jaque a las ofertas engañosas

Que no te la cuelen: guía para disfrutar de las rebajas sin sobresaltos

¿Cómo evitar que nos den gato por liebre? ¿Cómo escapar a la luz cegadora de los descuentos? Los expertos recomiendan reclamar siempre en caso de duda y comprar con más cabeza y menos corazón

Foto: Los comerciantes confían en una subida del 5% en las ventas de las rebajas. (EFE)
Los comerciantes confían en una subida del 5% en las ventas de las rebajas. (EFE)

Tiendas a rebosar, escaparates repletos de colores chillones, cartelería XXL que hace daño a la vista… Las rebajas ya están aquí y los clientes son incapaces de hacer oídos sordos a los cantos de sirena que inundan las tiendas en estas fechas. Más de uno tampoco sabe reaccionar ante situaciones como esta: nos acercamos a un estante con varias prendas donde pone “todo al 50%”. Encontramos una camisa ideal. Ponemos rumbo a la caja, donde nos dicen que el descuento en realidad es del 25% porque dicha prenda no estaba bien colocada. Nos resignamos y pagamos sin darle mayor importancia. Error.

“Muchas veces los clientes se conforman, no reclaman sus derechos por puro desconocimiento. Si el cartel marca un precio, ese precio es el que debe prevalecer en todos los casos. No hay discusión”, indica David Hurtado, portavoz de la organización de consumidores CECU. Por supuesto que puede haber equívocos por errores del empleado, pero deberán ser subsanados sin perjudicar al consumidor. Otro ejemplo: los comerciantes despliegan la cartelería unos minutos antes del cierre y el que pasa por allí se queda con las ganas de beneficiarse de la oferta porque en teoría no se aplica hasta el día siguiente. Que no te engañen. “Si lo has visto, ya puedes exigir ese descuento”, aclara Hurtado. ¿Qué aspectos debemos tener en cuenta antes de asaltar el centro comercial en rebajas?

Algo huele mal

Algunas ofertas deberían despertar las sospechas del cliente. “No hay que dejarse llevar por los grandes descuentos (del 70% o más)” porque suelen esconder fraudes o son utilizados como reclamo al aludir solo a una pequeña parte de las existencias, explica Jordi Castilla desde el departamento jurídico de Facua. También hay que tener ojo con las tiendas que dejan los carteles de rebajas a la vista durante mucho tiempo. “La ley dice que al menos el 50% de los productos tienen que estar rebajados para poder colgar el cartel”, pero muchos comercios lo siguen utilizando después de haber vendido la mayoría de su 'stock'. Es su estrategia para vender artículos de nueva temporada aunque se trate de una “conducta fraudulenta”, zanja Castilla.

¿Cuál es el precio de referencia?

No basta con tener claro cuál es el precio final del producto (una vez aplicado el descuento) antes de pasar por caja. “Hay que ser cauto y saber el precio de referencia”, sugiere Castilla. Más difícil es saber a qué momento pertenece. “Imagina que en noviembre esa camiseta se puso a 150 euros durante dos horas -aunque el resto del tiempo costase la mitad- y esa es la referencia que utilizan ahora. Lo pueden hacer porque la normativa lo permite”, advierte el experto. La ingenuidad debe quedarse en casa cuando salimos de compras. “Tendemos a creer que nos regalan algo y no es así. Si los comerciantes recurren a las rebajas, es porque ganan dinero”.

Que no te la cuelen: guía para disfrutar de las rebajas sin sobresaltos

Devoluciones: cuantas menos dudas, mejor

¿Sabías que tu tienda favorita puede cambiar su política de devoluciones en rebajas sin que te enteres? Cada establecimiento es libre para hacer lo que quiera en este aspecto, pues no existe ley que lo regule. Tampoco tiene obligación de hacer públicos los cambios en las condiciones aunque sí debería advertirlo en tienda, aclara Hurtado. Por eso los expertos recomiendan no solo guardar siempre el tique de compra sino preguntar antes de comprar. Todo sea por evitar sorpresas cuando toque devolver ese producto que no nos termina de convencer.

Lista de presupuestos y necesidades

Es un consejo de oro para todos los 'rebajadictos' (o no tanto), pero no solemos hacer mucho caso. Qué quiero, qué necesito y cuánto puedo gastar. No se tarda ni dos minutos en preparar una lista que recoja estos tres puntos. “Saber de cuánto dinero disponemos es fundamental. Lo mejor es evitar endeudarse y no tirar de tarjeta”, sugiere el portavoz de CECU. Otro de los grandes errores es entrar a los comercios en busca de gangas y comprar artículos que acabarán en el fondo del cajón. “Piensa de antemano lo que necesitas: hacer listas es una buena manera de evitar compras impulsivas”, señala la OCU.

La clave está en comprar con más cabeza y menos corazón. (EFE)
La clave está en comprar con más cabeza y menos corazón. (EFE)

Compara y ganarás

Quedarnos con el primer 'chollo' que pillemos es un error a juicio de Hurtado. “Lo mejor es echar un vistazo en varias tiendas para reducir al máximo el gasto y encontrar una buena relación calidad-precio”. Los expertos coinciden en que no existe un periodo idóneo para comprar, aunque será más fácil encontrar un producto que se ajuste a nuestros deseos en la primera quincena de enero. “Si lo que más nos importa es el precio, lo dejaremos para última hora porque seguramente estará más barato”.

Gestionar las emociones no es imposible

“Las rebajas generan un efecto de compra compulsiva. Te dan la sensación de que cuanto más compras, más ahorras”. Es justo al revés, sostiene el portavoz de Facua. Los responsables de 'marketing' juegan con el concepto de la inmediatez y son conscientes del estrés y la angustia que provocan. “Sientes que ahora tienes este producto, pero si vienes mañana te lo habrán quitado de las manos o su precio será mucho mayor”, explica Castilla. Nadie dijo que fuera fácil mantener a raya estos impulsos incontrolables -y menos cuando las tiendas están a rebosar-, pero hay que intentarlo.

¡Calma! Las rebajas hacen que más de uno se arrepienta cuando llega a casa cargado de bolsas. (EFE)
¡Calma! Las rebajas hacen que más de uno se arrepienta cuando llega a casa cargado de bolsas. (EFE)

Consumo responsable es decir no a las taras

Hurtado pide a los consumidores que no compren productos defectuosos por muy baratos que sean. “Si a esa camisa le falta un botón, se tiene que vender como saldo y no como rebajas. Ofrecer productos en mal estado sin diferenciarlos es incumplir la legislación”, indica, tras lamentar que los clientes tengan “cada vez más manga ancha” a la hora de aceptar este tipo de situaciones. Todas las organizaciones insisten: en estas fechas se rebajan los precios pero no se rebajan los derechos del consumidor. 

No bajar la guardia en internet

Precaución y sentido común. Son las claves para evitar engaños en la red, un canal que “no es más inseguro sino más desconocido” para el usuario. “Al igual que no nos gusta entrar en una tienda destartalada y sucia, también debemos desconfiar de una web que no tenga aspecto profesional ni seguridad en las transacciones de pago”, precisa Hurtado. También recuerda que todo portal de venta 'online' debe ofrecer un derecho de desistimiento: los clientes podrán echarse atrás en una compra sin dar explicaciones durante 14 días. “El reembolso será íntegro si se comercializan servicios, aunque sí habrá que sufragar los gastos de envío en el caso de productos”, concluye.

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