Es noticia
Menú
Ona Carbonell, sin carmín en los dientes para ir a por todas en el Mundial
  1. Deportes
  2. Otros deportes
NO PARTICIPARÁ EN LAS PRUEBAS POR EQUIPOS

Ona Carbonell, sin carmín en los dientes para ir a por todas en el Mundial

Ona Carbonell debuta este sábado en el Mundial de natación de Kazán. La 'sirena' española atiende a El Confidencial y asegura que parte con "ilusión" sabiendo que será "más difícil que nunca"

Foto: Ona, durante el campeonato de Europa de Berlín en 2014 (Efe).
Ona, durante el campeonato de Europa de Berlín en 2014 (Efe).

Ona Carbonell apura las últimas horas antes de debutar el próximo sábado en el Mundial de natación que se disputa en Kazán (Rusia) del 24 de julio al 9 de agosto. La 'sirena' española hizo pleno de medallas en la anterior cita mundialista, Barcelona 2013, al subirse al podio en las siete pruebas en las que participó. Dos años después, ha decidido no participar en las pruebas por equipos y centrarse en el solo y en los dos dúos, libre y técnico. Horas antes de su debut en tierras rusas, Ona atiende a El Confidencial y desvela alguna de sus manías: “No soporto salir a competir con los dientes pintados de carmín”, reconoce entre risas.

Con 25 años y un extenso palmarés, Ona vuelve a participar en un Mundial. Será el quinto en su carrera deportiva y será en Rusia, el país por excelencia de la natación sincronizada. “Estoy con mucha ilusión sabiendo también que será más difícil que nunca, porque mis rivales tienen un nivel muy alto y porque se disputa en Rusia. Además, es la última gran competición antes de los Juegos de Río, uno de los retos más importantes que tengo ahora mismo a nivel deportivo”. Aunque todavía falta un año para la cita olímpica, la sirena tiene claro cómo será el camino hacia Río: “Lleno. De ganas, esfuerzo, sacrificio, motivación y ,sobre todo, lleno de pasión por lo que más me gusta que es la sincro. Serán unos JJOO de ensueño”.

Ona mira al futuro, pero no se olvida del presente y ahora mismo su cabeza está centrada en un Mundial al que acude con la presión justa. “No me marco ningún listón en Rusia. Es completamente diferente a lo que pasó en Barcelona hace dos años. Participo en menos pruebas debido al desgaste que supone afrontarlas todas y voy a por todo lo que pueda. Llego con unas ganas tremendas de enseñar mi nuevo solo y gustar a la gente, rivales y jueces”.

Las ganas y la ilusión son las mejores 'armas' para que Ona no se canse de seguir colgándose medallas pese a todos los éxitos que ya ha cosechado en su carrera y que la han valido numerosas distinciones en el mundo del deporte: “Después de un año entrenando ocho horas al día te juegas una medalla en dos minutos. Cuando acabas, si la consigues, tienes otra prueba para conseguir otra en dos horas por ejemplo. Ya no piensas en la anterior… ¡Y mira que ha costado un año de entrenamientos! Nunca es suficiente. El día que no tenga esa motivación para ganar todo por lo que compita, mi momento en el mundo de la sincro habrá terminado”.

Cuando la sincronizada termine, Ona tiene claro cómo quiere que sea su futuro, aunque de momento, prefiere ir paso a paso: “En unos años, espero y deseo estar ligada al mundo de la moda, el arte y el diseño. Obviamente no quiero dejar la sincro porque me lo ha dado casi todo, pero después de tantos años espero mirarla desde otro punto de vista. Aportando, pero no tan directamente… Aunque hoy por hoy todavía me queda cuerda, eh”, afirma entre risas.

Mientras sigue buscando éxitos para seguir sumando a su carrera deportiva, Ona confiesa alguna de sus manías antes de tirarse al agua: “Muchas cosas… No soporto salir a competir con los dientes pintados de carmín sin querer. Siempre le pido a alguna compañera que antes de tirarme a la piscina mire si tengo los dientes perfectos. Es muy importante seducir a los jueces desde el agua a través de la expresividad y con los dientes rojos es más difícil”.

Aunque esta vez no participará junto a todas sus compañeras, sólo lo hará con Paula Klamburg en el dúo de rutina libre y en la técnica con Clara Camacho, debutante en esta prueba, Ona es una voz más que autorizada para analizar como llega el equipo de sincronizada español a este Mundial: “Están con una ilusión tremenda, con ganas de demostrar que son grandes nadadoras y con eso me quedo. La ambición, las ganas de mejorar cada día y que somos una familia”. Además, también analiza la situación de la natación sincronizada en estos momentos: “Estamos en un momento de crecimiento importante. Hay muchas chicas jóvenes y con muchas ganas. Hay que tener paciencia. El pasado ha sido espectacular pero se está trabajando de lujo en el presente y futuro”.

Una de las personas más importantes del pasado de la natación sincronizada española ha sido Gemma Mengual, que en Kazán volverá a tirarse a la piscina para debutar en el dúo mixto junto a Pau Ribes. “Su vuelta es una gran noticia. Es una gran amiga, gran asesora en muchas cosas y sobre todo un referente en el mundo de la sincro española. Gemma es un ejemplo para las niñas y todo lo que sea hacer crecer el nombre de la sincro es bienvenido. Si encima la causa es Gemma, mejor que mejor”. Ona prefiere ser cauta y no hablar de posibles medallas para España, eso sí, aseguran que traerán “todas las que podamos”.

Ona Carbonell apura las últimas horas antes de debutar el próximo sábado en el Mundial de natación que se disputa en Kazán (Rusia) del 24 de julio al 9 de agosto. La 'sirena' española hizo pleno de medallas en la anterior cita mundialista, Barcelona 2013, al subirse al podio en las siete pruebas en las que participó. Dos años después, ha decidido no participar en las pruebas por equipos y centrarse en el solo y en los dos dúos, libre y técnico. Horas antes de su debut en tierras rusas, Ona atiende a El Confidencial y desvela alguna de sus manías: “No soporto salir a competir con los dientes pintados de carmín”, reconoce entre risas.

Ona Carbonell
El redactor recomienda