El nuevo rey de MotoGP

Joan Mir, el niño que se caía tres veces por vuelta hasta ser campeón: "Era pura ansia"

El español se convirtió en el ganador en su segunda temporada en la máxima categoría. Dani Vadillo, el que fue su coach durante nueve años, desgrana su ética de trabajo

Foto: Joan Mir, en plena celebración de su primer título en MotoGP. (Reuters)
Joan Mir, en plena celebración de su primer título en MotoGP. (Reuters)

Joan Mir firmó en Valencia un final de cuento para la historia de su primer campeonato de MotoGP. El piloto procedente de Palma de Mallorca dio la campanada en un Mundial en el que rindió de menos a más, sin partir como uno de los favoritos al título. El piloto de Suzuki venía confiado en mejorar su papel en la que es su segunda temporada en la categoría reina, pero su constancia y perseverancia le tenían destinado un premio mucho mayor, el de coronarse como el mejor de la competición.

Mientras el joven motociclista de 23 años disfrutaba de la fiesta con acento español en el circuito de Ricardo Tormo el pasado domingo a penas dos metros unos ojos amigos observaban su triunfo con emoción y orgullo. Era la mirada de Dani Vadillo, el que fuera su mentor y mano derecha durante sus primeros nueve años en la élite. El actual coach del Team Leopard Moto3 atiende a El Confidencial desde Portugal, donde el próximo domingo 22 de noviembre se vivirá la última fecha de la temporada en el circuito Internacional do Algarve. Todavía recuerda Vadillo los inicios de Joan Mir en la escuela de la Federación Balear de Motociclismo en el año 2010, aquel “chaval que en una vuelta se caía tres veces por pura ansia de moto", pero con una ética de trabajo y talento que le han llevado a ser campeón del mundo. “No es una sorpresa”, confiesa.

Dani Vadillo, Joan Mir y Tomás Comas, en plena celebración del Mundial de Moto3 en 2017 (LeopardRacing)
Dani Vadillo, Joan Mir y Tomás Comas, en plena celebración del Mundial de Moto3 en 2017 (LeopardRacing)

Joan había pasado cerca de un año trabajando con Chicho, padre de Jorge Lorenzo, antes de ingresar en la escuela de la federación. “Trabajamos mucho y cogimos confianza. Un día vino su padre, él veía que era rápido y querían darle algo más, me preguntaban si podía darle más ayuda y nos pusimos manos a la obra. Le entrené personalmente y a raíz de ahí fuimos al campeonato de España de la categoría XL160, ganó, pasamos a la Copa PreGP 125cc de MotoGP, también ganó y de ahí ya a las pruebas del Redbull Rookies Cup”, relata Vadillo. Desde un inicio congeniaron a la perfección. Ambos sabían que el camino al éxito se traducía en esfuerzo, el talento venía de base: “Nuestro día a día era de entrenar siete u ocho horas diarias”.

Aunque suene a un tópico de deportista, el campeonato de Joan Mir no se puede entender sin su ética de trabajo y “las ganas que tenía, era una pasada”. Vadillo rememora a este medio uno de los días que más impactado quedó con el chico que sería un antes y después en su carrera profesional. “Estábamos en Albacete en un campeonato, él era muy obediente, hablando sobre un punto del circuito le dije ‘Joan, aquí tienes que entrar a fondo’, el tío se metió una leche de las grandes, de las peligrosas. Según llega al paddock me dice ‘Dani, lo he intentado a fondo, pero la moto no se ha aguantado’”, confiesa el coach, entre risas, antes de reiterar la filosofía de Joan Mir: “Era pura ansía”.

"Tuvo esa cabeza fría para manejar la ansiedad de hacer un podio, pero sin forzar e irte a casa con cero puntos"

Si algo ha caracterizado el campeonato conseguido por Joan Mir es su capacidad para esperar su momento y no ser presa de la ansiedad. “Por mi manera de trabajar siempre me ha gustado el tema mental, desde pequeño trabaja con un psicólogo. Estábamos atentos a todo, yo incluso miraba el tema de las entrevistas, para ver si se podía pulir todo lo posible”, señala Vadillo sobre la metodología de trabajo durante la carrera del piloto mallorquín.

 Mir celebra junto a Franco Uncini su triunfo en MotoGP. (Reuters)
Mir celebra junto a Franco Uncini su triunfo en MotoGP. (Reuters)

“Lo veía factible, en cuanto vi que Joan hacía dos resultados buenos, me dije que este campeonato podía ser suyo”, responde el coach al ser preguntado por las posibilidades que le daba a Mir al inicio de temporada. En las tres primeras carreras, el piloto español solo sumaba 11 puntos y todo parecía encaminado a una lucha entre Quartararo y Maverick Viñales, dos de los favoritos que finalmente fueron apagando sus opciones con el transcurso de las citas. “No lo sabía al 100%, te mentiría si te digo que lo tenía tan claro, pero cuando ves que él empieza a gestionar bien sus esfuerzos… Tuvo esa cabeza fría para manejar la ansiedad de hacer un podio, pero sin forzar e irte a casa con cero puntos”, insiste Vadillo, recalcando la fiabilidad que Joan Mir ha mostrado en el campeonato. De hecho, y a falta de una carrera para el fin de la temporada, el de Mallorca solo ha conseguido un primer puesto en la categoría reina, pero sus siete podios le convirtieron en el más regular.

