McIlroy escenifica en Dubai el nuevo orden mundial
  1. Deportes
  2. Golf
lidera el Omega Dubai Desert Classic con -20

McIlroy escenifica en Dubai el nuevo orden mundial

Rory McIlroy (-20) ha dado un paso de gigante para ganar su segundo Omega Dubai Desert Classic. El fabuloso jugador norirlandés ha firmado 66 golpes en

Foto: McIlroy entregó una tarjeta de 66 golpes en la tercera jornada (EFE)
McIlroy entregó una tarjeta de 66 golpes en la tercera jornada (EFE)

Rory McIlroy (-20) ha dado un paso de gigante para ganar su segundo Omega Dubai Desert Classic. El fabuloso jugador norirlandés ha firmado 66 golpes en la tercera ronda y saldrá el último día con cuatro de ventaja sobre Morten Orum Madsen y seis sobre Lee Westwood.

Una soberana estocada que deja al torneo tambaleándose a falta de la puntilla final. Eso sí, en golf la puntilla no es un mero trámite. Aquí el toro se vuelve a poner de pie y te suelta un cornada a poco que te descuides. Que le pregunten, si no, a Martin Kaymer, que salió el domingo de Abu Dabi hace dos semanas con seis golpes de ventaja, llegó a tener nueve durante la ronda y acabó perdiendo en favor del francés Gary Stal.

Todo está en manos del número uno, que hoy sábado ha escenificado en Dubai el nuevo orden mundial que impera en el golf. Asombra su vuelta de 66 golpes. No tanto por el resultado, sino por cómo lo ha hecho. Ha cogido cuatro calles y trece greenes y ha cerrado la ronda con seis birdies y ningún bogey. Es lícito pensar: si estando errático en su juego largo ha hecho seis bajo par, qué diantres tiene que pasar para que alguien pueda hacerle sombra. Hasta se marchaba al agua en el hoyo 18, pero salvaba el par con un buen approach y un gran putt de cuatro metros. Todo su juego es sólido como el mármol.

Ya lo había demostrado una vez más en los primeros nueve hoyos, firmando una estratosférica cifra de 30 golpes. Ahí pareció que el torneo se acababa. Tenía seis impactos de ventaja y aún le quedaba por jugar la parte del campo donde en teoría se hacen más birdies. Todo apuntaba entonces a un domingo de Tour de Francia por los Campos Elíseos. Sin embargo, entre las muchas virtudes del mejor jugador del mundo debe estar también la misericordia. McIlroy se apiadó de sus rivales y frenó en seco la producción de birdies. Solo cayó uno más, y embocando un gran putt en el hoyo 17 de unos cinco metros.

El imperio de McIlroyes cada vez más sólido y poderoso. Es el número uno del mundo y tiene pinta de que así seguirá siendo durante mucho tiempo. Además, sus exhibiciones coinciden con el mal momento de quien está llamado a ser su principal antagonista, Tiger Woods. Apenas unas horas después de que el norteamericano firmara 82 golpes, su peor tarjeta como profesional, Rory McIlroy ha dejado vista para sentencia su decimocuarta victoria en los dos grandes circuitos con sólo 25 años.

Pablo Larrazábal (-12) es el mejor exponente de la Armada española. Se ha metido en el top ten del torneo tras hacer hoy 69 golpes y tiene opciones de acabar en la segunda posición. Cuatro golpes le separan del danés Madsen.

Más noticias en Ten-Golf:

- Jon Rahm, el amateur español que no se acompleja ante nada ni ante nadie

- Álvaro Quirós: Voy a hacer caso de una vez a mi padre...

Dubái Rory McIlroy