Un ex soldado ruso revive los horrores de la guerra en Chechenia
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Un ex soldado ruso revive los horrores de la guerra en Chechenia

Barcelona, 6 dic (EFE).- Arkadi Bábchenko, ex soldado ruso ahora reconvertido en mordaz periodista crítico con el Kremlin, revive en "La guerra más cruel" (Galaxia Gutenberg)

Barcelona, 6 dic (EFE).- Arkadi Bábchenko, ex soldado ruso ahora reconvertido en mordaz periodista crítico con el Kremlin, revive en "La guerra más cruel" (Galaxia Gutenberg) sus espeluznantes recuerdos de las dos recientes guerras en Chechenia.

"No es que la guerra me cambiase. Es que sencillamente pasé a ser otra persona. Un fragmento de mi vida va de los cero a los 18 años, cuando me mandaron a la primera guerra de Chechenia. Allí murió mi primer ´yo´ y empezó a existir otra persona completamente distinta", cuenta a EFE Bábchenko, quien reconoce que las heridas psicológicas que sufrió entonces son tan profundas que jamás podrán cicatrizar.

Bábchenko tuvo la mala fortuna de nacer en 1977: cuando cumplió 18 años tuvo que abandonar sus estudios de Derecho en Moscú al ser reclutado por el gobierno ruso para tomar parte como carne de cañón en la primera guerra en Chechenia, de 1994 a 1996.

Sus teóricos enemigos eran los guerrilleros independentistas islámicos de Chechenia, a quienes el presidente ruso, Borís Yeltsin, se había comprometido a aplastar, pero al llegar a un campamento limítrofe con la república secesionista Bábchenko enseguida se dio cuenta de que el verdadero peligro provenía de sus propias filas.

La ´dedovschina´, las brutales novatadas que sufren los reclutas más jóvenes en el ejército ruso a manos de los más veteranos, se practicaba hasta límites extremos en la base militar de Mozdok 7, ante la pasividad de la oficialidad corrupta, habitualmente borracha y preocupada casi exclusivamente por vender armamento en el mercado negro para llenar sus bolsillos.

En su libro, traducido del ruso por el filólogo Joaquín Fernández-Valdés Roig-Gironella, Bábchenko relata con crudeza las salvajes palizas a las que le sometían a diario sus compañeros más veteranos, hasta el punto de partirle varias muelas a puñetazos o destrozarle los pulmones a base de golpes en el pecho.

Mientras él y otros colegas de batallón vivían en un estado de terror permanente a pocos kilómetros de territorio checheno, cada día llegaban al campamento docenas y docenas de jóvenes reclutas muertos en combate, por quienes nadie parecía interesarse.

Finalmente Bábchenko fue enviado al frente, donde según explica en la obra, de 468 páginas, conoció lo más parecido al infierno y sobrevivió casi de milagro, después de haberse resignado a morir como tantos otros reclutas.

Tras la guerra, Bábchenko regresó a Moscú transformado en otra persona, con una infinita desolación interior, traumatizado, incapaz de readaptarse a la apacible y hedonista vida civil moscovita: "Les importaba un bledo la guerra. La gente se divertía, bebía cerveza y les daba absolutamente igual que muriesen soldados de 18 años, mujeres y niños en el sur de Rusia", explica con amargura a EFE.

Cuando en octubre de 1999 estalló la segunda guerra de Chechenia, al decretar Vladímir Putin la invasión de la república secesionista, Bábchenko no lo dudó ni un instante y se alistó voluntario para ir al frente: "No es que decidiese irme a la guerra, sino que escapé de un mundo en paz que no me había aceptado".

Al volver por segunda vez a Moscú, sintió la necesidad de verter sus vivencias por escrito, a modo de terapia psicológica, y empezó a colaborar con distintos medios de comunicación, hasta recalar en ´Novaya Gazeta´, el semanario donde trabajó Anna Politkóvskaya, asesinada por contar las atrocidades cometidas en Chechenia.

Bábchenko aporta hoy un punto de vista muy crítico con Vladímir Putin, culpable a su juicio de desatar la segunda guerra chechena.

"Rusia nunca ha querido la libertad sino un zar poderoso. Y Putin encarna ese zar", argumenta. EFE rm/cs/mlb