmó Arístegui. Sin embargo, el líder socialista sí ha recibido críticas desde la izquierda. Cayo Lara tachó ayer la visita de “inoportuna” y de “cita a ciegas”. El coordinador federal de IU dudó si el verdadero objetivo de Zapatero es negociar relaciones futuras o presentarse ante los españoles como un presidente “valiente” que va a zonas donde se están produciendo cambios.

Por otra parte, lejos de los movimientos diplomáticos centrados en los países árabes, Moratinos continúa ejerciendo su acción exterior paralela. Si en noviembre, en plena crisis del Sáhara, ejerció como enviado especial de Zapatero a Túnez, Argelia y Francia; el pasado domingo se plantó en La Habana para reunirse con Raúl Castro. El ex ministro se entrevistó por sorpresa con el dictador cubano con el pretexto de recabar apoyos para su candidatura a la dirección de la FAO.

Según Gramma, diario oficial del Partico Comunista, “durante el encuentro, Raúl y Moratinos intercambiaron sobre la actual situación internacional, incluida la crisis alimentaria”. Cabe recordar que la gestión del ex titular de Asuntos Exteriores se caracterizó por su acercamiento a Cuba y por su intento de cambiar la posición común de la UE, así como por su mediación para la liberación de presos políticos que fueron expulsados a España desde la isla.

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