PABLO ISLA HEREDA LA PRESIDENCIA

Ortega mantiene la cuota de representación familiar en el segundo nivel de Inditex

Amancio Ortega no ha tenido ningún tipo de reparo en que alguien que no sea de su sangre herede la presidencia de Inditex. Ni siquiera de

Foto: Ortega mantiene la cuota de representación familiar en el segundo nivel de Inditex
Ortega mantiene la cuota de representación familiar en el segundo nivel de Inditex

Amancio Ortega no ha tenido ningún tipo de reparo en que alguien que no sea de su sangre herede la presidencia de Inditex. Ni siquiera de que el elegido, Pablo Isla, vicepresidente y consejero delegado hasta la fecha, lleve junto a él solo cinco años compartiendo las riendas de la compañía. El empresario gallego tiene claro que para preservar el futuro del gigante textil de Arteixo las grandes decisiones sólo pueden tomarse en base a criterios profesionales, aunque eso no impide que una parte del segundo nivel de dirección de la compañía sí esté formado por integrantes de su núcleo familiar.

 

A este respecto, la piedra angular sobre la que descansa toda la estructura familiar de Ortega dentro de Inditex se apoya en su segunda esposa, Flora Pérez Marcote, con quien tuvo a su hija Marta. Aunque no siempre fue así. Si en los tiempos fundacionales, allá por los años 70, cuando todo comenzó a rodar, los esfuerzos fueron compartidos junto a su primera mujer, Rosalia Mera, hoy segunda accionista individual de Inditex, durante los años de crecimiento hasta llegar a bolsa fue Juan Carlos Rodríguez Cebrián, esposo de su sobrina Dolores Ortega, el familiar, además de consejero, con más peso ejecutivo.

 

Sin embargo, durante la última década, Amancio ha tutelado la evolución y la promoción de dos hermanos de su mujer, Jorge y Óscar Pérez Marcote. El primero de ellos es el presidente de Massimo Dutti desde finales de 2000, mientras que el segundo es el máximo responsable de Bershka desde 2004. Otro alto cargo directivo vinculado familiarmente a Flora Pérez es el actual director general de Zara para España (2009) y de Zara Internacional (2004), el gallego Carlos Mato, que ha desempeñado toda su carrera profesional dentro de la casa ocupando puestos de responsabilidad en diferentes líneas de negocio.

 

La llegada de Pablo Isla en 2005 supuso una ruptura total con el pasado. No sólo por la desvinculación con José María Castellano, el que había sido su mano derecha y número dos, o con su sobrino político, Rodríguez Cebrián. El nuevo consejero delegado llegó con plenos poderes para crear un nuevo primer escalafón directivo que sucedería al del anterior conejero delegado, del que formaban parte Xan Salgado (Sistemas), Jesús Vega (Recursos Humanos), Antonio Aguiar, Borja de la Cierva (Financiero), Diego Copado (Comunicación) o Agustín García Poveda (Director General Adjunto).

 

Isla no se complicó la vida a su llegada y se rodeó de gente de la casa. Aterrizó con poco equipo y a lo largo de los años ha ido promocionando a segundos niveles corporativos, como Ignacio Fernández (Finanzas), Begoña López (Recursos Humanos), Álvaro Cañete (Director Internacional Europa) o Ramón Reñón (Director General Adjunto), al margen de algunas incorporaciones externas como las de Gabriel Moneo (Sistemas) y Jesús Echevarría (Comunicación). En total, todo gira en torno a siete direcciones generales articuladas por un comité de negocio y otro de dirección, en los que se sientan los dos hermanos Pérez Marcote.

 

El peso de Flora Pérez

 

Por su parte, Flora Pérez, que hace gala de una extraordinaria discreción y de máxima sencillez, no ha desempeñado nunca cargos ejecutivos dentro de la compañía. Sin embargo, su incorporación en 2004 al consejo de administración en representación de Gartler, la instrumental a través de la cual Amancio Ortega controla un paquete del 50%, le permite participar en las gestiones del máximo órgano de decisión de la compañía, en el que se sientan, además de su esposo y su sucesor, ejecutivos tan reconocidos como Emilio Saracho, Francisco Luzón, Carlos Espinosa de los Monteros o Juan Manuel Urgoiti.

 

Mientras esta parte de la familia es visible en Inditex, también hay otra que no ha llegado a estar presente. Tras la separación de Amancio Ortega y Rosalía Mera a mediados de los 80, su primera esposa ha mantenido simplemente la condición de accionista de la compañía, distinción que la convierte en la mujer más rica de España. Tampoco ninguno de los dos hijos del primer matrimonio, Sandra (que trabaja en la fundación de su madre) y Marcos (con una grave discapacidad congénita), ha estado nunca vinculado a Inditex. Sólo su tercera hija, Marta, parece dispuesta a crecer en la compañía.

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