Un marcador de 9,5-6,5 a falta de 12 puntos

Europa volverá a necesitar otro milagro para arrebatarle la Ryder Cup a Estados Unidos

Estados Unidos disfruta de una ventaja de tres puntos a falta de la última jornada de la competición intercontinental y los europeos sueñan con un reto igual al de Olazábal en 2012

Foto: Jordan Spieth (Michael Madrid-USA TODAY Sports).
Jordan Spieth (Michael Madrid-USA TODAY Sports).

El equipo estadounidense logró arrancarle dos puntos al equipo europeo durante la cuarta sesión de fourball (mejor golpe) y llega a la última jornada de la Ryder Cup, el torneo bienal entre Estados Unidos y Europa que se disputa esta semana en el Hazeltine National Golf Club de Minnesota, con una ventaja de tres puntos. Estados Unidos, que había empezado la 41 edición de la Ryder con una ventaja de cuatro puntos, empezó a perder distancia el viernes por la tarde, pero recuperó buena parte el sábado para terminar con un marcador de 9,5-6,5, a falta de 12 puntos por disputar en los partidos individuales de la última jornada. 

Los partidos de foursomes (golpe alterno) de la mañana habían acabado con victoria de Europa (2,5-1,5) y los europeos volvieron a estrenar el marcador por la tarde con la derrota (3 hoyos arriba con 1 por jugar) de Brooks Koepka y Dustin Johnson por la pareja imbatida en tres partidos consecutivos del norilandés Rory McIlroy y el belga Thomas Pieters.

El equipo estadounidense respondió con la victoria de Matt Kuchar y Phil Mickelson (2-1) contra el alemán Martin Kaymer y el español Sergio García, que estuvieron por detrás en el marcador durante todo el partido. Minutos después llegó la derrota por un hoyo de la pareja formada por los ingleses Danny Willett y Lee Westwood, que falló un putt de menos de un metro para el empate en el 18, contra J.B. Holmes y Ryan Moore. En el último partido de la cuarta sesión, el inglés Justin Rose y el sueco Martin Kaymer resistieron la embestida de Patrick Reed y Jordan Spieth hasta el penúltimo hoyo, cuando los estadounidenses sentenciaron con un resultado final de 2-1.

Estados Unidos llega a la última jornada del domingo con una ventaja inferior a la que tenía en Medinah (10-6), en 2012, cuando el equipo europeo bajo el mando del español José María Olazábal obró el milagro y se llevó la victoria frente a un equipo capitaneado por Davis Love III, que vuelve a dirigir a los estadounidenses en esta edición.

Thomas Pieters y Rory McIlroy, del equipo europeo, durante la Ryder Cup 2016 (EFE)
Thomas Pieters y Rory McIlroy, del equipo europeo, durante la Ryder Cup 2016 (EFE)

El 2,5-1,5 de la tercera sesión situaba el marcador en 6,5 a 5,5 para el equipo estadounidense. Después de un 3-1 en la segunda sesión de fourball (mejor bola), el equipo europeo había llegado al sábado por detrás de Estados Unidos (5-3) e inauguró el marcador con la victoria (4 por delante con 2 hoyos por jugar) de McIlroy y Pieters contra Mickelson y Fowler, que estuvieron a la zaga durante todo el partido.

Minutos después llegaba la derrota de la pareja formada por Stenson y Fitzpatrick, que llegaron a empatar el partido contra Snedeker y Koepka, pero acabaron tres hoyos por debajo en el 16 (3-2). En el tercer partido de la mañana, de Justin Rose y Chris Wood contra Jimmy Walker y Zach Johnson, la emoción se prolongó hasta el último hoyo, en el que Rose y Wood confirmaron su ventaja de un hoyo.

Sergio García y Rafa Cabrera Bello repitieron pareja en el foursomes, después del éxito en la sesión de fourball de la tarde anterior, frente Patrick Reed y Jordan Spieth, que tomaron pronto ventaja con cinco impresionantes birdies en los primeros ocho hoyos. "Han empezado como un tiro y así se puede hacer poco", dijo García, que llegó a estar a cuatro puntos de sus contrincantes y arrancó la recuperación junto con Cabrera Bello en el hoyo 12 con un prodigioso birdie.

Jordan Spieth durante la Ryder Cup (Rob Schumacher-USA TODAY Sports)
Jordan Spieth durante la Ryder Cup (Rob Schumacher-USA TODAY Sports)

García y Cabrera Bello, que se enfrentaron a circunstancias tan excepcionales como tener que sacar su bola del bolsillo de un voluntario, emprendieron una magistral remontada en los últimos hoyos y acabaron empatando su partido. "Sólo nos quedaba seguir, seguir y no darles nada. El final ha sido increíble", dijo el golfista castellonense mientras se preparaba para la sesión de mejor bola de la tarde. En la sesión de la mañana, el capitán europeo, Darren Clarke, sacó al campo a cuatro de sus principiantes y volvió a cargar de pesos pesados la sesión vespertina de fourball.

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