La ausencia de Marc Márquez y el futuro de Joan Mir

En la rueda de prensa que prosiguió a su primer campeonato de MotoGP, Joan Mir dio un paso al frente para hablar de la ausencia de Marc Márquez. El vigente campeón de la competición y principal favorito acabó sin opciones de participar tras sufrir una aparatosa lesión de hombro con recaídas incluidas. “Marc no está aquí porque lo hayan raptado, no han ido a su casa a secuestrarlo y ha desaparecido. Estuvo en la primera carrera, arriesgando para ganar y para intentar ganar el campeonato, cometió un fallo que le ha costado la temporada, y ya está”, sentenció el nuevo vencedor de Suzuki.

Los campeones de motociclismo del 2017, Márquez (MotoGP), Morbidelli (Moto2) y Mir (Moto3). (Reuters)
Los campeones de motociclismo del 2017, Márquez (MotoGP), Morbidelli (Moto2) y Mir (Moto3). (Reuters)

En la misma línea se muestra Dani Vadillo. “Joan tendría que estar tranquilo, y creo que lo está, lo que tiene que quedar claro es que al final Márquez cometió un error”, comenta. A juicio del mánager no tiene sentido restar mérito a la victoria de Mir, puesto que la ausencia de Márquez se engloba dentro de la estrategia deportiva: “El ansia de querer ganar le llevó a hacerse daño, él asumió esa consecuencia. No le ha salido bien, como hasta ese día todas le habían salido bien, pero esa vez tuvo la mala suerte de que salió mal. Quedaban 22 pilotos más en pista, no estaba solo Joan, no hay que desvalorizar su campeonato, al revés, todo lo contrario".

"Joan ahora mismo ha crecido como piloto y la moto le acompaña, hay que ver ahora cómo llega Márquez, que no lo está pasando bien"

El que fuera coach de Mir no titubea a la hora de hablar del futuro de la competición y confía en su amigo: “Joan ahora mismo ha crecido como piloto y la moto le acompaña, hay que ver ahora cómo llega Márquez, que no lo está pasando bien y se ha hecho bastante daño, pero ahora Mir es un piloto a tener muy en cuenta”. El piloto de Palma se ha ganado a pulso estar entre los favoritos de la próxima temporada. Será dentro de casi cinco meses, el 28 de marzo, cuando las motos vuelvan a rugir en Qatar, según el calendario provisional sujeto a cambios por culpa del coronavirus.

El Joan detrás del piloto: casero y centrado en su carrera

El entorno grueso de Joan se basa en su padre, del que hereda el nombre, su madre, Ana, y su novia, Alejandra. “Es un chico que le gusta mucho la tranquilidad y estar relajado en casa. Su padre hace poco me dijo que ha madurado mucho. En el día a día, una vez que termina con la moto quiere desconectar, pero en casa con su gente, descansando para la jornada siguiente”, explica Vadillo. A sus 23 años, Mir es plenamente consciente del modo de vida que eligió y de los sacrificios que tenía que hacer al respecto: “A Joan siempre se le ha inculcado que disfrute mucho este momento, la carrera de un piloto es corta y debe desvivirse por la moto, ya habrá tiempo para otras cosas”.

Fue precisamente por su carrera por la que llegó la separación profesional entre Joan Mir y Dani Vadillo. Esta tuvo lugar entre finales del 2018 y principios del 2019, justo en el paso del piloto a la categoría reina tras una temporada en Moto2. El actual coach del Team Leopard explica con franqueza el motivo de este adiós: “Mi situación personal, yo tengo un nene y estoy separado. Joan quería que me fuese con él a Andorra, pero yo no podía. Él necesitaba una persona siempre a su lado por el tema de las motos. Teníamos que separar el camino y era algo entendible”. Así decían adiós a nueve años de trabajo conjunto, muchas caídas de moto, muchas horas en circuitos… Parte de una vida que se define en un cariño mutuo.

“El domingo pasé por el corro, cuando le vi pasar meta y ser campeón del mundo… Me tuve que ir a una esquina porque se me cayeron un par de lágrimas de alegría. Lo disfruté mucho, y ahora cuando te lo cuento se me vuelve a poner la piel de gallina”, confiesa Vadillo, todavía con la emoción en el cuerpo. Aquel día no quiso robarle a Joan un instante de felicidad, “era su día y de su equipo”. Quizás el próximo domingo tengan unos minutos para ponerse al día y recordar cómo ha cambiado el niño que se caía tres veces en una vuelta… y que ahora es campeón del mundo.

Motociclismo
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios